El Canal 40 metropolitano, del que se adueñó TV Azteca hace más de un sexenio, tiene una carta programática cargada hacia lo informativo y la opinión.
Se intenta separarlo del 7 y el 13 en lo formal, hacerlo menos populachero, quitar telenovelas, series y productos comprados. Practica ya la alta definición con lo cual las imágenes son nítidas, especialmente en el primer plano cerrado. A partir de ahí terminan las diferencias: su línea editorial, sus contenidos noticiosos, los sentires no se apartan de las directrices dictadas desde las altas esferas del poder político y económico.
Hay varios noticiarios conducidos por diversos personajes, entre los cuales están los de más acendrado conservadurismo como Pablo Hiriart, quien fue director del periódico La Crónica. En su espacio informativo no sucede aquello que no cuadre con la descalificación de la izquierda, sea por “extremista”, sea porque no supo hacerse del poder, sea porque no es moderna. Los movimientos sociales, las protestas en contra del régimen actual también son denostadas.
En materia de mesas redondas los periodistas hacen análisis y los articulistas dan información, aunque matizada por sus muy particulares puntos de vista. En suma, que ya no hay noticia que no sea editorializada. Casi todos optan por elogiar las propuestas del gobierno. Algunos son poco sutiles como Páramo, que tacha a personajes de la izquierda de “idiotas” y que se une alegremente a la campaña feroz de Azteca en contra de alguien que tiene el atrevimiento de sentirse ciudadano con derecho a plantearle preguntas a Enrique Peña Nieto. Los cuestionamientos hechos por Alfonso Cuarón han desatado la furia de los medios más oficialistas. En otro programa que se llama La billetera se hace mofa del cineasta premiado.
Para darle un toque apenas plural, tienen participación en Proyecto 40 escritores críticos como Benito Taibo o Sabina Berman. Estos tienen espacio en las secciones de cultura con entrevistas en el estudio, programas con varios participantes para platicar de temas variados, incluso personales aderezados con anécdotas literarias, referencias cultas, citas históricas.
Otro de los asuntos con presencia en el canal 40 son los deportes, un espectáculo que no puede faltar en ningún medio visto el público creado desde hace décadas. Tampoco en este rubro hay innovaciones.
Proyecto 40 constituye una prolongación de la televisora del Ajusco con menos cobertura y por tanto buscando impactar a una audiencia localizada en el núcleo poblacional de mayor escolaridad. Sin embargo sus programas están causando un efecto boomerang.








