Hace 50 años apareció la primera novela de José Agustín: La tumba (Debolsillo; Col. Contemporánea. México, 2013. 129 p.).
La obra fue importante, porque dio paso a una literatura desenfadada que colocó como tema significativo a los jóvenes y mostró su inconformidad. La aparición inquietó al medio político y cultural, ya que cuestionó los llamados logros de la Revolución Mexicana, al mostrar el hartazgo de los adolescentes de la clase media, favorecidos por diferentes regímenes. También alteró al medio cultural sorprendido de que un muchacho presentara una historia de buena factura.
Con el tiempo, la sorpresa se transformó en descalificación y ninguneo. El movimiento que iniciaba fue despreciado con adjetivos banales y la omisión de comentarios. No obstante, los jóvenes leyeron con avidez La tumba y dos años después hicieron lo mismo con De perfil, novela que cuestionó con mayor dureza y frontalmente al conservador sistema. Ambas historias anunciaron el hastío, que se manifestaría en el 68, con un movimiento estudiantil crítico del sistema político.
En La tumba José Agustín cuenta un fragmento de la vida de Gabriel Guía, un joven de la clase media que inicia su vida sexual y vislumbra el cínico y falso mundo de los adultos. Ante esto busca disfrutar y reacciona ante los descarados mayores que lo obligan a actuar. A pesar del repudio, el personaje es arrastrado por un caudal de convenciones que lo llevarán a una situación que no desea, y provocará en él un acto inesperado.
José Agustín muestra un serio cuestionamiento al vacío existencial moderno. En especial, los chicos lo perciben porque se les hace creer que lfamilia, trabajo, escuela, sociedad, etcétera, son valores e instituciones esenciales. Sin embargo, descubren que son imposiciones para subordinarlos e integrarlos. Ante lo cual algunos reaccionan de manera extrema.
La tumba es una primera novela bien escrita, con un lenguaje coloquial e interesantes anécdotas que se presentan de manera cortante y con cierta torpeza; pero destacable en cuanto a su denuncia, como lo demuestran la gran cantidad de lectores que siguen leyéndola, a pesar de la indiferencia académica.








