La Tesorería, refugio de recomendados

Mientras que a la mayor parte de los empleados de la Tesorería de Guadalajara se les regatean beneficios contemplados en las condiciones generales de trabajo, a los recomendados se les otorgan los mejores sueldos sin que cumplan el perfil profesional ni realicen las funciones del puesto, denuncia un grupo de trabajadores inconformes y el dirigente del Sindicato Nuevo Jalisco.

Empleados de la Tesorería de Guadalajara denuncian que ahí cobra personal que no reúne el perfil indicado para el puesto y que sólo fue colocado como un pago político, como Paulina Saldaña Aguilar, la sobrina política del titular de la dependencia, Francisco Padilla Villarruel.

Según los inconformes, ella ingresó a la Tesorería después de que la empleada Claudia Cano Gómez se fue incapacitada. Señalan que Saldaña, “a diferencia de otros empleados, ingresó con un buen nombramiento, como jefe de departamento C, cuando la mayoría de los empleados tenemos que esperar al escalafón”.

En efecto, la página de Transparencia del ayuntamiento de Guadalajara indica que Saldaña ingresó a la nómina en la segunda quincena de mayo de 2013 como jefe de departamento C en la Dirección de Glosa, con sueldo de 23 mil 724 pesos.

Sin embargo, uno de los trabajadores entrevistados dice que nunca ha laborado ahí: “Ella desde mayo está en la Tesorería, no sabemos por qué entonces tiene su nombramiento en otra área; eso es una irregularidad”.

Otros agregan que Eduardo Mora Álvarez, jefe de departamento de Caja General de la Dirección de Egresos y Control Presupuestal, fue el encargado de enseñarle a la sobrina del tesorero todos los movimientos contables de la dependencia.

“De hecho, Paulina Saldaña utiliza las claves de Eduardo Mora para hacer
los movimientos de las 12 cuentas bancarias del municipio desde mayo de 2013. Mora siempre ha sido una persona honesta, por eso lleva 18 años en el puesto, pero si las cuentas salen mal, él tendrá que responder. Debió protegerse con un acta ante la Controlaría o alguna otra instancia, para que al menos la responsabilidad sea compartida”, apunta una de las denunciantes.

Añade que a Mora se le aclaró que, si bien figura en el organigrama como jefe de departamento de Caja General, “laboralmente la jefa es Paulina Saldaña”, y que el director de Egresos y Control Presupuestal, Felipe de Jesús Hernández Espinosa, le dijo: “Ya no tienes nada que ver y no te metas”.

Otro que según el grupo de inconformes no reúne el perfil para laborar en la Tesorería es Saúl Lemus Arquieta, hijo del director administrativo de Seguridad Ciudadana, Saúl Lemus Méndez.

“En realidad no sabemos con exactitud qué función tiene. Sólo te podemos decir que su escritorio está cerca de la Dirección Administrativa. Aunque bueno, sí se encarga de revisar que nadie se estacione en los cajones del director administrativo y del tesorero”, ironiza un trabajador.

Lemus Arquieta ingresó a la nómina municipal en julio de 2013 y en la página de Transparencia de Guadalajara está registrado con un sueldo mensual bruto de 9 mil 678 pesos.

Otra jefa de departamento en la Dirección de Glosa que señalan como “recomendada” es Alejandra Berenice Tejada Flores, que gana un sueldo bruto mensual de 20 mil 550 pesos y también está bajo las órdenes del director de Egresos, Hernández Espinosa.

“La única función de Alejandra en la Tesorería es pasar los mensajes de Hernández al resto del personal; entonces no nos explicamos por qué tiene un sueldo tan alto”, menciona uno de los inconformes.

Tejada Flores ingresó a la nómina del municipio como supervisor A en la Dirección de Glosa, con sueldo mensual bruto de 11 mil 982 pesos, pero en la segunda quincena de mayo de 2013 le dieron el nombramiento de jefe de departamento, con el salario correspondiente.

De acuerdo con los denunciantes, Hernández Espinosa fue director de Glosa hasta junio de 2013, cuando “se relacionó con Alejandra Tejada”. Lo sucedió en el puesto María del Rosario Ruiz Uribe, hija de Eugenio Ruiz Orozco, excandidato a gobernador por el PRI y expresidente del club Atlas.

Ruiz Uribe ingresó a la nómina municipal en enero de 2013 con el nombramiento de tesorera y sueldo de 39 mil 598 pesos mensuales brutos. Sin embargo, a partir de julio de 2013 fue nombrada directora de Glosa y ahora gana 56 mil 682 pesos mensuales sin deducciones.

