MÉXICO, D.F. (apro).- El Polyforum Cultural Siqueiros, que alberga el mural más grande del mundo –considerado a su vez el trabajo más importante del pintor David Alfaro Siqueiros–, fue declarado Patrimonio Cultural Urbano de la Ciudad de México.
La declaratoria, elaborada por la Secretaría de Cultura del Distrito Federal y la Consejería Jurídica de Servicios Legales de esta ciudad, abarca al predio, construcciones y obra plástica y escultórica.
En el decreto publicado este martes en la Gaceta Oficial se especifica que queda prohibida cualquier intervención sobre el predio y la obra pictórica que dañe su valor. La Secretaría de Cultura de la capital, añade, elaborará “un programa cultural de fomento destinado a preservar, investigar y divulgar los valores históricos y artísticos del recinto”.
La ordenanza entrará en vigor a partir del miércoles 29, y el seguimiento y evaluación del Programa Cultural de Fomento del Polyforum Cultural Siqueiros estará a cargo de la Secretaría de Cultura.
Las discusiones
En noviembre de 2013 el edificio artístico cerró sus puertas para ser sometido a un proceso de restauración integral bajo la supervisión del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). En declaraciones que dio al periódico El Universal en ese entonces, el crítico de arte Alberto Híjar, uno de los mayores investigadores de la obra de Siqueiros, recordó que desde el sexenio pasado existían planes de desplazar el recinto y la obra pictórica hacia la esquina de Filadelfia e Insurgentes, a unos cuantos metros de donde actualmente se ubica, en la colonia Nápoles. Y mostró preocupación por que los murales podrían ser dañados.
En marzo pasado se difundió en los medios informativos que era un hecho que el Polyforum se desarmaría o trasladaría a otro lugar porque sus dueños, la familia Suárez, construirían una torre de 48 pisos que albergaría oficinas, un hotel, comercios y un centro de convenciones.
Columnistas, artistas y vecinos del lugar hicieron un llamado a los encargados de la conservación de los tesoros artísticos en México por la destrucción del mural creado por Siqueiros, uno de los artistas plásticos mexicanos más importantes en el siglo XX y fundador del movimiento muralista junto con Diego Rivera y José Clemente Orozco.
Un grupo de ciudadanos se manifestó en la colonia Nápoles para exigir al presidente Enrique Peña Nieto que realizara las gestiones necesarias para que la Unesco declarara a ese espacio Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Ante la senadora perredista Luz María Beristaín, Marcelo Fabián Monjes –representante de la organización no gubernamental Conciencia y Dignidad– denunció que el dueño del lugar pretendía construir un centro comercial en ese espacio ubicado en avenida Insurgentes, en el sur de la ciudad.
Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal, respondió que protegería el sitio cultural, y señaló que el proyecto la torre fue avalado por la administración de Marcelo Ebrard. Los dueños, en tanto, negaron la construcción de dicha torre.
Activistas y artistas también denunciaron la falta de mantenimiento del Polyforum, a lo que el dueño del recinto, Esteban Suárez, respondió que se requerían 100 millones de pesos para la restauración de los más de ocho mil metros cuadrados de pintura del mural, y se quejó de la campaña persecutoria en contra de su familia.
“Nuestra postura siempre ha sido desde el principio muy clara: nuestra misión es y seguirá siendo preservar, promover los murales de Siqueiros, y eso es lo que hemos hecho desde hace más de 40 años. No entendemos por qué se ha iniciado una campaña persecutoria en nuestra contra, en contra de nuestra familia, quienes le hemos dedicado tanto años a la cultura y a la difusión de la obra del maestro Siqueiros”.
Este medio buscó a Eduardo Vázquez Martín, titular de la Secretaría de Cultura, para conversar sobre la iniciativa que hoy se publicó en la Gaceta Oficial y para que explique cuáles serán los mecanismos para preservar el espacio, ya que en declaraciones pasadas informó que tanto la Consejería Jurídica como la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) podrán plantear alternativas. No hubo respuesta.
También se intentó entrevistar a Alfredo Suárez, propietario y presidente ejecutivo del Polyforum. Tampoco respondió a la petición.
El origen
El Polyforum surgió a partir de la idea de Manuel Suárez, un empresario interesado en el arte, de crear en el Parque de la Lama un centro urbano que incluyera un hotel de gran turismo, salones de convenciones y un espacio cultural que se convirtiera en uno de los mayores atractivos turísticos de la Ciudad de México. Invitó al reconocido muralista David Alfaro Siqueiros a trabajar en el proyecto del centro cultural.
El artista diseñó un singular edificio con forma de dodecaedro totalmente cubierto por murales, convirtiendo la construcción en parte misma de la obra plástica y que debería de albergar un espacio para obras teatrales, foros para eventos y salas para exposiciones.
Dentro del edificio se encuentra el majestuoso mural La Marcha de la humanidad, conocido también como la Capilla Siqueiros. Se localiza en la planta alta del edificio, en un gran foro elíptico donde todas las paredes están cubiertas con diferentes imágenes y símbolos que hablan sobre la evolución de la humanidad, desde su creación hasta la actualidad e incluso una visión del futuro.
Está integrado por grandes figuras en relieve que junto con las combinaciones de luces le da un aspecto tridimensional que no tiene fin, ya que las distintas partes del mural siguen un ciclo vital de muerte y renacimiento, construcción y vida.
Lo preocupante ahora es el notable deterioro de la magna obra. En enero pasado el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) realizó un análisis a través del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), y determinó que no hay una zona libre de deterioro en los 8 mil 500 metros cuadrados de murales.
La pintura presenta filtraciones de agua, fisuras, pérdida de secciones y deformación de placas. Los mayores daños son de origen, ya que se trata de una obra a la intemperie y de pintura sobre asbesto con cemento.
Para el análisis, el Cencropam se basó en un dictamen de 2012 realizado a solicitud del dueño, Alfredo Suárez, quien lo incorporó a su proyecto de remodelación del Polyforum, que incluía cambiarlo de lugar. Ante la negativa del INBA, él se amparó.
Según Esteban Suárez, se requerirían 100 millones de pesos para restaurar la obra, una cantidad que debe ser absorbida por los dueños, porque aunque los murales están considerados Monumento Artístico, son propiedad privada. Al INBA sólo le corresponde asesorar.
La última restauración se realizó en 1995, enfocada sólo a cinco de los 12 paneles exteriores. Para restaurar mil 200 de los 8 mil 500 metros cuadrados de mural, la inversión fue entonces de 10 millones de pesos, según Esteban Suárez.










