La reciente agresión sexual de jóvenes ciclistas contra uno de sus compañeros fue consecuencia de la sordera de las autoridades estatales, insisten especialistas y entrenadores que desde 2011 han llamado a erradicar las prácticas antideportivas en el Code. Pese a que éstas provocaron el fallecimiento de una brillante judoca y truncaron la carrera de muchos competidores, los políticos mantuvieron 15 años al frente del deporte estatal a Carlos Andrade Garín, con una sola misión: obtener medallas en las Olimpiadas Nacionales aun a costa de reventar física y mentalmente a los atletas.
Desde 2011 algunos atletas, padres de familia y entrenadores advirtieron que en las instalaciones del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code) existían comportamientos antideportivos y hasta propicios para posibles tragedias si las autoridades no prohibían de inmediato las dietas rígidas sin supervisión profesional, las humillaciones verbales y las agresiones físicas hacia algunos jóvenes por sus compañeros y algunos profesores (Proceso Jalisco 332, 336 y 346).
Los exhortos no fueron atendidos por el entonces titular del Code, Carlos Andrade Garín, ni por su jefe, el entonces gobernador panista Emilio González Márquez.
Entonces Jalisco era campeón por undécima ocasión en Olimpiadas Nacionales Juveniles, ahora lleva 14. El actual director del Code, André Marx Miranda, fue director operativo en la gestión de Andrade Garín y siguió su estrategia: conseguir medallas aun a costa de la integridad de los atletas. Y el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval, igual que su antecesor, festeja: “Me confirman que hemos llegado a las 300 medallas de oro en la #ON2014. Vamos por más. Felicidades”, según publicó en su cuenta de Twitter el 28 de mayo.
En las primeras semanas de mayo Luis Gerardo Vela, padre de un joven de 15 años integrante de la selección estatal de ciclismo, denunció ante la Fiscalía General del Estado (FGE) que el pasado enero su hijo fue objeto de abuso sexual en tres ocasiones, dentro del albergue del Code, ubicado en prolongación Alcalde, en el norponiente de Guadalajara.
En la denuncia dice que el joven fue agredido por sus compañeros dos veces con un cepillo de dientes y otra con un palo de escoba. Lo golpearon con cámaras de llantas de bicicleta, lo desnudaron, lo exhibieron y hasta lo orinaron en instalaciones del consejo, supuestamente planeadas para garantizar la concentración y la preparación intensiva para las competencias.
El menor denunció los hechos ante su entrenador, Raúl Torres, pero éste no le dio importancia: “Es que no te das a respetar”, le respondió.
Después de que el examen andrológico a la víctima confirmara los daños, el 22 de mayo la FGE informó que el Juzgado Cuarto consignó a cuatro de los seis ciclistas de la selección de Jalisco por cargos de abuso sexual agravado y corrupción de menores.
De los seis acusados, ya consignados, dos tienen 18 años, dos 21 y otros tantos 17. Estos últimos, por su condición de menores, ya están en libertad tras haber pagado 15 mil pesos de fianza cada uno.
Desoídos
En 2008 falleció la campeona nacional de judo Fernanda Viridiana Ramírez, de 14 años, a quien su entrenador, el cubano Mario Chacón Vargas, sometía a dietas extremas.
También Shirlai Elisama Carrillo Preciado fue forzada a seguir una dieta rigurosa sin supervisión de nutriólogos, pero además obligada a “pase de fila”, donde sus compañeros la golpeaban con el cinto de sus uniformes, y era humillada por su entrenador: el propio Chacón Vargas.
El esgrimista David López Leyva denunció otros métodos de entrenadores mexicanos y cubanos. Jairo Montaño abandonó el boxeo porque lo impresionó ver a un niño que convulsionó por un golpe en el entrenamiento.
Belén López Contreras dejó de practicar atletismo en las instalaciones del Code en Puerto Vallarta por el acoso sexual de su entrenador, Víctor Victores García, también de origen cubano, y por la nula respuesta de Andrade Garín.
El destacado atleta Pablo Jiménez narró que los métodos de los entrenadores cubanos acaban con los jóvenes: los hacen rendir a marchas forzadas sin pensar en su futuro, “los dejan sin piernas”. Por eso Jiménez emigró del Code Jalisco y consiguió apoyo del Tecnológico de Monterrey.
Los directivos del Code consideraron xenofóbicos estos testimonios, publicados en Proceso Jalisco.
El joven ciclista agredido sexualmente en mayo no fue escuchado por el entrenador cubano de ciclismo, Raúl Torres, a quien el director André Marx Miranda le pidió que entregara su renuncia por esa omisión y la consecuente pérdida de confianza.
