El caso de Daniel Palacios

El pasado 2 de octubre de 2013, el guitarrista José Daniel Palacios Cruz salió de su trabajo en la calle Bolívar en el Centro Histórico llevando consigo propaganda de la siguiente presentación de su grupo The Cavernarios y una cámara. 

Al caminar hacia el Eje Central se encontró con la marcha conmemorativa de la matanza estudiantil de 1968 y decidió unirse para tomar fotografías e invitar a los asistentes a su próximo concierto.

Los manifestantes se dirigieron al Ángel de la Independencia tras impedírseles el acceso al Zócalo, y a la altura de la torre del Caballito, el músico se separó del contingente mayor de la manifestación y vio a un grupo de no más de 100 personas rodeado por cientos de granaderos. Este contingente era amenazado por los policías, quienes habían recibido ya varios ataques con petardos y bombas molotov por parte de grupos encapuchados y con mascaras de gas.

Daniel Palacios fue golpeado y despojado de su cámara, siendo detenido junto a otros 40 jóvenes a quienes subieron a un camión de la policía. Un oficial de rango superior abordó el camión y, al azar, escogió a siete jóvenes para ser trasladados en otro vehículo a la agencia número 2 de la delegación Gustavo A. Madero, Daniel entre ellos.

Días más tarde, al músico de 31 años de edad se le llevó al Reclusorio Norte, donde el 10 de octubre le fue dictado el auto de formal prisión por los delitos de daño a propiedad ajena, ultraje a la autoridad y ataque a la paz pública con el agravante de pandillerismo, sin derecho a fianza.

El caso tiene la irregularidad principal de basarse únicamente en el testimonio de los policías que lo presentaron ante el Ministerio Público (averiguación previa FGAM/GAM-2/T1/02096/13-10), pero que no fueron los mismos quienes lo detuvieron, además de que el guitarrista no ha sido identificado en los videos tomados por las cámaras de seguridad de las calles más afectadas durante la marcha.

Daniel Palacios es reconocido en el rock underground nacional por su trabajo desde hace 15 años con la banda de punk Telekrimen y en The Cavernarios, grupo más orientado al sonido surf/garage, con quienes en conjunto ha grabado 10 discos.

Parte de la comunidad rockera­ de la Ciudad de México se está uniendo en defensa del guitarrista, realizando eventos para recaudar fondos y ayudar a su familia con los gastos de lo que lamentablemente podría ser una larga batalla legal.

Asimismo, se lanzó un rally mediático en redes sociales para presionar a las autoridades en pro de la libertad del músico, quien lleva ya siete meses encarcelado sin habérsele comprobado ninguno de los cargos que se le imputan y está a la espera de un amparo para invalidar el auto de formal prisión y poder regresar a los escenarios.