Pregunta a Peña Nieto si avala atrocidades de policías federales

Señor director:

Ante la incertidumbre de que esta carta llegue directamente al presidente de la República, le ruego permitirme hacerlo a través de Proceso.

Señor presidente Enrique Peña Nieto: Como historiador de El Limón, Jalisco –soy autor de los libros Rapsodias de Anáhuac, Historia antigua del valle de El Grullo–, tengo el oficio de registrar e informar de los acontecimientos relevantes.

En ese marco informo a usted y a todos los ciudadanos que el 7 de julio pasado se presentaron en este municipio elementos de la Policía Federal con un gran contingente, que incluyó un considerable número de patrullas, todas con ocupantes uniformados y algunos encapuchados, así como dos helicópteros que sobrevolaron la población en varias ocasiones.

Quienes creyeron que tenían instrucciones de resguardar la seguridad de la ciudadanía y la tranquilidad de este histórico pueblo, muy pronto se decepcionaron, cuando comenzaron a exhibir comportamientos que llegaron al salvajismo y la irracionalidad. Reporto con enorme indignación algunos de ellos:

1. El señor Jesús Hernández Hernández fue detenido, torturado con toques eléctricos, golpeado por policías encapuchados y transportado a la ciudad de Autlán, donde le exigían 850 mil pesos para dejarlo libre. Finalmente fue procesado y le fijaron una fianza de 36 mil pesos. Se le acusó por simple presunción de tráfico de combustible. En realidad tenía un depósito de cervezas, las cuales le fueron robadas por los mismos federales junto con su cartera, que contenía el monto para el pago de mercancías y que nunca le devolvieron.

2. Ricardo Hernández Lara, hijo del mencionado Jesús, corrió la misma suerte, con la agravante de que, al ser trasladados a Guadalajara, la patrulla conducida imprudentemente por los federales volcó y dio volteretas. Los presos, atados de pies y manos, vivieron para contarla. Pero Ricardo sufrió fractura de clavícula, aunque la atención médica no corrió a cargo de la PGR, responsables del accidente.

3. El joven Víctor Guzmán González fue acusado de comprar combustible ilegal. Su vehículo era una bicicleta. Le exigieron 20 mil pesos para liberarlo. Lo mismo pasó con otro joven originario de la comunidad de San Juan de Amula, cuyos padres pagaron el mismo monto.

4. En varios domicilios irrumpieron en busca de supuestos delincuentes. A otro muchacho le quitaron su celular y su cartera.

Como humanista me pregunto si el régimen que usted preside avala este tipo de conductas. Como historiador me pregunto qué lugar va a ocupar su gobierno en los anales del futuro.

Su elección está manchada por la más burda e ilegal compra de conciencias, apoyada por dos televisoras campeonas del mercadeo del idiotismo y la enajenación, y certificada por los tribunales electorales que traicionan el mandato de impartir justicia. ¿Por qué no se empeña en limpiarla con actos de verdadera justicia?

Señor Peña Nieto: La letanía de alabanzas que usted ha recibido de parte de naciones a las que beneficia con sus reformas no lo hacen más apto para gobernar.

Por último, señor presidente, como ciudadano exijo que se repare el daño perpetrado en agravio de los ciudadanos de este pueblo, ultrajado por la barbarie de los agentes, quienes deben ser sancionados. (Carta resumida.)

Atentamente

Gabriel de la Asunción Michel Padilla