Federico Reyes Heroles ha escrito varias novelas entre las que destacan: Noche tibia, Canon y El abismo. Ahora presenta El abecedario (Ed. Alfaguara. México, 2014. 275pp.), en donde cuenta la historia de una pérdida y un encuentro.
El profesor Samuel Urquiaga escribe en una libreta ciertas reflexiones que hace para recordar a su esposa Marisol, muerta en un accidente. El acto de escribir lo lleva a definir sentimientos, emociones y acciones. Además, su trabajo como maestro le permite exponer sus pensamientos y contrastarlos con los estudiantes. Los resultados son una evocación de lo vivido y un conocimiento de los sentimientos que abrirán las posibilidades de establecer otras relaciones y experimentar otras intensidades.
En esta novela Reyes Heroles destaca el valor de las palabras, con ellas nombramos a las cosas y a los seres. Cuando los perdemos recurrimos al recuerdo para “… asirlos con fuerza para revivirlos, para volver a vivir con ellos, para hacerlos parte de nuestro presente”. En la remembranza descubrimos actos, escenas, gestos… ignorados que le dan otra dimensión a lo ocurrido. Así conocemos lo íntimo: los anhelos, los hastíos, los espantos, los valores que nos impulsan o contienen. De igual manera el proceso de nombrar induce a la reflexión que capta la esencia de los hechos y los sujetos, y los valora en su peculiaridad.
La lección es importante porque, frente a la monotonía de las relaciones y la vida cotidiana, realizar el ejercicio de nombrar y narrar lo sucedido da al sujeto otras posibilidades de existencia, al valorar de otra manera lo ocurrido y saber cómo manifestar sus querencias. El conocimiento lo llevará al gozo y a lograr el propósito que escribió Flaubert de que: “Algún día aprenderán los hombres que el asunto más serio de la vida es gozar”.
El abecedario de Federico Reyes Heroles es una seria e intensa indagación sobre el buen vivir frente a la pérdida y el desconsuelo. Es un diccionario que ayuda a entender el indescifrable mundo del ser y el amor.








