Demandan a Mancera rescatar una escuela de iniciación musical

Señor director:

Permítanos dirigir esta carta al jefe de Gobierno del Distrito Federal,

Miguel Ángel Mancera.

Ciudadano Mancera: Los que escribimos esta carta somos profesores de la Escuela de Iniciación Musical Silvestre Revueltas, la cual depende de la Delegación Iztacalco y fue creada durante la gestión del entonces delegado Armando Quintero Martínez.

Durante nueve años hemos mantenido un proyecto cultural que nació bajo la premisa de acercar a la comunidad a la música clásica, brindando una educación de la más alta calidad posible y a un costo muy accesible e incluyente para toda la población.

Se trata de la única escuela de iniciación musical con este perfil en el Distrito Federal, ya que al tener un fin comunitario abre sus puertas a cualquier interesado, sin requisitos de admisión y con horarios flexibles. Los que ahí laboramos somos músicos profesionales egresados de escuelas de música de alto nivel, y estamos capacitados para impartir una educación de excelencia.

El plantel se había mantenido con el apoyo de la delegación, pero el día que inició el ciclo propedéutico (o curso de verano previo al escolarizado), ya con los alumnos inscritos, sus cuotas pagadas y los horarios de clase programados, tuvo que suspenderse puesto que, según se nos informó en una reunión improvisada por parte de los administradores de la escuela, el Gobierno del DF dijo que no había dinero para pagarnos.

Negaron que hubiera intenciones de cerrar el plantel o de despedirnos, pero nos imponen un esquema en el cual nos quitarán más del 70% del salario que percibíamos, con un sistema que denominan “autogenerado” (esquema 70%-30%), y que consiste en que la institución genere sus propios recursos a partir de las cuotas del alumnado, pero con la condición de que, de ahí, un 30% sea retenido por la delegación.

Nos ofrecen un salario de 20 pesos por clase contra los 120 que se nos pagaban. Las soluciones ofrecidas por los directivos carecen de fundamentos académicos y pedagógicos que hagan posible la continuidad del proyecto. Se nos recomienda reducir drásticamente el número de  horas  asignadas  a  cada  alumno,  con el fin de captar una población mayor, lo que implica descuidar significativamente su formación; dar clases masivas de instrumento, sin tomar en cuenta que, históricamente y por cuestiones pedagógicas, es necesario atender de manera individual las necesidades de cada alumno, o dedicar muchas más horas de trabajo, cosa que es imposible puesto que el inmueble es pequeño y su capacidad limitada.

Pareciera que para los funcionarios es más importante ofrecer espectáculos de entretenimiento barato que aportar una opción real para los habitantes de Iztacalco y muchos ciudadanos del Distrito Federal, ya que la escuela admite a alumnos sin importar su residencia.

A los profesores que ahí laboramos, a los alumnos y a los padres de familia nos han arrebatado un proyecto que beneficia a la sociedad, que genera empleos, que brinda educación de alta calidad y bajo costo y que da a la sociedad una opción para su desarrollo personal. Consideramos que esto es injusto en las formas, en los motivos y sobre todo en lo que parece una práctica irregular.

En el entendido de que vivimos en una democracia transparente, con un gobierno del pueblo y para el pueblo, demandamos la pronta atención al problema y soluciones reales y dignas para que el proyecto de la Escuela de Iniciación Musical Silvestre Revueltas siga adelante. Confiamos en que el gobierno se conduzca con base en los principios de libertad, respeto, democracia y bienestar social, y que no se nos quiten los proyectos que como sociedad hemos logrado. (Carta resumida.)

Atentamente

Miguel Sánchez Rojas, Darío Solís Landa, Laura Ramírez, Óscar Ruiz Pérez, Estefanía Cruz Guerrero y 54 firmas más.