Señor director:
Quiero aprovechar mi derecho de réplica para solicitar la aportación de las pruebas que me señalan como presunto operante de un delincuente y en su caso la retractación del señalamiento en mi contra sino sustenta lo escrito la autora que firma el artículo titulado “el Migueladas”, el verdadero capo michoacano. Donde imprime mi nombre: Marco Trejo Pureco como operador de Enrique Plancarte Solís.
De acuerdo al texto firmado por Anabel Hernández y publicado en la revista proceso número 1954, que afecta mi probidad y reputación; indica que en una investigación de inteligencia, presumiblemente se me involucra.
Desde luego que en el manejo irresponsable y tendencioso de la reportera, sin sustento alguno y ni un ápice de oficio de comunicólogo, no cita que institución o que dependencia investigadora o que procuraduría lo emite, que numero de oficio ostenta, y a quien está dirigida esa presunta existencia del documento de “inteligencia” que no revela o no existe.
Señor director Rafael Rodríguez Castañeda, la revista proceso de la que soy lector se caracteriza por su profesionalismo, por respaldar sus investigaciones en base a documentos que obran en su poder de fuentes fidedignas y me extraña que permita que en su contenido salgan a la luz “reportajes especiales” que basen su estructura en datos de radio pasillo que alientan el periodismo de ficción, don Rafael, no permita que su objetividad, profesionalismo y su eficacia sean empañadas por la falta de ética periodística de Anabel Hernández.
Estoy a sus órdenes, con un cordial saludo. (La presente carta se publica de manera textual.)
Atentamente
Diputado Marco Trejo Pureco
LXII Legislatura
H. Congreso del Estado de Michoacán
Respuesta de la reportera
Señor director:
E
n respuesta a la misiva enviada por el diputado del PRI Marco Trejo Pureco señalo lo siguiente.
Mi trabajo como periodista de investigación es obtener información y publicarla para proporcionar a la sociedad elementos que le permitan tener un mejor entendimiento de la realidad. Mucho más en una situación tan compleja como la que se ha ido gestando en el estado de Michoacán.
En el caso del reportaje publicado en Proceso 1954 titulado El Migueladas, el verdadero capo michoacano, di a conocer parte del contenido de un minucioso informe de inteligencia elaborado a principios de 2014 por el gobierno federal basado, en parte, en la información proporcionada por Irma Castillo Rodríguez, alias La Changa, integrante de Los Caballeros Templarios. Los nombres de los presuntos implicados en el narcotráfico, contenidos en el documento, no dependen de mí sino de los servidores públicos y las oficinas de gobierno que lo elaboraron, por lo que la molestia del señor Trejo Pureco debe canalizarla al gobierno federal, no a la periodista que reveló el contenido de ese informe oficial.
Su nombre y su cargo de “diputado del PRI” aparece con absoluta claridad dos veces dentro del informe como parte del “anillo” que encabezaba Enrique Plancarte, quien a su vez presuntamente estaba bajo las órdenes de Miguel Ángel Gallegos Godoy, alias El Migueladas, quien según el informe era el verdadero líder de Los Caballeros Templarios antes de su división.
El pasado martes 15, en el programa de la periodista Carmen Aristegui en MVS Radio, el comisionado especial Alfredo Castillo reconoció el contenido del informe citado en mi texto al afirmar a pregunta expresa sobre mi reportaje que Gallegos Godoy, quien encabeza y patrocina un grupo de autodefensas, es un objetivo de detención del gobierno federal, aunque nunca antes lo había señalado él u otro funcionario público hasta después de que Proceso publicó el contenido del informe.
Atentamente
Anabel Hernández








