Escultura actual en la OMR

Dos sugerentes muestras de escultura contemporánea se presentan hasta el viernes 27 en la Galería OMR de la Ciudad de México. Interesantes tanto por la exploración formal como por el pensamiento artístico que los sustenta, ambos proyectos sorprenden por su vinculación con temáticas que inciden en uno de los principales territorios de la significación humanista del arte: la evocación de imaginarios espirituales.

Especialmente interesante por la vinculación que establece entre los relatos religiosos de la arqueología artística griega, la evanescencia de las creencias en el mundo contemporáneo y la confusión del ser actual, la obra de Daniel Silver (Inglaterra, 1972) destaca por el extraño antropomorfismo de sus lenguajes semiabstractos. Oscilantes entre la referencia formal a deidades prehistóricas y antiguas, la ruinosa representación de sus referencias simbólicas y el protagonismo de su identidad como objeto, las esculturas evidencian la paradoja entre el deseo y la imposibilidad de relacionarse con lo intangible.

Integrada por esculturas en pequeño, mediano y gran formato realizadas entre 2012 y 2014 en yeso, barro y  mármol, la muestra titulada Roundabout Mouth (“Alrededor de la boca”) incorpora algunas piezas de la atractiva instalación en sitio Dig (Excavación) que presentó el artista en Londres el año pasado. Diseñada a manera de un hallazgo arqueológico en el que se evidenciaba la producción de esculturas múltiples que representaban en la antigüedad diferentes deidades, la muestra establecía una continuidad temporal entre la comercialización original de las divinidades y su romántico presente. Intrigantes por la fuerza de su objetualidad en conjunción con la erosionada destrucción de su fisonomía, las esculturas de Silver evocan un primitivismo que remite al arte prehistórico.

Inspiradas en el coleccionismo arqueológico de Sigmund Freud, sus esculturas, realizadas tanto a partir de la intervención de copias en mármol de piezas antiguas o de barro manipulado por el artista, se unen a la intención del famoso psicoanalista: descubrir deseos y fobias de la humanidad.

A diferencia de su pasada exposición en la que sobresalió por sus espléndidos dibujos de estéticas neorrománticas y narrativas de ciencia ficción, Theo Michael (Grecia, 1978) presenta bajo el título de Reptile dialectics (Dialécticas de reptil) una estimulante y divertida selección de ensamblados realizados con cerámica, papeles, espuma de poliuretano, objetos encontrados y materiales propios de la arquitectura vernácula. Oscilantes entre el fetiche, la máscara, el yelmo y el tótem, sus piezas, al igual que los reptiles, manifiestan una adaptación irracional al mundo racional.

Ligeros en su volumen y misteriosos en su composición, los pequeños ensamblados geométricos, orgánicos y primitivistas manifiestan las éticas contradicciones que sustentan el pensamiento artístico de Michael: el dudoso predominio cognitivo de la ciencia y la religión, la transformación constante del conocimiento, la imposibilidad de calificar la creación artística como buena o mala, la capacidad mágica del arte para responder a los misterios de la vida, y la afirmación de que en la creación artística lo importante no es el material sino su transmutación.