Metro Bellas Artes: Recuperarán el corredor cultural México-Francia

“El Metro no es merendero de la ciudad”, dice Alfonso Suárez del Real, subdirector de administración y finanzas del Sistema de Transporte Colectivo (STC), Metro, debido a que en la estación Bellas Artes se permitieron unos locales de venta desvirtuando el corredor cultural donde se ubican los murales sobre México y Francia, inaugurado en 1998 por el entonces presidente galo Jacques Chirac (Proceso 1149).

Ahora, con ocasión de una nueva visita de Estado, pero de su sucesor Francois Hollande, se inauguró un festival llamado Mano a mano, miradas fotográficas cruzadas, empleando la frase que hace 50 años el general Charles de Gaulle acuñó al referirse a las estrechas relaciones entre Francia y México para señalar que marchaban “mano a mano”.

Los murales, ubicados uno a cada lado del pasillo sobre la línea 8 de la estación Bellas Artes que comunica hacia la línea 2, Visión de un francés sobre México y Visión de un mexicano sobre Francia, de Jean-Paul Chambas y Rodolfo Morales, respectivamente, lidian hoy con una serie de locales fijos colocados en el periodo de Marcelo Ebrard, extitular del Gobierno del D.F., mismos que regresaron después de haber sido desautorizados por la administración de Cuauhtémoc Cárdenas, ambos miembros del PRD.

Sin embargo, al ser cuestionado al respecto, Suárez del Real externó que tiene todo el apoyo del director del STC, Adolfo Joel Ortega Cuevas, para reubicar esos locales, que si bien están colocados de manera fija y a simple vista no impiden apreciar las obras pictóricas, fracturan la idea de “corredor cultural”.

También exdiputado federal uninominal por el 12 distrito de la capital del país a la LX legislatura de la cámara de diputados, fue entrevistado durante la conferencia del anuncio de las actividades por el centenario de los poetas Efraín Huerta y Octavio Paz, y del narrador y ensayista José Revueltas en el Museo de San Ildefonso.

Sobre el corredor cultural de Bellas Artes dijo:

“Lo que vamos a hacer ahí, por instrucciones del director del Metro, es recuperar los espacios del corredor cultural, no solamente en ese lugar sino en otras estaciones, por ello es que hacemos tantas actividades culturales, para que la cultura nos permita ganar los espacios y consolidarlos por encima de la tentación de comercialización en el Metro. El Metro para nosotros es un espacio de derechos y estoy consciente de que hay dos fundamentales a respetar: el de la movilidad y el de accesos culturales.”

Son cuatro locales: uno de la marca de pan Bimbo, uno de tacos de canasta, otro de “Todo a $2.50” y uno más de comida naturista.

También, entre un local y los murales, se ubica un carro de dulces atendido por un invidente, y en la parte de atrás un anuncio de cartón del mismo STC colocado justo al lado de la placa de los murales:

“En este módulo los comerciantes com discapacidad visual ofrecen productos a bajo costo ¡ayudemos al comercio informal en el Metro!”.

–¿La reubicación también aplica con los puestos ambulantes de invidentes? –se pregunta a Suárez del Real.

–Eso requiere un proceso de reubicación. El Metro ha sido la única institución –además de  la Escuela Trigueros y el Monte Piedad A.C.–, que se han dedicado a brindar opciones reales a los débiles visuales o invidentes, y esa es la realidad, lo digo con respeto: ni la Iglesia católica los ha quitado de los atrios, lugares tradicionales para pedir caridad, y han tenido que llegar a la STC, se han hecho muchos experimentos al respecto y definitivamente hay que reubicarlos. En la estación Pino Suárez, por ejemplo, la Orquesta de la Luz y otras cinco más tienen garantizado un espacio cultural donde tocan, y es que es la única forma en que pueden promoverse y garantizar su modo de vida.

“En el caso de los invidentes al lado de los murales habrá reubicación, y en el caso de los negocios tenemos que replantearnos la idea de que el Metro no puede ser el merendero de la ciudad.”

Cuando en 1998 México inauguró el corredor cultural, Chirac obsequió la herrería art-decó de la boca de entrada a la estación Bellas Artes, a la manera de las de París.