Partidero

¡

Qué distinto! Cuando Aurelio López Rocha fue secretario de Turismo en el gobierno de Emilio González Márquez se dio la gran vida –Manuel Falcón lo dibujaba siempre en una hamaca frente al mar disfrutando de sus bebidas predilectas– y todos sus viáticos corrían por cuenta del erario. Era un avezado viajero. En sólo cuatro años había recorrido medio mundo junto con sus principales colaboradores. En mayo de 2011él y su grupo habían realizado 3 mil 396 viajes y se habían gastado 20.3 millones de pesos. López Rocha lo hacía en clase premier y solía alojarse en hoteles gran turismo; comía y bebía en los mejores restaurantes (Proceso Jalisco 341). Décadas antes, cuando  Calzado Canadá alcanzó su esplendor en las décadas de los setenta y los ochenta del siglo pasado, él se desplazaba en el jet propiedad de aquella fábrica que terminó cerrando. Ahora que el señor López Rocha paga sus viajes de su peculio, vuela en líneas de bajo costo. El domingo 12, a eso de las 20:45 horas, se le vio descender  de un avión de Volaris procedente de Tijuana. ¡Qué distinto!

u u u

Desde su nacimiento, gracias a la reforma política, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha estado incitando a través de radiodifusoras del suroeste de Estados Unidos –en particular la XETRA-FM-91.X de Tijuana-San Diego, que transmite música alternativa– a los mexicanos que residen en la zona para que actualicen su credencial de elector. Lo curioso es que casi la totalidad de los spots son en inglés, idioma que muchos de nuestros paisanos no dominan.

u u u

No es cuestión de alarma, sino de responsabilidad y prevención. Mientras en Estados Unidos el presidente Barack Obama suspendió giras y organizó reuniones de emergencia con los responsables de salud la semana pasada tras un segundo caso de contagio por el ébola en su país, por estos rumbos las autoridades están entumidas, aun cuando la apocalíptica enfermedad está casi a la puerta. Allá, muchos pasajeros que se han dispersado por diferentes rumbos del territorio estadunidense volaron junto con la infectada; aquí las autoridades dicen que la llegada de ese mal es remota; incluso dicen estar listas, pero ignoramos dónde, cómo, cuántos hospitales y de qué equipo disponen. Se nota negligencia y surgen las preguntas: dónde las salas especiales y el equipo; dónde los protocolos de seguridad, y dónde la capacitación para personal especializado: médicos, enfermeras y agentes sanitarios

u u u

En los últimos dos años las apariciones públicas del director de la Iglesia La Luz del Mundo, Samuel Joaquín Flores, han sido esporádicas, lo que ha dado lugar a especulaciones sobre su estado de salud, algo natural por su avanzada edad. No obstante, en casos como el suyo –como en el del líder norcoreano Kim Jong-Un, quien durante 40 días estuvo desaparecido por presunta enfermedad, lo que hubo detonó inquietud en los mandos militares de su país y llegó a hablarse de una posible sublevación– sus colaboradores prefieren mantener la calma o arreglar sus asuntos en privado. Con esto no quiero decir que el pastor –“Apóstol de Jesucristo”, como se hace llamar– de los hermanos de la Hermosa Provincia esté enfermo. Sin embargo, fue sintomática su ausencia el miércoles 1 cuando el presidente municipal de Guadalajara, el priista Ramiro Hernández García, entregó un reconocimiento por sus 50 años de apostolado; esto es, desde la muerte de su padre Aarón Joaquín Flores, fundador de esa denominación religiosa. En lugar de Samuel Joaquín fue su hijo Benjamín Joaquín Flores –su posible sucesor–, quien recibió la distinción. También cabe pensar que el pastor –por enfermedad o por encontrarse fuera del país, pues viaja con frecuencia, o por simple indisposición– haya querido mostrar quién es su predilecto cuando decida renunciar o abdicar, como lo hacen actualmente altos dignatarios y reyes. De ser así el mensaje sería que La Luz del Mundo, la denominación religiosa mexicana nacida al oriente de la zona metropolitana e identificada hasta no hace mucho como uno de los más importantes bastiones del PRI, quedará en manos de su vástago.  

fcobian@proceso.com.mx