Con la creación de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y el nombramiento de directivos provenientes de la Universidad de Guadalajara, el gobierno de Aristóteles Sandoval prácticamente entregó la educación media, superior y tecnológica del estado al Grupo UdeG, que encabeza el exrector Raúl Padilla. Académicos de la entidad señalan que se trata del pago de una gran deuda política contraída por el priismo durante las elecciones pasadas.
A la sombra de la administración del gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, el Grupo Universidad, que encabeza el exrector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Raúl Padilla López, aumentó su influencia a cerca de 90% del sistema de educación media, superior y tecnológica de Jalisco.
El investigador Bernardo Jaén Jiménez, integrante del Colectivo de Reflexión Universitaria (CRU, una corriente política de la casa de estudios), afirma que con la creación de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología (Sicyt) el gobierno de Sandoval Díaz puso en manos de Luis Gustavo Padilla Montes, medio hermano de Raúl Padilla, el área de Educación Superior, Investigación y Posgrado, mientras que otros espacios de la dependencia también los encabezan colaboradores cercanos del jefe político.
Añade que, con ese arreglo, el grupo de Padilla paga los compromisos políticos que contrajo para la contienda electoral de 2012, donde triunfaron Aristóteles Sandoval y el PRI.
A decir de Jaén, Padilla “maneja la UdeG y esa parte de la educación que ahora tiene la Sicyt, misma que administran varios exrectores de centros universitarios ligados a Padilla López; además, esa corriente controla buena parte de la educación privada, a través de universidades incorporadas a la UdeG”.
Para el académico es evidente: “El Grupo UdeG jugó un papel muy importante en las pasadas elecciones estatales del 6 de julio de 2012, en los comicios donde resultó vencedor Jorge Aristóteles Sandoval, y lo que ahora vemos es una especie de pago de favores”.
Recuerda que en esas elecciones la UdeG movilizó sus estructuras, como el Sindicato Único de Académicos (Staudeg), el gremio de administrativos y la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).
Señala que el apoyo al entonces candidato priista se realizó a través de las estructuras académicas y los departamentos de las carreras, por encima de quien representaba un fuerte riesgo para sus aspiraciones de ser gobernador: el candidato de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro Ramírez, quien por cierto mantiene fuertes simpatías en la zona metropolitana de Guadalajara:
“Muchos académicos hicieron una especie de operación carrusel para llevar a maestros universitarios a sufragar en esa fecha (6 de julio de 2012); se usaron instalaciones, recursos humanos y materiales a favor de Jorge Aristóteles Sandoval y hasta vehículos de la casa de estudios.”
Todo eso, indica, ocurrió con la anuencia de Padilla López “y ese tipo de apoyos se convirtió en una factura que fue pagada al Grupo Universidad con la entrega de espacios dentro y fuera de la estructura del Poder Ejecutivo, que permeó al Legislativo, al Judicial y por supuesto que la estructura de mayor impacto fue Educación”.
Por eso considera que también forma parte del arreglo el nombramiento como secretario estatal de Planeación y Finanzas de Ricardo Villanueva Varela, exlíder de la FEU y quien hace años formó parte de la Comisión de Finanzas del Consejo General Universitario (la Dirección de Profesiones quedó en manos de otro exdirigente de la FEU, Felipe Oceguera Barragán).
Tras recalcar que Villanueva acompaña a Aristóteles Sandoval desde que era presidente municipal de Guadalajara, Jaén hace notar que con esa sola “jugada” la estructura de Educación Superior quedó fuera de la Secretaría de Educación y pasó a la recién creada Sicyt –encabezada por Jaime Reyes Robles– sin hacer ruido.
A esta nueva secretaría deben responder tres universidades y 17 planteles tecnológicos, entre ellos al menos 11 institutos tecnológicos en Zapopan, Tamazula, Tala, Mascota, Puerto Vallarta, Zapotlán, La Huerta, El Grullo, Cocula, Chapala y Arandas.
Nuevo equipo padillista
En la distribución de puestos, a Luis Gustavo Padilla Montes –el medio hermano de Raúl Padilla– le tocó la Dirección de Educación Superior, Investigación y Posgrado de la Sicyt.
Padilla Montes es licenciado en derecho (cédula profesional 4016476) y estudió la maestría en administración en la Warwick Business School en Inglaterra, pero durante años fue el maestro de ceremonias en los actos estelares de la UdeG. Los académicos le reconocen pocos méritos profesionales.
En su currículo, Padilla Montes se describe como profesor del Departamento de Políticas Públicas del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) y catedrático de Historia del Derecho, Derecho Constitucional, Administración Pública Municipal, y de Política y Gestión Pública.
En la UdeG fue secretario técnico de la Secretaría General, coordinador de Estudios Incorporados, secretario técnico de la Rectoría General, jefe de la Unidad de Estudios y Proyectos Especiales de la Vicerrectoría Ejecutiva. Además fue coordinador ejecutivo del proyecto de apertura de una sede de la UdeG en Los Ángeles, California, iniciativa muy cuestionada por ser ajena a la comunidad jalisciense pero impulsada por Raúl Padilla.
A pesar de la formación que ostenta, una consulta en publicaciones especializadas y en sitios académicos arroja que Padilla Montes no destaca en los temas de su especialidad, lo que contrasta con el resto de los integrantes del Sistema Nacional de Investigadores.
