México lindo y quebrado

La participación del Tri en Brasil 2014 dejó un buen sabor de boca. Esto opaca el hecho de que El Piojo Herrera cometió errores que facilitaron la remontada de Holanda. Más allá de los fallos arbitrales, el planteamiento táctico y los cambios hechos en el último juego provocaron que el equipo nacional entregara el control de la bola a los europeos. Así, decidir el futuro de la Selección no es tan fácil como parece.

El seleccionador nacional Miguel Herrera prometió que no regresaría del Mundial Brasil 2014 siendo “el malquerido”, igual que sus antecesores Miguel Mejía Barón, Manuel Lapuente, Javier Aguirre y Ricardo La Volpe. El Piojo trajo el mismo resultado de hace 20 años: el Tricolor cumplió con su cuota de cuatro partidos. No llegó al anhelado quinto, pero Herrera sigue siendo “el bien amado”.

La expresión del bien amado la acuñó El Vasco Aguirre. Así definió a Mejía Barón cuando éste lo invitó a integrarse a su cuerpo técnico en 1992, antes del Mundial de Estados Unidos. La del malquerido le salió del alma a Mejía Barón. La dijo cuando los dueños del futbol le dieron las gracias de fea manera y el seleccionador se fue entre vituperios: Que si no metió a Hugo Sánchez en el partido contra Bulgaria, en el Mundial de 1994. Que si se guardó los cambios. La derrota se gestó en los tres penaltis que fallaron Marcelino Bernal, Jorge Rodríguez y Alberto García Aspe. Adiós quinto partido.

“Si llegaste bien amado, trabaja bien para seguir siéndolo”, declaró Herrera en entrevista con Proceso, en mayo pasado. Nunca una Selección nacional estuvo tan cerca de avanzar a los cuartos de final como la que dirigió El Piojo ante Holanda.

Durante 65 minutos los verdes dominaron al subcampeón del mundo. Giovani dos Santos hizo el 1-0 al 48. Los holandeses recurrieron al pelotazo hasta que Sneijder igualó el marcador a dos minutos del final. Y en el tiempo de compensación Huntelaar convirtió en gol el clavado de Arjen Robben que el árbitro portugués Pedro Proeça vio como penalti.

La Selección nacional y Miguel Herrera regresaron a México. Por primera vez no hubo nada que esconder. Miles se apersonaron en el aeropuerto para manifestar su simpatía y aceptación. Para el ciudadano de a pie, Robben y el árbitro sacaron a México de los cuartos de final.

El Tri no hizo historia y, hasta hoy, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) no ha dado una fecha para informar si Herrera se queda o se va, pero en el medio futbolístico casi es aclamado.

El presidente deportivo del club Monterrey, Luis Miguel Salvador, asegura que es el momento adecuado para darle la continuidad al seleccionador nacional. Adelanta que una vez que sea confirmado en el cargo, los directivos lo harán crecer “como persona y como entrenador”.

Se basa en la idea de entregarle al técnico las mejores herramientas posibles. Dice que la Femexfut debe enviarlo al extranjero a tomar cursos de metodología de trabajo que lo ayuden en su formación: “Es necesario que se prepare en Europa en estos tiempos en que no hay actividad con la Selección”.

No hay secretos. Salvador siente predilección por El Piojo Herrera. Fueron compañeros en el
Atlante, donde conquistaron el título de liga en la temporada 1992-93 bajo la dirección de Ricardo La Volpe. También coincidieron en la Selección nacional. Y más tarde, cuando llegó como directivo del Monterrey, contrató a Herrera como entrenador de los Rayados, al que condujo a dos finales.

“Herrera es un técnico joven que siempre está abierto a escuchar, entonces vamos a aprovecharlo. Hay que darle la oportunidad de empezar un proyecto desde cero, pero que paralelamente vaya creciendo en su formación”, reitera.

Hace 20 años, Luis Miguel Salvador formó parte de la Selección para Estados Unidos 94. No así Miguel Herrera. Fue marginado por Miguel Mejía Barón, quien argumentó motivos de indisciplina. Así, Salvador compara el resultado del cuarto partido ante Bulgaria en 1994 –se perdió en penales– con el de Holanda de la semana pasada.

“Quedarnos en Brasil otra vez en la orilla deja un sabor muy amargo, pero la derrota fue originada por las desatenciones que se dieron en el cierre del partido”, concluye.

Con lupa

El vicepresidente deportivo del club Pachuca, Andrés Fassi, opina que la continuidad de Miguel Herrera debe revisarse con lupa. En entrevista para el programa Jorge Ramos y su banda, de ESPN Miami, el directivo no se engancha con la euforia de que México jugó como nunca. Todo lo contrario.

“Saco dos conclusiones: que no estamos tan lejos del primer nivel mundial en lo futbolístico porque se hicieron partidos con dos potencias jugándole de tú a tú. Eso como factor positivo. Y como factor negativo, definitivamente no puedes tener ningún margen de error. México lo tuvo, el cuerpo técnico lo tuvo en lo táctico.

“Yo creo que se equivoca Herrera, faltando 20 minutos, en el planteamiento y los cambios, que no le permiten a México tener el balón como lo tuvo en los primeros 60 minutos. Se tiene buen nivel de talento y jugadores, pero hay que saber que el margen de error, por chico que sea, te hace regresar a casa.”

En un análisis a vuelo de pájaro con los comentaristas deportivos, Fassi explica que Carlos Peña debió haber ingresado por Giovani Dos Santos y no Javier Aquino, quien disputó sus primeros minutos mundialistas ante Holanda.

Para Fassi, Carlos Salcido jugó estupendo en sustitución del suspendido José Juan Vázquez, pero después el equipo se echó atrás y cedió el balón a los holandeses: “El momento clave es cuando sale Giovani. El hombre para cerrar el partido era Gulit Peña, para tener el balón, que es lo que más le dolía a Holanda”.

Añade: “El Gulit fue clave para México en la última fase de la preparación. No entiendo por qué fue prácticamente borrado de la lista de sustitutos. Es de los detalles que, te insisto, en Copa del Mundo no puede haber. Al final faltó ese pequeño ajuste que hubiera consolidado una actuación brillante”.

Los errores

El presidente del Consejo de Administración de Orlegi Deportes, la sociedad propietaria del Club Santos Laguna, Alejandro Irarragorri, coincide con Fassi. “Así es el futbol. Uno no puede equivocarse, y pagamos muy caro nuestros propios errores. La autocrítica tiene que partir de la necesidad de establecer una forma de trabajo que nos dé cuatro años de un proceso estable”.

El tema, asegura el directivo, es más profundo que los últimos 20 minutos frente a los holandeses. “Tiene que ver con lo que hemos crecido en el futbol, pero tampoco podemos olvidarnos de los errores. Por otro lado, calificar con un técnico que en seis meses tuvo que estructurar un grupo no era una tarea fácil”.

A una persona, precisa Irarragorri, no se le puede definir por sólo una virtud o un defecto: “Una de las grandes del Piojo está en ese convencimiento que genera en su grupo de trabajo. Me tocó presenciarlo porque conviví con él después del partido contra Croacia. Vi un grupo convencido de la estrategia, más allá de lo buena o mala que sea”.

Irarragorri asegura que no es momento de hacer ninguna reorganización en la Selección mexicana, porque tanto la estructura de la Femexfut como de la Liga Mx están perfectamente diseñadas: “En cuanto a Justino Compeán, presidente de la Femexfut y quien ha hecho un trabajo muy importante en muchas áreas, ya llegará el momento en el que tenga que presentar resultados.