En entrevista telefónica se le pregunta a Luis Vela, el padre denunciante, hasta dónde llega la responsabilidad del entrenador. Responde:
“Me la pone difícil, porque para mí Raúl ha sido un amigo. Aunque se oiga contrario a la denuncia, tanto él como su hermano Aníbal me han brindado su apoyo, lo considero cuate, pero esa es la política que me entristece. Definitivamente hay una responsabilidad, porque yo le creo a mi hijo. Una cosa es que me haya tratado de una forma y otra su comportamiento en las instalaciones (del Code).”
Al comentarle que André Marx declaró a la prensa que “habrá cero tolerancia” con los abusos en el Code, el denunciante dice que ya verá si le brinda su confianza o no.
Por su parte, el profesor de judo José Luis González, que trabajó en el Code y ahora lo hace en el departamento de Cultura Física y del Deporte de la Universidad de Guadalajara (UdeG), lamenta que las autoridades del consejo no hicieran caso de las oportunas advertencias que se les hicieron, pues son los jóvenes atletas quienes padecen las consecuencias.
Entrevistado por separado, Gustavo Nuño Miramontes, académico e investigador del área de Cultura Física y del Deporte de la UdeG, señala que el caso reciente de agresión sexual contra el joven ciclista no es el único:
“Me atrevo a decir que hay otros casos igual de graves o peores, y que han sido ocultados. Me atrevo a afirmar que el director del Code debe conocer más casos y quienes lo saben en primera instancia son los entrenadores y la parte técnica, como los médicos, pero no lo dicen porque su objetivo son las medallas de las Olimpiadas Nacionales (infantiles y juveniles). Por eso, cuando surge un escándalo, lo primero que hacen es cerrar filas. Yo le llamaría a eso la estrategia de la ostra.”
–Lo que narra es muy delicado. ¿Cómo lo sabe?
–Claro que es delicado: te hablo de violaciones entre los mismos atletas, de agresividad del entrenador hacia el atleta, de pederastia. Lo sé porque yo estoy en el pasillo del deporte, me lo cuenta la plantilla magisterial del centro y profesores del Code, así como alumnos.
“Por eso te digo que utilizan la estrategia de la ostra. Algunos padres lo saben y otros no, y quienes lo saben no denuncian ante la FGE, cuando mucho elevan una queja interna, pero eso no sirve de nada.”
A su vez, el entrevistado Luis Vela asegura que conoce otro caso de agresión sexual a otro jovencito de 15 años “quizá intento de abuso” también en ciclismo, pero al cierre de esta edición los padres no habían interpuesto la denuncia en la FGE.
Los culpables
La tragedia deportiva en Jalisco se inició en 1994, con la llegada a la gubernatura del Partido Acción Nacional.
Alberto Cárdenas Jiménez conoció a Carlos Andrade Garín, originario de Baja California, y se lo recomendaron para que se hiciera cargo del Code. El gobernador panista lo mantuvo en el cargo todo el sexenio y fue ratificado otros seis años por el segundo mandatario panista, Francisco Ramírez Acuña.
El tercero, Emilio González Márquez, lo apoyó a su vez, y fue en ese periodo cuando arreciaron las conductas antideportivas y los escándalos, algunos de ellos aún no resueltos, como el de la mala planeación de la Villa Panamericana.
“Durante los 18 años de Andrade Garín en el Code hubo violaciones y denuncias. En su equipo de trabajo siempre estuvo André Marx Miranda, por eso sorprende que el PRI permita que éste siga a cargo, ya que es como el hijo de Andrade, en el sentido de que va a seguir las mismas prácticas sociales y las políticas de la institución”, dice Piedad Fernández, socióloga del deporte del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCHS) de la UdeG.
Añade: “Aquí hay varias preguntas para el consejo técnico del Code: ¿Cuáles son los objetivos de corto, mediano y largo plazo? ¿Los entrenadores dan resultado para un jefe en cierto momento y espacio, o para un país? ¿De veras al Code le importa el deporte? ¿Al Code sólo le interesan las Olimpiadas Nacionales? ¿Por qué no tenemos atletas en lo que se conoce como primera fuerza?”.
–Pero el gobernador festeja los triunfos en la Olimpiada –se le plantea a la especialista.
–Ni modo que él mismo se eche piedritas o diga que está en desacuerdo con esas prácticas. Si hiciera una autocrítica, entraría al terreno de reconocer que no hacen bien las cosas. ¿Su equipo de trabajo está enterado de las deformaciones (antideportivas en el Code) y le informa al gobernador?
Le sorprende que Marx dirija el consejo: “¿Qué hace un panista en un gobierno priista? ¿Qué convenio hubo ahí?”.
