Raúl Padilla López nombró ya al equipo administrativo de Leones Negros que se encargará de encumbrar al club en el torneo que inicia el próximo mes. Y aun cuando la euforia embarga a jugadores y directivos de la UdeG, el financiamiento sigue siendo el problema. Todo indica que los fondos para mantener a flote a la oncena seguirán saliendo de las empresas que controla el mandamás de la universidad.
En la rueda de prensa del lunes 2 en las instalaciones del Museo de las Artes (Musa), el mandamás de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López, lo admitió: parte de las utilidades del Corporativo de Empresas Universitarias que él dirige fueron a parar a la nómina de los Leones Negros, equipo recién ascendido a la Liga MX del futbol mexicano.
Sin mencionar el monto aportado por las empresas, Padilla aceptó que al menos el Programa Universitario de Lenguas Extranjeras (Proulex) patrocinó a la escuadra con sus excedentes, de ahí el logotipo da la institución que aparece en la camiseta del equipo.
Para desconcierto de sus críticos, el presidente de Leones Negros reiteró que en el torneo de apertura que empieza en julio se volverán a usar los fondos de las empresas parauniversitarias para el financiamiento de la oncena, incluidos los excedentes de la Feria Internacional del Libro (FIL), el Auditorio Telmex o cualquiera de las otras 17 dependencias que pertenecen al corporativo.
Y aunque ese día convocó a los medios de comunicación en la exsede de la rectoría de la UdeG para dar a conocer el esquema organizacional y de financiamiento para los felinos, Padilla optó por hablar de los nombramientos en cargos directivos y relegó el tema de la nómina del equipo a un segundo plano.
De traje plateado y camisa rosa sin corbata, el exrector dominó el escenario. Sentado al centro de la mesa, ordenó que ajustaran el sonido y mostró un power point para ilustrar su discurso. También hizo una breve semblanza para exaltar al equipo.
A la derecha de Padilla estuvo el vicepresidente de la escuadra y todavía rector del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), José Alberto Castellanos Gutiérrez, y a su lado izquierdo, el director de mercadotecnia, Antonio Cabrera Gómez.
Cabrera Gómez lo secundó: “Leones Negros, que asciende en 1974 a las ligas mayores, desarrolló toda una historia plagada de mitos, de leyendas y de grandes momentos… Es un equipo que genera simpatía global; somos como el Barcelona, pero buscaremos jugar más como el Atlético (de Madrid), un equipo de garra, de coraje”.
Antes de la ronda de preguntas, Padilla ordenó reproducir cuatro videos promocionales de la campaña mediática Amor es Leones mediante los cuales la UdeG impulsó al equipo. En uno aparece incluso su sobrino, el defensa Christian Roberto López Contreras.
Al término de la proyección, Padilla apuntó a la pantalla y expresó su confianza en hacer de los Leones una escuadra competitiva, y de conseguir los recursos para sostener al conjunto en la Liga MX. Según él, en la universidad existe un mercado de 256 mil alumnos, 30 mil trabajadores y más de 600 mil egresados que están con los Leones.
Y tras descartar la venta del equipo, admitió que varios empresarios tuvieron el firme deseo de adquirirlo. Padilla también aclaró que, contrario a lo expresado días después del ascenso de la escuadra por el rector del CUCEA en el sentido de que se crearía la figura de un patronato como el de la UNAM, el club se mantiene como Promotora Operadora Deportiva Leones Negros, en la que ya participan algunos inversionistas.
En todo caso, dijo, es factible convertir a la escuadra en una sociedad anónima para facilitar la inclusión de más empresarios, pero advirtió que ninguno tendría derecho a poseer más de 50% de acciones. E insistió: “El equipo no se vende”.
El nuevo equipo administrativo
Raúl Padilla dijo que Leones Negros se revalorizó en todos sus aspectos. Según él, tras el campeonato alcanzó un precio de 413 millones de pesos, desglosados de la siguiente manera: 48 millones para la plantilla de jugadores; 25 más para las instalaciones donde entrenan; otros 10 por los derechos de uso del Estadio Jalisco.
Asimismo, se le tendrá 171 millones de pesos por los derechos de comercialización de la marca y 158 millones por el costo de la franquicia adquirida originalmente en 2009 al empresario Jorge Vergara en 800 mil dólares, cuando se despojó de El Tapatío, filial de Las Chivas en la división de ascenso.
Padilla recordó que la UdeG mantiene un porcentaje de acciones al interior de Clubes Unidos de Jalisco, pero se negó a revelar su monto.
De acuerdo con la nueva estructura organizacional dada a conocer por el exrector, el equipo continuará rigiéndose por un consejo de administración, pero ahora se apoyará de un consejo asesor, cuyos integrantes no se dieron a conocer. Contará con seis vicepresidencias y ocho direcciones, que se encargarán del marketing, comunicación, relaciones interinstitucionales, administración, servicios médicos y detalles jurídicos.
