IRAPUATO, Gto. (apro).- Una joven originaria de una comunidad rural de este municipio parió a unos cuantos metros de la entrada principal del Hospital General de esta ciudad, luego de que personal de la institución se negó a atenderla porque todavía no estaba lista.
A pesar de que testigos presenciaron la escena anterior, la Secretaría de Salud rechazó en un boletín que se hubiera incurrido en alguna negligencia. Incluso, la misma joven deslindó de cualquier responsabilidad al personal médico.
Los hechos ocurrieron la tarde del pasado jueves 6. Acompañada de su madre, María de Lourdes Lira Vázquez llegó en taxi al Hospital, pero un guardia de seguridad la mandó al área de urgencias.
Momentos después, la joven se tiró al piso en uno de los carriles de las ambulancias, donde fue auxiliada por varias mujeres que se encontraban en el lugar y luego por paramédicos del Sistema de Urgencias (SUEG).
Los diversos testimonios consignados en medios locales refieren que cuando se presentó la emergencia, familiares de pacientes del hospital pidieron auxilio al personal médico, mientras elementos de seguridad pretendían rodear a la mujer para impedir que quienes se acercaban grabaran lo que estaba sucediendo.
Incluso, una reportera del periódico Correo intentó acercarse a la madre de la muchacha para hablar sobre lo ocurrido, pero un guardia del hospital permaneció todo el tiempo a un lado de la señora.
Finalmente, la joven fue ingresada al hospital.
Sin embargo, la mañana de este viernes y en presencia de la directora del hospital, Mónica Reyes Berlanga, y de personal de la Secretaría de Salud, María de Lourdes negó que hubiera sufrido de falta de atención o negligencia por parte del personal de la institución, y prácticamente se responsabilizó por haber llegado en el último momento previo al parto.
“Yo ayer no me había parado en todo el día en el hospital, quito de compromisos al Hospital General porque francamente no me paré en todo el día, es todo lo que voy a decir”, atajó.
Madre de otro hijo que nació justo en ese mismo nosocomio, Lourdes no había acudido a efectuar un control del embarazo, sólo había recibido ácido fólico y hierro a través del Seguro Popular.
Desde su cama del hospital, contó que había comenzado a sentir las contracciones desde las siete de la mañana del miércoles.
“Pensé que eran dolores pasajeros, y como tuve muchas cosas personales que hacer, pues dije ‘ya me toca, me alivio aquí en mi casa’”, abundó Lourdes.
Según esta declaración ofrecida a los medios frente a las autoridades del hospital, la mujer sintió que ya era inminente que daría a luz y, como a las cinco de la tarde, tomó un autobús, pero luego se cambió a un taxi ante lo intenso de las contracciones.
“En el taxi se me revienta la fuente ya casi para llegar al hospital. Al llegar dije ‘ya no aguanto, yo aquí me alivio’”, aseguró.
Al ser interrogada sobre las mujeres que la auxiliaron en el parto, Lourdes reconoció que recibió apoyo “de algunas”, pero de inmediato aclaró que “luego luego bajaron paramédicos, enfermeras y enfermeros a atenderme”, y que fue uno de los paramédicos del Sistema de Urgencias –que había llegado en una ambulancia en ese momento– quien cortó el cordón umbilical al recién nacido.
“Sí salieron, pero es que no grabaron todo, nomás decían ‘para el periódico, para el periódico; yo nada más les dije no quiero pinches fotos, no me tomen pinches fotos… y ya”, agregó Lourdes, quien se negó a seguir hablando.
Mónica Reyes Berlanga, directora del hospital irapuatense, aseguró que los médicos sólo tardaron “unos minutos” en salir a revisar a Lourdes y a su hijo. “La respuesta es inmediata, pero los médicos tienen que bajar de urgencias, del quirófano, salir con todo el equipo necesario… fueron unos minutos”, aseguró.
“Estaban enfermeras, médicos, personal del SUEG… el bebé está bien, la mamá está bien, eso habla de que la atención fue adecuada para ambos”, sostuvo.
En este hospital nacen un promedio de 20 niños cada día.
Esta mañana María de Lourdes también fue visitada por personal de la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos (PEDH) con sede en Irapuato, quienes llevaban la instrucción de abrir una queja de oficio y, por lo pronto, solicitaron un reporte completo a la directora del hospital.
Se inició el expediente 44/12-B, pero debido a que la joven sostuvo su versión de que “fue bien atendida” por el personal médico y se negó a ratificar la queja, el procedimiento será cerrado por falta de materia, informó a Apro el vocero del ombudsman estatal.