En cambio, durante el conflicto que sacudió a la UdeG en agosto de 2008, cuando el Consejo General Universitario destituyó a Carlos Briseño Torres como rector general, el entonces vicerrector y hoy director del Sistema Universitario de Radio y Televisión, Gabriel Torres Espinoza, señaló a Padilla Montes como “aviador” e incondicional de Padilla López.
Por esas fechas Torres Espinoza, quien después fue acusado de traicionar a Briseño Torres, acusó a Raúl Padilla de haber realizado 215 viajes al extranjero en menos de dos años (2006-2008) y con cargo al presupuesto universitario.
Esa vez Torres señaló a Padilla Montes como uno de los nueve aviadores que él había destituido pero que luego reaparecieron en la nómina del Centro Universitario de los Valles, del Centro Universitario de Arte Arquitectura y Diseño (CUAAD) y de la Contraloría de la UdeG.Otro nuevo funcionario del sector de la Educación Superior en la Sicyt es José María Nava Preciado, exsecretario académico del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) durante el rectorado de Pablo Arredondo.
Nava Preciado todavía aparece en la nómina del CUCSH en el Departamento de Filosofía, donde es profesor e investigador “C”, con un sueldo de 11 mil 329 pesos, según el comprobante de pago de la última quincena de abril.
En el CUCSH, Nava Preciado y su jefe Arredondo fueron cuestionados por el académico de ese plantel Rodolfo Morán, quien los criticaba en las redes sociales y bromeaba sobre la supuesta renuncia del rector y del secretario académico, aunque aclaraba que renunciaban a cumplir sus obligaciones.
También Víctor Manuel González Álvarez, exrector del Centro Universitario de Ciencias e Ingenierías, se integró a la estructura de Educación Superior de la Sicyt como rector de la Universidad Tecnológica de Jalisco. Él ha publicado tres libros y tiene registrados al menos 200 artículos especializados.
Otro funcionario de la nueva secretaría es Enrique Solórzano Carrillo, rector de la Universidad Politécnica de la Zona Metropolitana de Guadalajara (en Tlajomulco de Zúñiga), quien fuera rector del Centro Universitario de la Costa Sur, en Autlán, y dirigente del Sindicato Único de Trabajadores Académicos de la UdeG.
Se le recuerda también como promotor de votos a favor de Amalia García, cuando la ahora exgobernadora de Zacatecas disputó la dirigencia nacional del PRD y para ello organizó una comida para recaudar fondos (a 10 mil pesos el boleto), un trabajo que Raúl Padilla le encargó a Solórzano.
La hija de este académico, Paola Adriana Solórzano Gutiérrez, fue designada responsable de Innovación Educativa en la Sicyt.
Además de aparecer en la nómina del gobierno estatal, la maestra Solórzano Gutiérrez trabaja en la UdeG como profesora e investigadora integrada al Instituto de Estudios Regionales del CUCEA, donde percibe 2 mil 351 pesos quincenales.
De igual forma, Rocío Calderón García, la coordinadora de Investigación y Posgrado de la Sicyt, está en la plantilla de la UdeG como profesora e investigadora del CUCEA, con un sueldo de 11 mil 470 pesos, según datos de la segunda quincena de abril pasado, publicados en el portal de Transparencia de la universidad.
Desbordante poder
El esquema de educación tecnológica en la Sicyt está conformado por tres universidades y al menos 11 tecnológicos. La propuesta se planteó en la administración del panista Alberto Cárdenas Jiménez con el objetivo de incrementar la oferta educativa oficial, contrarrestar la creciente influencia de la UdeG y, en especial, la del exrector Raúl Padilla.
Maestros de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) que optaron por no dar sus nombres por temor a represalias, observan que la idea inicial de los panistas no avanzó y ahora los priistas le están dando el sentido que les conviene.
Para ellos, el gobierno de Aristóteles le está dando una influencia desmedida a Padilla López, que puede ser peligrosa para la gobernabilidad en la cartera de educación, por lo que creen necesario aplicar controles al poder del jefe del Grupo Universidad.
Para 2014, la UdeG tiene un presupuesto superior a 10 mil millones de pesos, que equivalen a la quinta parte de los destinados a la operación del gobierno del estado. Esto, sin tomar en cuenta el presupuesto del equipo padillista en la Sicyt y en la SEJ –que cuenta con más de 83 mil millones de pesos–, cuyo titular, Francisco Ayón, proviene de la FEU.
El Grupo Universidad opera asimismo los Hospitales Civiles de Guadalajara –el Fray Antonio Alcalde y el Juan I. Menchaca–, con un presupuesto total de más de 3 mil millones de pesos, y el actual secretario de Salud, Jaime Agustín González Álvarez, fue director general de dichos nosocomios y se le conoce como una de las personas más cercanas a Raúl Padilla.
Pero la UdeG, la segunda casa de estudios más grande del país, cuenta con 241 mil estudiantes, decenas de miles de académicos y empleados administrativos, que suman una comunidad de cerca de 300 mil personas.
El investigador Bernardo Jaén, integrante del CRU, agrega que “una buena parte de la educación superior de carácter privado en Jalisco es manejada por ese mismo grupo. Se trata de negocios privados y ajenos a las empresas parauniversitarias”, pero aun así operan a la sombra del citado Grupo Universidad.
Denuncia que, a causa de reformas a la ley mal sustentadas desde el punto de vista operativo, se le quitó a la SEJ la administración de las tres universidades del gobierno de Jalisco y decenas de institutos que ahora maneja gente del Grupo Universidad.
Este semanario solicitó la postura de las autoridades de la Sicyt ante estos cuestionamientos, pero se negaron a dar entrevistas.








