Desde la década pasada, Bruno Agustín López Argüelles inició su proyecto de periodismo digital con El Respetable, un espacio en internet que, aun modesto, ya estaba perfilado para hacer dinero. Desde el principio la clase política sabía que si quería aparecer en ese periódico quincenal tenía que pagar. Hoy, la empresa de López Argüelles tiene un equipo de 20 personas y él está bien posicionado ante el gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval. En 2013, por ejemplo, el empresario editor firmó un convenio por 1 millón y medio de pesos.
A principios de 2009, Bruno Agustín López Argüelles, actual propietario del periódico bisemanal El Respetable, se encontró a Francisco Javier Ramírez Acuña en el restaurante La Estación de Lulio, en la zona de Chapultepec.
–Señor exsecretario, ¿puede usted darnos una entrevista para los lectores de El Respetable? –preguntó el entonces reportero a Ramírez Acuña.
–No –respondió.
La respuesta sorprendió a López Argüelles, promotor de uno de los primeros medios digitales en Jalisco, pero no se arredró, pese a las miradas de los comensales que acompañaban al panista. E insistió.
Su interlocutor mantuvo la negativa: “No, Bruno. Ya le dije que no. No le voy a dar entrevista porque su periódico no es serio, mucho menos respetable”.
El dueño de El Respetable ya no insistió y se retiró a una mesa contigua a la del político panista oriundo de Jamay, municipio ubicado a la orilla de la Rivera de Chapala.
Por esas fechas, Ramírez Acuña –quien destapó de manera prematura a su correligionario Felipe Calderón a finales de mayo de 2004, durante una comida en Tlajomulco de Zúñiga cuando era gobernador– era un “político en desgracia”.
Cuando López Argüelles le solicitó la entrevista, Ramírez Acuña llevaba meses sin trabajo, luego de que, la primera quincena de enero de 2008, dejó la Secretaría de Gobernación y había vuelto a Guadalajara, la ciudad de la que fue alcalde en el trienio 1997-2000.
La clase política de Jalisco sabía que para aparecer en las páginas de El Respetable había que pagar la entrevista.
López Argüelles logró sacar adelante su proyecto editorial en los últimos años. Hoy, El Respetable –de 24 páginas en su edición impresa de 25 por 37 centímetros a cuatro tintas y una edición doblada y engrapada para su entrega al lector– sobrevive gracias a los contratos publicitarios firmados con el gobierno del priista Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, facilitados por Alberto Lamas Flores desde que era coordinador de asesores del mandatario; hoy es su jefe de Gabinete.
El contrato de 2013
En 2013, por ejemplo, López Argüelles pactó un convenio publicitario anual por 1 millón y medio de pesos. El documento lo firmaron Lamas Flores y López Argüelles, quien se identifica como el representante legal de Rumbo Publicaciones, S.C., de acuerdo con una copia obtenida por Proceso Jalisco.
Los ejemplares de El Respetable se distribuyen de manera gratuita en oficinas de gobierno y en lugares públicos como antros y restaurantes. La tarifa para la publicidad institucional es de 70 mil pesos en la contraportada, mientras que en interiores es de 40 mil; la media plana, según el contrato, es de 20 mil.
Sin embargo, no aclara el tiraje de la edición; tampoco alude a los paquetes publicitarios que incluyen la venta de la portada para los políticos en “campaña adelantada”, como es el caso de Abel Salgado Peña, diputado federal del PRI, quien aspira a la alcaldía de Zapopan.
En su edición del 15 al 31 de julio de 2014, El Respetable incluyó una nota firmada por Daniel Hernández de casi media plana en la portada, con pase a interiores, que presenta a Salgado Peña como “el gestor de recursos públicos para Zapopan y Jalisco”.
Asimismo, incluye una foto donde el diputado aparece sonriendo, vestido con traje gris, camisa blanca y corbata roja. Esa imagen se colocó con algunos cambios en anuncios espectaculares sobre Periférico Norte, rumbo de la colonia Santa Margarita, y en la avenida México.
En los anuncios de la calle sólo se ve el logo de El Respetable y la foto de Salgado Peña, pero sin la presentación de la información que aparece en la portada de la edición gráfica sobre la Línea 3 del Tren Ligero y que se indica que “usará energía eólica”.
La foto de la publicidad espectacular tampoco incluye las tres notas “cabeceadas” al lado izquierdo de la foto de Salgado Peña en la portada de la edición de El Respetable, entre ellas una que reza: “No le salen las cuentas a Zamora”, exsecretario general de Gobierno de Sandoval Díaz.
El contrato tampoco da razón de cuánto le cuesta a los políticos una entrevista en El Respetable. Sin embargo, expertos consultados por Proceso Jalisco confirman que, durante las campañas electorales, el precio fluctúa entre 25 mil y 50 mil pesos.
“Según el sapo es la pedrada. No es lo mismo facturarle a Enrique Alfaro, quien tiene amplias posibilidades de ganar en Guadalajara, que hacerle un contrato a un desconocido. El precio radica en el lugar dónde quieras publicar: si va en portada y a plana entera o en media, o en interiores”, comenta un asesor de medios a condición de que no se mencione su nombre.
Incluso ofrecen el paquete completo que incluye publicidad espectacular. Si el cliente acepta, la tarifa puede triplicarse o cuatriplicarse.
La empresa de López Argüelles es sólo un ejemplo del éxito logrado por los empresarios de los medios en materia de publicidad. Los contratos millonarios con la administración de Sandoval Díaz también han beneficiado a periodistas que trabajaron en el diario Mural.
Hoy, López Argüelles tiene 20 colaboradores en su empresa. Su éxito es notable si se compara con el modesto portal de internet con el que arrancó en el estado hace más de seis años; en la Ciudad de México lo hizo hace tres, en sociedad con Ivabelle Arroyo, exeditora y columnista de Mural, Radio y Televisión de la UdeG y Megacable; actualmente ella escribe para El Informador.
En 2009, Arroyo fue proveedora del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Jalisco, presidido en esa fecha por David Gómez Álvarez, a través de su empresa Modelos Arby, de la que también es propietaria Olga Villegas. La firma dotó al organismo de 20 mil macetas de papel para la siembra de semillas de girasol como parte del proyecto “Votar es sembrar”, cuyo costo fue de 232 mil pesos.
El éxito de El Respetable contrasta con el ideario impulsado por López Argüelles, quien en su portal suele aconsejar a quienes crean su medio digital que nunca dejen su medio a la publicidad oficial, porque “igual como viene se va”.
Él dice: “Si una publicidad oficial llega… hay que darle el mismo trato que a todos. Si usted empieza a cambiar su producto editorial en función de sus anunciantes, está destinado al fracaso”.