Y recuerda que Marx Miranda fue director del centro deportivo del Code en la administración de Andrade Marín; cuando Sandoval Díaz fue presidente municipal de Guadalajara le dio la dirección del Consejo Municipal del Deporte y al llegar a la gubernatura lo nombró titular del consejo.
Consultado por este semanario, el sociólogo deportivo del CUCSH, Edmundo Camacho, expresa que para los directivos del Code y el gobernador es más importante resaltar los 14 triunfos consecutivos de Jalisco en las Olimpiadas Nacionales que “el sufrimiento de los atletas en detrimento de su formación intelectual y social”, y todo porque a esos jóvenes los utilizan “como una chapa de oro” para hacer brillar su gestión.
Por su parte, el judoca José Luis González agrega que las prácticas antideportivas en el Code ya formaron “como una cultura que han adoptado profesores, alumnos y directivos; va más allá de los profesores, es todo el sistema deportivo que convierte las medallas en un fetiche. El alumno queda en segundo plano. Lo que importa son las medallas y los recursos económicos que llegan con ellas, así que el alumno es ahora una mercancía”.
González admite que él era un admirador de la Revolución Cubana y de sus entrenadores, quienes pregonaban la educación para el pueblo, con conciencia de clase e internacionalismo proletario. Ideal que, señala, “se vino abajo, porque sólo vienen a México a ganar dinero a como sea”.
Ahora el profesor tiene una idea diferente: “La corrupción que hay en Cuba se conjuntó con la corrupción de México, que encontró cabida con la corrupción del PAN y ahora con la del PRI. Entonces tenemos en el Code un laboratorio horrible de ratas, ojalá se le hiciera un estudio psicológico a los atletas del Code para que conozcamos el ‘nuevo’ pensamiento que se les inculca”.
–¿Usted cree que la agresión al joven ciclista por sus compañeros deja una lección sobre el Code?
–Sin duda. Acuérdate de los casos de las niñas judocas (Fernanda Viridiana y Shirlai Elisama). En aquel entonces Marx Miranda declaró: “Es que el alto rendimiento así es”. Justifican los insultos y el maltrato como si ayudaran a formar carácter para las competencias, los humillan para que aprendan a humillar, los maltratan para que aprendan a maltratar. Es un discurso fácil y falso. ¡Qué esperanzas que en mi época nos humillara el entrenador!
Al respecto, Camacho comenta que se consideraba normal que los alumnos avanzados molestaran a los alumnos de primer ingreso en la secundaria y el bachillerato, pero también en el deporte y hasta en el ejército. Los agredían con baldazos de agua, el corte de un mechón de cabello: “bromas pesadas, pero no se había llegado al abuso sexual colectivo”.
Nuño Miramontes coincide en que las prácticas antideportivas no pasaban del maltrato físico o verbal, que “ya era grave”, pero jamás se había llegado a la agresión sexual y era “impensable” la muerte de los atletas.
En cambio, añade, “la muerte de Fernandita (Viridiana Ramírez) fue a consecuencia de la presión de sus entrenadores; ya fue en la etapa de Andrade Garín y su equipo, y hay que recordar que trataron de encubrir el caso”.
Los extranjeros
La académica Piedad Fernández apunta que desde el siglo XIX ya había en México profesores extranjeros en deportes como la arquería, la equitación y la esgrima, pero que desde los Juegos Olímpicos de finales del siglo pasado los atletas y entrenadores cubanos se convirtieron en referente para América Latina.
En 1995 la Comisión Nacional de Cultura Física y del Deporte (Conade) contrató a aproximadamente 200 entrenadores de la isla, pero después de la gran devaluación económica ya no se les pudo mantener en sus puestos, por lo cual para 2006 había sólo 99 de ellos en el país.
“Las investigaciones que ha realizado este semanario son un referente, porque contrastan con el material científico que hay en torno a la cultura física y del deporte de Cuba, sus atletas y profesores. Hay mucha información pedagógica al respecto, pero el comportamiento de los entrenadores es uno y el material científico es otro”, indica.
Para Fernández, sería necesario revisar el perfil de cada profesor y por la problemática que existe en torno de los extranjeros, y en específico de los cubanos, cabe preguntarse: “¿Son los que se formaron en una licenciatura y después con una especialidad de pedagogos o simplemente fueron atletas y su formación es práctica, no teórica? No se trata de estar en contra de los compañeros cubanos, pero es una realidad que se está dando en nuestro país y en Jalisco, lamentablemente”.
En 2011 el Code Jalisco contaba con 279 entrenadores en diversas disciplinas, de los cuales 50 eran extranjeros y procedían de Argentina, Uruguay, Rusia, Honduras, Bielorrusia, Colombia, Estados Unidos, República Checa, Corea y Cuba.