Esto provocó roces, que un testigo describe así: “Rosario Ruiz no se lleva bien con Alejandra Tejada, entonces Felipe Hernández se la trae con él. Alejandra tiene su nombramiento en Glosa, pero está en la Dirección de Egresos; su escritorio está justo en la oficina de Control Presupuestal y sólo se dedica a pasar recados todo el día”, reiteran.

En su lista de “recomendados” los denunciantes agregan a Felipe Tovar Romero, quien estuvo asignado en la Dirección de Glosa hasta mayo de 2013, pero en junio, a solicitud de Hernández Espinosa, fue trasladado a la Dirección de Egresos y Control Presupuestal. Ahora Tovar ostenta el cargo de jefe de departamento, pero en realidad –señalan los entrevistados– funge como asistente de Hernández.

Hostigamiento

El secretario general del Sindicato Nuevo Jalisco, Raúl García Lupercio, entregó a este semanario una copia de la queja que presentó el pasado 6 de mayo ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco la empleada Claudia Berenice Cano Gómez, quien trabaja en la Tesorería desde hace 17 años.

En su queja, Cano Gómez relata que desde 2011 padece una enfermedad crónica conocida como distimia y para controlarla, por prescripción médica, le suministran sertralina. Pero desde el 24 de marzo, ante el desabasto de medicamentos en la clínica 46 del IMSS, le cambiaron su medicamento por paroxetina.

Ese cambio le provocó reacciones secundarias que le impidieron asistir a su empleo el 31 de marzo y el 1 de abril pasados, de lo que avisó a su compañera de área Paulina Saldaña mediante un mensaje de WhatsApp, para que ella le avisara a su jefe inmediato, Eduardo Mora.

“En ambos días no acudí al servicio médico de urgencias del IMSS porque una de las consecuencias de la distimia es una depresión tan fuerte que me hace imposible incluso levantarme de la cama. Confié que al contar con cuatro días económicos por descansar, y estando previsto en las Condiciones Generales de Trabajo que en caso de emergencias se puede autorizar la falta con dichos días, contando asimismo con un día correspondiente al periodo vacacional 2013, el cual laboré como guardia, podrían serme autorizados de esa forma.”

El 2 de abril su hija enfermó y Cano Gómez tuvo que llevarla al área de urgencias de la Cruz Verde, en 5 de Febrero y Analco, por lo que tampoco pudo ir al trabajo, pero también le notificó de la emergencia a Saldaña.

A raíz de eso, prosigue, uno de sus jefes inmediatos, Eduardo Negrete Maldonado, comentó delante del secretario del sindicato, “de manera tajante, prepotente y ofensiva, que el área donde yo laboro está llena de personas incompetentes, huevonas y rateras, cosa que no es verdad”.

Al contrario, se defiende: “De manera constante cubro horarios superiores a los que por ley me corresponden; laboro periodos vacacionales cubriendo guardias, y cuando algún compañero de mi área no acude a laborar, lo sustituyo, realizando sus labores y las mías a la vez”.

Recuerda la afectada que, el viernes 2, el tesorero municipal, Padilla Villarruel, a través de Eduardo Mora le propuso justificar una falta y que sólo se le descontaran dos días de sueldo, a condición de que dejara la dependencia. Enseguida Negrete Maldonado le advirtió: “Si te portas renuente, se te levantará un acta administrativa a Recursos Humanos para solicitar tu cese”. De todas formas ella no aceptó.

El martes 6, Negrete Maldonado, en presencia de Paulina Saldaña, Saúl Lemus y Eduardo Mora, le avisó a Claudia Cano que al no aceptar el trato se enviaría un acta con las faltas laborales de abril y mayo a la Dirección de Recursos Humanos para solicitar su cese. Procedimiento que, a decir del dirigente sindical García Lupercio, “infringiría el reglamento, que marca que debe de existir un procedimiento administrativo previamente”.

De hecho, en una grabación se escucha claramente cuando el director administrativo le dice a Claudia Cano: “Voy a mandar el acta con las cuatro faltas y a partir del martes (6 de mayo) va a estar en su lugar, pero ya sin hacer absolutamente nada. Su lugar lo va a tomar alguien más. Las cuatro incidencias dentro del periodo de 30 días es automáticamente sanción de cese. El tesorero te dio la opción de irte a otra dependencia, pero no quisiste”.

También se escucha que Negrete Maldonado le indica a la trabajadora que, a partir del mismo martes 6, tiene prohibido “tocar papeles, hacer cheques y contestar el teléfono, sólo te vas a sentar”.