Javier Aquino: la próxima vez yo seré el que diga sí o no…

Javier Aquino es uno de los mexicanos más exitosos en el futbol de Europa y fue de los pocos que permitió mantener la esperanza durante la eliminatoria mundialista. Pero no asistirá a Brasil 2014. A Miguel Herrera le bastaron 45 minutos para decidir que el oaxaqueño no tenía las cualidades necesarias para el torneo. Eso sí, se llevó a la mitad del América, que él dirigía antes de entrenar a la Selección nacional. Aquino está dolido, enojado, y advierte: La próxima vez que lo llamen al Tri considerará rechazar la convocatoria.

Javier Aquino quiere olvidarse de la Selección nacional: No se explica por qué no lo convocaron para el Mundial Brasil 2014. Entiende que el entrenador Miguel Herrera ejerció su derecho a dejarlo fuera de la lista, así como él, en el futuro, podrá decidir no ponerse la camiseta verde.

El mediocampista del Villarreal asegura que no busca convertirse en una nueva versión de Carlos Vela, quien pidió a los directivos del futbol mexicano que ya no lo llamen al equipo tricolor. Aquino dice que él sólo se reserva el derecho a decir sí o no la próxima vez que le pidan representar a México.

“En este momento me he desconectado de la Selección. Estoy con mi equipo, con el que estoy trabajando bien. El entrenador (Marcelino García Toral) está muy contento con mi trabajo y el club también. La Selección ha pasado a otro término. En algún momento podré tener la última palabra y decidir qué es mejor para mí”, revela a Proceso en entrevista telefónica desde la ciudad española de Villarreal.

–¿Eso significa que puedes ser el segundo jugador que, como Carlos Vela, decide no ir con la Selección? –se le pregunta.

–No, la verdad que no me vería así, pero ni siquiera quiero pensar en eso, porque son cosas que duelen, porque me siento capaz de estar en un Mundial –responde.

–Preferirías concentrarte en el Villarreal y no ir a la Selección…

–Todo puede pasar. No lo sé.

–¿Un jugador tiene el legítimo derecho de decir “sí voy” o “no voy a la Selección”? Vela ha sido lapidado por no querer jugar con el equipo…

–En estos momentos me enfocaré 100% en mi equipo. Y lo que dices de tener derecho o no, es justo a lo que me refería. Simplemente, en otro momento que trabaje muy fuerte con mi equipo y que yo tenga la oportunidad de decidir (aceptar o no la convocatoria)… no sé qué pasará. Depende de cómo me sienta, de muchas cosas. Tengo derecho a decir que sí y tengo derecho a decir que no, como en este momento ellos me dijeron no.

“Me ha dolido, no sabes lo que he pasado, muy mal. Estoy en un momento de mi carrera en el que esperaba tener un premio a mi trabajo. Pero quizás por cuestión de gustos me quedé fuera. Me ha dolido, por mí, por mi familia, por la gente que quería verme allá. He estado en casa pensando todo el tiempo: ‘¿Por qué no estoy?, ¿qué hice mal?’. No he encontrado ninguna razón por la cual no tengo la oportunidad de estar entre los 23 que sí van.”

–Tienes 24 años. La edad te alcanza para llegar a dos mundiales. ¿Te toca esperar otros tiempos sin guardar rencor?

–No guardo ningún rencor porque eso también sería faltarle el respeto a mis compañeros que sí les tocó estar. Sería como decir que quienes van no sirven para nada o no les va a ir bien. Con toda sinceridad deseo que les vaya bien, que sea el mejor Mundial para México, que hagan historia. Es la primera vez que hablo después de que se dio a conocer la lista de llamados, y aunque no estoy ahí deseo el mayor de los éxitos para mis compañeros y para el cuerpo técnico.

–¿No es demasiada frialdad? Es un momento difícil que el propio Miguel Herrera vivió (en el Mundial de Estados Unidos 1994) y hasta hoy sigue molesto con el entonces entrenador nacional (Miguel Mejía Barón) porque ni siquiera lo llamó para informarle que no estaba en la lista…

–Sí, te tienes que tragar todo, pero también puedo salir adelante. Sé que si mejoro y estoy en buen nivel llegará el momento en que tenga la última palabra.

