… Y la Federación, con sus mentiras

El mandamás en la Federación Mexicana de Taekwondo, Juan Manuel López Delgado, se inventó una escuela de entrenadores que rezuma irregularidad: mintió sobre sus vínculos con la UNAM, no cumple lo prometido y para recibir un diploma de su institución basta con pagar. Todo gira en torno al dinero: cómo sacárselo a los alumnos, a los instructores y al gobierno.

 

El presidente de la Federación Mexicana de Taekwondo (FMTKD), Juan Manuel López Delgado, creó y gestiona a discreción el Colegio Nacional de Entrenadores (Conae), empresa privada que coacciona a los profesores de esta disciplina para que cursen un diplomado no avalado por la UNAM, como asegura el federativo, y por lo tanto sin validez oficial.

Desde mediados de 2011 la federación estableció como “requisito indispensable” que los entrenadores cursen el “diplomado de formación en docencia deportiva” para que puedan estar junto a sus atletas en las competencias avaladas por la FMTKD, como la Olimpiada Nacional o algunos selectivos.

Cada nivel del diplomado cuesta 2 mil pesos, de tal manera que por cursar los nueve integrados en tres módulos, más uno de “tesina”, los instructores deben erogar 18 mil pesos, sin contar los gastos de traslado, hospedaje y viáticos a la ciudad donde se impartan las clases.

Hasta hoy ninguno de los entrenadores ha recibido algún documento de la UNAM que respalde los conocimientos adquiridos en el diplomado. La razón: la universidad no avala ese curso ni a los profesores que lo imparten.

Lillian Estrada Bautista, coordinadora del Centro de Educación Continua de Estudios Superiores del Deporte (CECESD), dependiente de la Dirección General de Actividades Deportivas y Recreativas (DGADyR) de la UNAM, aclara que los entrenadores no recibirán ningún papel porque nunca se firmó un convenio entre la universidad y la federación o el Conae.

Estrada explica en entrevista que, en representación de la FMTKD, el profesor Víctor Manuel Mendoza Guzmán –director técnico de la federación– acudió al CECESD para informar que el Conae sería el órgano de la federación responsable de capacitar a los entrenadores. Pidió además que la UNAM revisara la estructura del diplomado.

Verbalmente, Estrada le comentó que su programa cumplía los requisitos de cualquier diplomado.

“Lo único que hicimos fue revisar que tuviera las características académicas. Pero con la federación o el Conae nunca firmamos un convenio de colaboración. Para que la UNAM otorgue un documento debe existir un convenio revisado por el área jurídica de la DGADyR y la Dirección General de Legislación Universitaria. También debe estar registrado en el Reglamento de Ingresos Extraordinarios de la UNAM.”

–¿Entonces la UNAM no va a expedir ningún certificado a los entrenadores? –se le pregunta.

–No, porque no tenemos injerencia. Una cosa es que el contenido académico esté bien, pero para certificar, la UNAM tendría que estar presente en esas clases. Sólo así podría validar que ese acto académico cumpla  otros  requisitos;  primero, la evidencia y la calidad de la impartición de las clases y, segundo, la confirmación de que se aprobaron el curso y los módulos. Sólo así la UNAM podría emitir un documento pero no va a entregarles nada.

 

La estrategia

 

En diciembre de 2010, López Delgado presentó al Conae durante un Congreso de la federación en Monterrey. También obligaba a los monitores a que asistieran a los congresos que hacía dos veces al año. Cobraba dos mil pesos. Quien no se presentara no podía acompañar a sus alumnos en las competencias convocadas por la federación.

Como muy pocos entrenadores quisieron inscribirse al Conae, López Delgado lo convirtió en requisito indispensable para que pudieran trabajar durante los torneos.

Desde entonces, instructores de todos los niveles y de varios estados se han quejado de los precios elevados; de que sin importar la formación de los profesores –algunos sólo han estudiado primaria o secundaria–, todos reciben la misma información; y de que cuando reprueban un nivel –con una duración de 20 horas repartidas en tres días– o un examen, deben pagar otros dos mil pesos para realizar un extraordinario. Ahora bien, eso último no es realmente un problema: algunos inconformes sólo pagan el diplomado, pero no lo toman y no hay ninguna sanción porque, indican, lo importante es recaudar el dinero, no que los profesores aprendan.

El entrenador Roberto Padilla cuestiona que López Delgado haya creado el Conae como una empresa privada “sólo para hacerse de dinero: No sólo hay que pagar el curso, además hospedaje, comida y traslado, porque a veces son en el DF, Aguascalientes o cualquier otra ciudad. Son más de ocho mil pesos extra los que gastamos para ir a tomar esos cursos que son a fuerzas, por negocio, y diciendo que están avalados por la UNAM”.

El árbitro Juan Carlos Estrada agrega: “A ellos no les interesa si aprendes o no, si estás federado o no. Con que te inscribas y pagues es suficiente. Hasta atletas en activo se pueden inscribir y tomarlo. ¿Qué puede saber de entrenamiento un muchacho de 15 años que se está formando como atleta?”.

La instructora Margarita López tercia: “Es una contradicción que, aunque un profesor no esté federado, pueda inscribirse al diplomado. O sea, pagas, lo tomas y te capacitas, pero como no formas parte de la federación no puedes fungir como entrenador en competencias con tus alumnos. Y hasta hoy no han entregado un solo documento que diga que tomamos el curso que dizque avala la UNAM”.

