Los estudios de cine de Warner Brothers, establecidos a principios de los años 20 del siglo XX, han evolucionado al paso del tiempo para adaptarse al desarrollo de la tecnología, los géneros y formatos recientes.
Desde que la legislación se flexibilizó en Estados Unidos para permitir que un estudio cinematográfico poseyera también canales de cable, salas, disqueras, Warner creció. Hoy parte de las instalaciones situadas en Hollywood se utilizan como sets de series y programas televisivos. Estos se producen siguiendo el esquema de las temporadas que van desde nueve episodios hasta uno semanal durante un año. Varias de éstas han tenido un éxito prolongado que llega a los 10 años ininterrumpidos, es el caso de Friends, la comedia de adolescentes que continúa viéndose en América Latina a través de señales abiertas o de paga.
De reciente confección encontramos Believe, serie de la autoría de Alfonso Cuarón y Mark Friedman. Lanzó su primera temporada de 9 episodios de 43 minutos el 10 de marzo de 2014. Trata de una niña, Bo, con poderes supra humanos, inocente, buena. Los malos la persiguen para quedarse con sus dones. Asesinan a sus padres adoptivos y a partir de ahí vive aventuras terribles protegida por un hombre de antecedentes poco fiables. Sin que se diga abiertamente, la serie está impregnada de mitos religiosos.
Cuarón ha participado como director en películas de Warner, hizo Harry Potter y el prisionero de Azkaban, así como la premiada Gravedad. Believe se realizó bajo la producción ejecutiva de Bad Robot Productions, compañía de J. J. Abrams, quien estuvo a cargo de series como Lost, Person of Interest, Fringe y las películas de Star Trek, fue apoyada también por Bonanza Productions y Warner Bros. Salió a pantalla por la red de la NBC en E.U.; una semana después se lanzó por Warner Channel hacia América Latina.
La productividad de Warner es enorme, en este año serán estrenadas, además de Believe, las segundas temporadas de Under the Dome (Bajo el domo), escrita por Stephen King, y The Big Bang Theory, donde aparece la cotidianeidad de los físicos. Así mismo Mom de Chuck Lore, la vida de una madre soltera y alcohólica que busca reencontrarse con su hija. Están también Piraña: bajo el plácido lago se forma una grieta y por ahí salen miles de peces que se comerán a los bañistas; y Vegas, ambientada en los años 70, que trata de casinos, mafia y un sheriff; así como Leverage, en su quinta temporada, que habla de ladrones, hackers, estafadores muy vengativos; o Identidad sustituta, un thriller de ciencia ficción sobre robots que reemplazan a los humanos, protagonizada por Bruce Willis.
Sin que sea lo único que produce, Warner Brothers se ha ido decantando por lo fantástico, la ciencia ficción, lo extraordinario dentro de un marco de suspenso que se mantiene en el filo entre lo real y lo imposible. No falta el aroma paranoico que penetra todas las producciones de este tipo hechas en la Unión Americana.








