El uso de la inteligencia policial y militar anunciada por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, como recurso principal del Operativo Seguridad Mexiquense (OSM), iniciado hace dos meses, terminó en un mero despliegue disuasivo. Más de 4 mil soldados, marinos, policías federales y del Estado de México fueron desplegados para detener a quien se pueda.
En sólo dos meses las fuerzas federales y estatales retuvieron a 579 mil 461 personas, pero sólo 5 mil 871, que equivalen a 1.01%, fueron remitidas al Ministerio Público como probables responsables de algún delito, desde robo a transeúnte hasta delincuencia organizada.
Como su antecesor, el gobierno de Enrique Peña Nieto insiste en que la inteligencia estratégica es la base de su actuación contra la delincuencia, pero en el OSM los uniformados han detenido y asegurado lo que se han encontrado en patrullajes y retenes.
Aunque la acción desbordada de la delincuencia organizada en el Estado de México fue la que obligó a la intervención federal a finales de marzo, el operativo sólo ha dado con uno que otro jefe de grupo local. Lejos está de haber ido en contra de los mandos de los cárteles que operan en la entidad, de sus estructuras financieras y sus redes de protección política, gubernamental y social.
El 31 de marzo, Osorio Chong anunció la puesta en marcha de un “plan estratégico en materia de seguridad” para la zona metropolitana y la parte sur de la entidad, principalmente. Informó que además de fuerzas federales y estatales participarían el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y la Comisión Nacional de Seguridad, de la Secretaría de Gobernación.
Pese al énfasis en las actividades de inteligencia, el gobierno federal y el del Estado de México se han limitado a informar sobre el número de personas detenidas y de automóviles, motocicletas y armas asegurados, y de los pocos narcotraficantes o secuestradores con que se han topado o aprehendido “por denuncias ciudadanas”.
En su primer reporte dado a conocer de forma conjunta el 6 de mayo de este año, informaron de la retención de 82 mil 958 personas, con la remisión de sólo 3 mil 82. Los detenidos representaron sólo 3.71% del total.
La proporción fue todavía mucho menor al siguiente mes. De acuerdo con el reporte conjunto fechado el jueves 5 de junio, casi medio millón de personas fueron “revisadas” (496 mil 503), y sólo 2 mil 793 fueron remitidas al Ministerio Público. Es decir, 0.5%.
En ambos casos se detalló que los detenidos fueron entregados al Ministerio Público como presuntos responsables de diversos delitos, principalmente de daños contra la salud, robo a transeúnte con violencia, portación ilegal de armas de fuego, secuestro o extorsión.
En el caso de las armas, fueron aseguradas 408 largas y cortas, y 13 mil 768 cartuchos de diferentes calibres. La mayor parte, 8 mil 239, fue consignada en el primer reporte.
Las detenciones y aseguramientos están a cargo de más de 4 mil uniformados: mil 98 efectivos del Ejército, mil 58 de la Policía Federal, 350 de la Secretaría de Marina, mil 826 de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) del Estado de México y 172 policías ministeriales mexiquenses. Además, participan 59 agentes ministeriales de la Procuraduría de Justicia de la entidad.
En un breve comunicado del 10 de abril pasado, la Semar explicó que el Cuartel General del Alto Mando de la Armada de México envió un batallón de Infantería de Marina, así como unidades aéreas y terrestres. Aseguró que el operativo en la tierra donde nació Peña Nieto obedece “a la situación de las operaciones respecto de los estados de Guerrero y Michoacán”.
Anunció el establecimiento de dos bases, una en Ixtapan de la Sal y otra que abarca a Valle de Bravo y el poblado Colorines, así como 10 bases de operaciones mixtas móviles en municipios de la zona norte y oriente de la entidad, “donde se tiene detectada la mayor incidencia delictiva”, en conjunto con policías de la SSC.
Tres semanas después, la propia Marina informó que en sus 10 bases de operaciones mixtas aseguró a 42 probables delincuentes, algunos con órdenes de aprehensión por homicidio; ocho vehículos y “seis personas abatidas”, así como “probable droga” y armas de fuego. Dijo que “gracias a la denuncia ciudadana”, no por labores de inteligencia, fueron detenidos tres traficantes de personas y se auxilió a cinco indocumentados en el municipio de Tultitlán.