En febrero pasado el gerente de la FMTKD, Ricardo Argudín, envió un correo electrónico a los presidentes de las asociaciones estatales para pedirles que enviaran al rector de la UNAM, José Narro, una carta de agradecimiento por el aval al diplomado del Conae. También los instruyó para que pidieran a los directores del deporte de cada entidad una misiva similar:

“Estimados profesores presidentes de asociaciones estatales, acudo a ustedes solicitando su ayuda a fin de realizar una carta dirigida al Dr. José Narro Robles, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde le dan las gracias por el aval y el apoyo que se le está brindando al COLEGIO NACIONAL DE ENTRENADORES DE LA FEMEXTKD, ya que gracias a los cursos que se han realizado a lo largo y ancho de la República mexicana, han ocasiones (sic) la profesionalización de más de tres mil entrenadores de taekwondo. Espero su apoyo con sus respectivas cartas y si es posible que sus respectivos directores de instituto nos apoyen con una carta similar”, escribió Argudín.

Estrada asegura que si los entrenadores denuncian estos hechos, la UNAM iniciará acciones legales por el uso indebido del nombre institucional.

 

Dinero oscuro

 

El diplomado del Conae ni siquiera cumple con las 360 horas de clases que el CECESD avaló. Los entrenadores reciben 180 horas reales.

Si, como asegura Argudín, hasta ahora ya han sido capacitados tres mil entrenadores, eso significa que la FMTKD ha recaudado por lo menos cinco millones 400 mil pesos que sólo Juan Manuel López y Víctor Mendoza saben cómo han sido utilizados.

Parte de esos recursos fueron depositados en la cuenta de Banorte número 0854204555, a nombre de Desarrollo Empresarial Deportivo.

Assenneth Santiago Martínez, coordinadora administrativa del Conae, funge como representante legal. Los cursos pueden pagarse directamente en las asociaciones estatales o con tarjeta de crédito el mismo día del curso. A cambio del dinero, a los alumnos se les entrega un recibo que no es fiscal, sino de esos que se venden en cualquier papelería.

La FMTKD es una asociación civil con derecho a generar sus propios recursos. Sin embargo esos ingresos deben ser manejados en cuentas a nombre de la federación. Juan Manuel López –en su calidad de federativo y con la ayuda de Víctor Mendoza– no lo ha hecho así.

Ya en otras ocasiones López Delgado ha recaudado dinero empleando a un tercero. Para los distintos torneos y selectivos a los que convoca solicita que los pagos de las inscripciones se hagan en la cuenta personal de su esposa, Martha Villalpando González.

Incluso en su propia página de internet y en Facebook, la FMTKD ha informado a los afiliados que deben depositar en la cuenta 5204164450914194 de Banamex, cuya titular es Villalpando González.

En una convocatoria para el campeonato preselectivo nacional de adultos 2013, con miras al Campeonato Mundial de Taekwondo, en Puebla, López Delgado exigió 600 pesos a cada competidor y 300 pesos a cada entrenador. Pidió que ese dinero fuera depositado en la cuenta de su esposa.

El 9 de abril pasado la reportera Verónica Sosa, de TDN, cuestionó al federativo sobre este punto, denunciado varias veces por un grupo de profesores de taekwondo. El dirigente deportivo admitió que sí ha pedido depósitos a la cuenta de su esposa, pero sólo para los certámenes “privados” que él organiza: “Sí, eh… estaba, fue un evento que es mío, por eso entró ahí. No es un evento de la federación, es el Festival Internacional de Cintas Negras. Es un encuentro particular, no es un selectivo nacional”.

Los documentos indican lo contrario. Aunque en la convocatoria del selectivo nacional aparece el nombre de María del Carmen González como la titular de la cuenta en Banamex, la realidad es que la dueña se llama Martha Villalpando. La reportera realizó un depósito que confirmó lo anterior.

El 21 de enero de 2013 uno de los interesados en participar en el selectivo solicitó en la cuenta de Facebook de la federación que aclararan a nombre de quién estaba esa cuenta. La persona que maneja la red social publicó que es de Martha Villalpando González.

“Cada que entra un dinero a la federación se hace (un comprobante) fiscal, nosotros no tenemos ninguna cuenta que no sea fiscal, se les da un recibo fiscal. Nosotros hacemos declaraciones y, para que te des una idea, en un trimestre hemos pagado hasta 800 mil pesos de impuestos”, dijo a la periodista.

López Delgado jamás ha enseñado a sus afiliados los estados financieros de la organización ni ha exhibido las declaraciones de impuestos. Ni siquiera los relacionados con los depósitos hechos por la Conade. Este dinero es público y se otorga para que la FMTKD organice torneos a los cuales cualquier taekwondista pueda inscribirse sin costo.

En Aguascalientes, Martha Villalpando adquirió en abril de 2011 una casa en el fraccionamiento Las Misiones, una zona residencial. La señora, que según se lee en la escritura es ama de casa, pagó tres millones 87 mil 500 pesos por esa propiedad en dos exhibiciones, una por dos millones 87 mil 500 pesos y otra por un millón de pesos, que saldó en diciembre de 2012.

López Delgado, por su parte, es dueño de otra casa en el fraccionamiento Versalles, que adquirió en 1995. Esa propiedad la usa como bodega para guardar vallas metálicas, mesas, equipo de sonido y todo lo necesario para los encuentros privados que organiza como dueño de la escuela de taekwondo Koguryo –con siete planteles en Aguascalientes y uno en Lagos de Moreno–. También la ha usado para acoger torneos de la FMTKD, como el preselectivo de cadetes y de la disciplina de poomsae del 29 y 30 de marzo pasado. Se inscribieron 700 deportistas, cada uno pagó 600 pesos y cada entrenador, 300.