El vicepresidente de comercialización nombrado por Padilla es el empresario Juan José Frangie, quien antes ocupó el mismo cargo en Tecos y Guadalajara. En la vicepresidencia de Comunicaciones quedó Gabriel Torres Espinoza, quien fortalece su poder en el Sistema Universitario de Radio y Televisión, del cual es director.
En la vicepresidencia de Relaciones Interinstitucionales repite el exrector del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Víctor Ramírez Anguiano. La vicepresidencia Deportiva está por definirse, mientras que las direcciones serán ocupadas por: Karla Orozco Zermeño, Comercialización; Gustavo Camarena Ibarra, Operaciones; José Antonio Torres Mendoza, Servicios Médicos; Martín Campechano, Jurídica; Luis Plascencia, Fuerzas Básicas, y Alfonso Sosa quedó como timonel.
Hasta el cierre de edición aún no se definían los nombres de los titulares de la dirección de Administración ni el del vocero del equipo; según trascendió, uno de los candidatos a ocupar este último cargo es Raúl de la Cruz.
Cuando se preguntó sobre su repentino arribo a la presidencia del club, Padilla López comentó que ya ejercía ese cargo porque el equipo está integrado al Corporativo de Empresas que él dirige. Recordó que cuando estudió en el Colegio Cervantes, con los maristas, fue compañero de Fernando Quirarte. Según él, era mejor que Quirarte. “De haber continuado por ahí –bromeó–, habría jugado hasta en el Barcelona”.
Y añadió: “Si la pregunta es si yo creo que sé mucho de futbol, no creo saber mucho de futbol, pero creo saber lo suficiente para responsabilizarme de sus aspectos macro que tienen que ver con las finanzas del equipo, con la estructuración del mismo, con la estrategia de comercialización”.
Y aunque admitió que fue un error de la UdeG desprenderse del equipo hace dos décadas, relató que en ese tiempo la institución atravesaba por una severa crisis financiera y había muchas presiones de la Secretaría de Educación Pública para que se deshiciera de la franquicia.
A poco más de un mes de que arranque el próximo torneo, Padilla López admite que aún no comercializa los derechos de trasmisión de los partidos con ninguna televisora, pero ya tiene el permiso de la Federación Mexicana de Futbol para jugar los sábados a las 19:00 horas.
Lo que no dijo es que la universidad comenzó a cobrar 200 pesos a los interesados en hacerse una prueba para jugar en las fuerzas básicas. Por separado Castellano Gutiérrez justificó esas “cuotas de recuperación”.
Llegaron cerca de 2 mil jóvenes, asegura, “y nos era imposible verlos a todos. Por eso a partir de este año decidimos hacerlo para que sea un proceso más estricto y que no se nos escape ningún talento”.
Con esos fondos, explicó, se remodelarán las butacas del Estadio Jalisco, como acordaron con Clubes Unidos de Jalisco, A.C.
En la rueda de prensa, Padilla López expuso también que estaban más concentrados en el Draft realizado en Cancún, Quintana Roo, para contratar ocho o nueve jugadores que exigió Luis Alfonso Sosa, el técnico de Leones Negros.
Los puntos oscuros
Y aun cuando los dirigentes universitarios presumen la solvencia económica de las empresas del corporativo, trabajadores administrativos de la UdeG comenzaron a quejarse de que la casa de estudios rescindió las becas que por derecho corresponden a los empleados y sus hijos.
El diario Mural consignó el martes 3 la queja de Gustavo Monterrubio Alfaro, trabajador administrativo del CUCEA, a cuyos hijos les han negado diplomados.
Ese mismo día en otra nota, Mural publicó otro artículo, según el cual de 2001 a 2013 cinco de las 17 empresas del Corporativo registraron pérdidas significativas y tuvieron que apoyarse en los excedentes del Proulex y la FIL.
Tan sólo en 2013, el Proulex generó poco más de 25 millones de pesos en utilidades, superando con creces a la FIL, que sólo obtuvo 10 millones 950 mil pesos, en tanto que la Casa Productora de Cine, Televisión, Distribución y Entretenimiento –que desde su creación en 2006 ha tenido pérdidas–, únicamente generó 58 mil pesos en utilidades.
Otras empresas que reportan déficit son Impro Promotora de Espectáculos, creada en 2009, con 5 millones de pesos; el hotel Villa Montecarlo, 1 millón 453 mil; Empresa Desarrolladora de Software Empresarial y de Negocios, 1 millón 264 mil; e Insignia Club (Uniclub), 1 millón 193 mil.
Días antes, el 26 de mayo, el diario El Economista publicó un informe según el cual de 2011 a la fecha los gobiernos estatales y municipales, así como las universidades públicas destinaron al menos mil 276 millones de pesos para financiar equipos de futbol en la Primera División y en otras tres categorías profesionales.