La noticia

La mañana del viernes 9 de mayo, en conferencia de prensa, Miguel Herrera leyó los nombres de los 23 convocados. No se escuchó el de Javier Aquino, el volante por derecha que a principios de 2013 dejó el Cruz Azul para marcharse a Europa. El jugador fichó en el mercado invernal por tres temporadas y media con el Villarreal, que en ese entonces estaba en la Segunda División española.

Aquel viernes Aquino estaba en su casa, acompañado por su novia, en espera de escuchar la lista. “Me enteré en el momento. Herrera no habló antes, ni con los que iban ni con quienes no. Simplemente dio la lista, yo la vi y empecé a recibir llamadas y mensajes de gente cercana”.

–¿Tienes alguna idea de por qué no fuiste convocado?

–No. Ni siquiera intento saber. Si él consideró que no estaba capacitado, él tendrá sus razones y es el único que las sabe. No pido una explicación; tampoco nadie me la dio.

–¿Consideras que los jugadores no convocados deben recibir alguna explicación o, al menos, palabras de aliento?

–No. Pienso que a veces el futbol no es del todo justo. No siempre gana el mejor. El futbolista debe saber que en su carrera tendrá momentos brillantes, como creo que los tuve con la Selección, y momentos difíciles, como éste que me toca pasar, pero ni un apapacho ni un mimo me pondrían en el Mundial.

El oaxaqueño Javier Aquino llegó al Villarreal en el segundo semestre de la temporada 2012-2013. En su currículo se leía que había formado parte de aquella Selección olímpica que ganó la medalla de oro en Londres 2012, competencia en la que le marcó un gol a Senegal. En el último partido, Aquino dio el pase con el que Oribe Peralta anotó el primero de los dos goles con los que México derrotó a Brasil.

Con la Selección nacional Sub 23 debutó el 4 de julio de 2011 y participó en la Copa Confederaciones. También integró el cuadro que obtuvo la presea dorada en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011. Con el combinado mayor jugó por primera vez el 11 de noviembre de ese año, ante Serbia. Fue convocado por José Manuel Chepo de la Torre y entró de cambio por Andrés Guardado.

En el torneo de Esperanzas de Toulon 2012, que ocho selecciones jugaron en Francia, el cuadro tricolor resultó campeón. Javier Aquino fue parte fundamental del triunfo. Con ese cartel, el Villarreal negoció con Cruz Azul que el futbolista se fuera a la liga española. Aunque el equipo mexicano intentó retener al medio, terminó por cederlo al llamado “Submarino Amarillo”. Se negoció que si Villarreal no ascendía Aquino sería transferido a un equipo de Primera División.

“Estoy orgulloso de poder llegar aquí. No dudé, porque creo que un jugador debe buscar nuevos retos y éstos son los que te hacen crecer y ser mejor”, dijo en su presentación.

En junio de 2013, el Villarreal logró subir de categoría. Aquino contribuyó con sus regates y velocidad, con su juego desequilibrante y la capacidad que posee para recuperar balones. “Cuando vine estábamos en Segunda. Aposté fuerte por este equipo y por que estuviéramos en Primera, y acerté”, declaró tras el ascenso.

Con su llegada a una de las mejores ligas de Europa, el originario de San Francisco Ixhuatán, municipio de la zona oriente del Istmo de Tehuantepec, fue convocado con frecuencia por José Manuel de la Torre, Luis Fernando Tena y Víctor Manuel Vucetich, los tres seleccionadores que fallaron en su intento por conseguir el boleto mundialista.

En los 18 partidos que la Selección disputó rumbo a Brasil 2014, fueron llamados 47 jugadores. Javier Aquino disputó 11 de esos encuentros, los mismos que el delantero Oribe Peralta. Fue el noveno jugador mexicano que más apariciones tuvo, detrás de Javier Hernández (16), Andrés Guardado (14), Francisco Maza Rodríguez (13), Héctor Moreno, Jesús Zavala, Carlos Salcido y Giovani dos Santos (12).

La llegada de Miguel Herrera a la dirección técnica del representativo nacional cambió la historia de los mexicanos que juegan en Europa. Para los dos partidos de repechaje ante Nueva Zelanda, el seleccionador se abstuvo de convocarlos. Explicó que ante la urgencia por conseguir el pase mundialista y la dificultad de contar con los “europeos” lo ideal era integrar un equipo con los mejores de la liga mexicana. Así, conformó una escuadra con jugadores del América y del León. Se consiguió el boleto.