La Policía Federal participa con patrullajes aéreos de observación y de reacción, con un helicóptero 206 y un B-3, con sobrevuelos por la mañana y la tarde en las regiones oriente y poniente de la entidad. Además, las divisiones de Seguridad Regional y Fuerzas Federales realizan vigilancia carretera.
En el primer reporte conjunto del operativo, además de las 3 mil 82 personas detenidas, las fuerzas combinadas dijeron haber asegurado 214 armas largas y cortas y 2 mil 710 cartuchos de diferentes calibres. También refirieron la revisión de 53 mil 625 vehículos y motocicletas, de los cuales 583 tenían reporte de robo y 172 más fueron asegurados por su uso en algún hecho ilícito.
Informaron de la liberación de 10 personas secuestradas y de la suspensión o clausura de 141 giros rojos por incumplimientos administrativos, venta de droga o trata de personas. Sin precisar, mencionaron el aseguramiento de nueve domicilios en los cuales se procesaba o elaboraba droga. Ahí decomisaron 201 kilos de mariguana.
Asimismo anunciaron la detención, en Toluca, de Mario Casarrubias Salgado y/o José Carlos Mendoza Salgado, presunto jefe de un grupo delictivo con influencia en zonas de Guerrero, México y Morelos, “señalado como uno de los principales traficantes de drogas a Chicago, Estados Unidos”. Además, informaron sobre el aseguramiento de un laboratorio de droga en el rancho Flor de Monse, en Joquicingo, lo que llevó a otros tres, dos en Tenango del Valle y uno en Toluca.
En su segundo reporte, del jueves 5, dijeron que del casi medio millón de personas “revisadas”, sólo 2 mil 793 fueron detenidas. De ellas, 21 fueron acusadas de secuestro por la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, mientras que cuatro fueron liberadas.
Además, 263 mil 711 automóviles fueron sometidos a revisión. De ellos, 131, es decir, 0.49%, fueron asegurados por su presunta utilización en actos delictivos, mientras que 646 contaban con reporte de robo. Los motociclistas también formaron parte de las retenciones. De 20 mil 979, sólo 22 de esos vehículos fueron asegurados; es decir, 0.1%.
En lo que, se asentó, fue resultado de labores de inteligencia, las autoridades decomisaron 414.41 kilos de mariguana; 165 kilos y 6 mil 947 dosis de cocaína en polvo y 610 dosis de cocaína en piedra; así como 82 kilos de metanfetaminas y 22 pastillas psicotrópicas.
También se incautaron 194 armas de fuego, 131 armas blancas, 46 cargadores, 5 mil 529 cartuchos y una granada. Del mismo modo, la Marina informó del decomiso de 15 mil 39 piezas de mercancía apócrifa.
En el caso de giros rojos, 91 fueron verificados y 44 de ellos fueron suspendidos por violaciones administrativas, por la venta de droga o trata de personas.
Sobre grupos de delincuencia organizada que operan en la entidad, expresó que en el municipio de Tlatlaya fueron detenidas dos personas “que dijeron pertenecer a un grupo delictivo que opera en Michoacán”. En el operativo fueron aseguradas 28 armas largas y cinco kilos de mariguana.
En el municipio de Ecatepec, la base de operaciones mixtas –en donde operan la Sedena, la SSC y la Policía Municipal– estuvo a cargo de la captura de una banda integrada por 13 secuestradores y de la liberación de un plagiado.
El Ejército estuvo a cargo del desmantelamiento de un laboratorio de “presuntos estupefacientes” en el poblado San José Deguedo, en el municipio de Soyaniquilpan, en los límites con el estado de Hidalgo.
Sin precisar el nombre de la organización delictiva, la Marina dijo que en el lugar fueron capturadas tres personas, “probables responsables de un grupo criminal de otro estado del país”. En ese operativo se aseguraron materias primas y equipo para la elaboración de drogas sintéticas.
“Como resultado del patrullaje de elementos”, en Tlalmanalco fue detenido José Miguel Sánchez Reyes, presunto líder de un grupo delictivo que opera en Chalco, y Joel Álvarez Alpízar, jefe de plaza de una banda que supuestamente delinquía en San Agustín, Texcatitlán. En Nezahualcóyotl fue desarmado un centro de distribución de drogas, según informó la Marina.








