Preso por encarar a delincuentes

Señor director:

 

Solicito espacio en la sección Palabra de Lector para pedir la intervención del licenciado Enrique Peña Nieto; del gobernador del Estado de México, licenciado Eruviel Ávila Villegas, y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación pues sin haber cometido ningún delito, desde hace 12 años mi hermano Ángel Morales Ruiz está encerrado en el penal de Huitzilzingo de Chalco, Estado de México.

El 3 de febrero de 2002, afuera de nuestro domicilio –en Valle de Chalco, Estado de México– los niños que jugaban en la calle se aterrorizaron al ver a cuatro sujetos armados salir de una bodega situada en la misma cuadra, la cual es utilizada por una banda de delincuentes para desmantelar carros robados. Al día siguiente mi hermano Ángel le reclamó por el incidente a una persona que vive en esa bodega, incluso se atrevió a advertirle que lo denunciaría ante las autoridades.

El 6 de febrero mi hermano, taxista, llevaba en su auto a un vecino, Marcelo Arvizu, cuando una camioneta le cerró el paso. De ella bajaron varios individuos quienes se identificaron con gafetes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, los bajaron del taxi, los esposaron y vendaron de los ojos, los metieron a la camioneta y los pasearon varias horas.

Después fueron a la casa de Marcelo Arvizu. Hablaron con su esposa y le pidieron 50 mil pesos para liberarlo. Como ella no accedió, saquearon la pequeña tienda de abarrotes que tiene a un lado de su domicilio.

Luego llevaron a mi hermano con mis padres, a quienes con amenazas intentaron también sacarles la misma cantidad. Como no lograron su objetivo, los agentes llevaron a mi hermano y a Marcelo a la Agencia del Ministerio Público de Puente Blanco. Ante el MP, uno de los agentes que los detuvieron le dijo a un comandante: “Aquí tienes al que me dijiste que iba a denunciar la bodega”.

El 8 de febrero, cuando por primera vez sacaron a declarar a los detenidos ante el MP, mi hermano se dio cuenta de que la secretaria que tenía enfrente era la hija del dueño de la bodega, Roberto León Rubio.

El MP en turno les informó de los cargos por los que fueron detenidos y que quedaron asentados en el expediente V.CHA/11/359/02: robo con violencia de vehículo automotor cometido en agravio de la empresa Ferrero Rocher de México, S.A. de C.V.; robo a la empresa Deliver, S.A. de C.V., y robo de un tractocamión y de un automotor.

De este caso en su momento se notificó a la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de México.

A mi hermano lo torturaron física y psicológicamente y lo obligaron así a declararse culpable. Pero su inocencia queda probada en un estudio realizado por el Consejo Interno Interdisciplinario para Internos del mismo penal. Ahí se dice que debe ser puesto en libertad. Pero el juez Alfredo Ortega Zerón se niega a liberarlo (Carta resumida).

Atentamente

Delfina Morales Ruiz