Después de eso Herrera sólo tuvo un partido en “fecha FIFA”, es decir, una jornada en que todos los clubes están obligados a “prestar” sus jugadores a sus selecciones nacionales. Por esta razón el director técnico únicamente pudo ver a los mexicanos que militan en Europa el 5 de marzo, en un cotejo ante Nigeria jugado en Atlanta. El encuentro terminó empatado a ceros. Aquino jugó el segundo tiempo en sustitución de Luis Montes, mediocampista del León.

Según Herrera, ese partido le serviría para definir más de “80% del plantel” que viajaría a Brasil.

“No quiero decir que el hecho de estar en Europa me aseguraba un lugar, pero estuve en la mayoría de los partidos que la Selección disputó en las eliminatorias. Pienso que jugar aquí (España) y competir en la mejor liga del mundo y contra los mejores, no me alcanzó para estar en la lista”, se lamenta Aquino.

–Después del Mundial de 2006 los clubes europeos comenzaron a contratar más jugadores mexicanos. En teoría eso sería bueno para la Selección; sin embargo, no ha ocurrido así. ¿Cuál es la explicación?

–Al final de cuentas vino Miguel y decidió no llamarnos. Pero te puedo decir que hay una diferencia enorme entre el futbol de Europa y el mexicano. Quizá no se ha demostrado, en parte, por el poco tiempo que se tiene cuando vamos a jugar con la Selección. Hay muy pocos días para prepararse; con el viaje y el horario siempre cuesta un poco.

Quien hasta hace año y medio jugara en Cruz Azul continúa: “Se supone que exportar jugadores es algo benéfico, pero ahora parece que es lo contrario, que venir a Europa es un error, que los que están en duda para la Selección son los que jugamos allá, compitiendo a un mejor nivel que los convocados. Pero yo no me arrepiento de haber dejado el futbol mexicano, donde me encontraba muy cómodo en uno de los mejores equipos de México. Siempre he sido muy ambicioso y aspiro a cosas más importantes; por eso decidí venir”.

Recuerda que quienes compiten en el extranjero también deben luchar por un puesto en su club. “Tenemos que seguir un proceso para empezar a ser importantes en nuestros equipos y llevar esos conocimientos a la Selección. Se necesita paciencia por parte de la gente, los entrenadores y la directiva. Lo que pasó ahora fue un caso especial, porque en el hexagonal se sufrió demasiado: El equipo calificó al hexagonal de muy buena forma y todo el mundo lo apoyaba, pero de repente las cosas se complicaron. No ganábamos en casa, no sumábamos tres puntos, nos dejamos empatar en Honduras un partido que teníamos 2 a 0… Tanto los jugadores que estamos en Europa como los de México caímos en una falta de confianza. Al final vinieron los cambios de entrenadores, pero eso tampoco ayudó para sortear la situación”.

–¿En las convocatorias nunca quedaste a deber? ¿Alguien puede acusarte de flojo, de displicente?

–Esa es la parte que me da tranquilidad: Sé que de mi parte no ha quedado. Cada que fui, nos fuera bien, regular o mal, entregué el 100% aunque fuera para un partido amistoso. Así tuviera que viajar 20 o 15 horas siempre lo hice con satisfacción.

“Puedo decir que en el Villarreal, en casi año y medio, he jugado poco más de 50 partidos; desde que llegué no he dejado de jugar, salvo por alguna lesión. He tenido regularidad y mi entrenador me ha tomado en cuenta todo el tiempo. En cada partido tengo minutos, la mayoría como titular, otros de suplente… y al final de cuentas quedé fuera en la última lista.”

Aquino está incluido en el grupo de siete suplentes que Miguel Herrera presentó ante la FIFA. En caso de que alguno de los 23 convocados cause baja por cualquier razón, el entrenador puede echar mano de los otros inscritos, o bien, en plena Copa llamar a alguien más. De hecho, uno de los siete reservistas, Miguel Ponce, del Toluca, estará en Brasil 2014, en virtud de que el mediocampista Juan Carlos Medina se lesionó la semana pasada durante un entrenamiento.