MÉXICO, D.F. (apro).- Un par de horas antes del amanecer, cerca de 25 personas tomaron el auditorio Justo Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras (FFL) de la UNAM.
Vestidos de negro, armados con rifles de diábolos, tubos, petardos, chalecos antibalas y piedras, cubiertos los rostros, el grupo de supuestos “anarquistas” arremetió “salvajemente” contra seis jóvenes que custodiaban las instalaciones para apoderarse de éstas, según relataron a Apro estudiantes de la facultad.
Ocupado por colectivos políticos dentro de la Universidad, la disputa por el auditorio, mejor conocido como Che Guevara, se extendió con las horas.
Entre el estudiantado y desde las redes sociales, incluida la página ww.auditoriocheguevara.org, se responsabilizó de los hechos a la llamada Coordinadora del Auditorio Che Guevara, integrada por grupos como el Comité Cerezo, el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) y la Brigada Multidisciplinaria, que existen al interior de la facultad.
En distintos foros describieron el ataque de una violencia “brutal” en el que se habría llegado a lesiones tortuosas y se publicaron fotografías de los presuntos lesionados.
“Hacemos la siguiente denuncia para comunicar que en la madrugada de hoy 3 de marzo un grupo grande de golpeadores encapuchados entraron alrededor de las 4:00 a.m. por la fuerza y con una violencia desproporcionada a las instalaciones del Auditorio Che Guevara, golpeando brutalmente a lxs compañerxs que se encontraban en ese momento haciendo guardia en el espacio, despojándoles de sus pertenencias como mochilas celulares, y tomarles fotos, dejándolos sin poder caminar, con múltiples heridas en todo el cuerpo que fueron provocadas no solo por los golpes si no también por las armas utilizadas por el grupo de golpeadores, además de habiéndolos atado de las manos y los pies, y haciendo uso de armas como soplete, pistolas de diábolos, palos, armas de descarga eléctrica, toletes, con las que fueron brutalmente golpeados y agredidxs nuestrxs compañerxs”, se lee, de entre otras, en la citada página web.
Continúan: “Sabemos que esta situación sucede en contexto en que hace meses el auditorio fue reabierto por diversos grupos e individualidades, para seguir construyendo la autonomía sin jerarquías ni autoritarismos.
“Responsabilizamos a la autonombrada Coordinación de Auditorio Che Guevara y al Comité Cerezo y a los grupos que los respaldan, añadiendo que hace dos semanas ya había ocurrido agresiones y amenazas hacia compañeros del espacio”, concluye la denuncia.
La tensión en la FFL aumentó y de los colectivos que hasta la madrugada mantenían el control del Che Guevara –que en la falta de información también se han encasillado como supuestos “anarquistas” –, llegaron cerca de 50 jóvenes para retomar el auditorio con botellas, cadenas, palos y distintos objetos improvisados para una contienda.
Los nuevos ocupantes huyeron y sólo quedaron dos jóvenes retenidos por quienes pretendían retomar el recinto. Los golpearon en grupo. Fueron varios los jóvenes que hablaron de un “encapsulamiento” a otros para también ser agredidos. No se pudo identificar con certeza a los grupos agresores y desde las autoridades creció la incertidumbre.
Ante las acusaciones, el Comité Cerezo se deslindó tajantemente y publicó dos comunicados. Uno a las seis de la tarde y otro llegada la noche, con fecha de 4 de marzo.
Según averiguaron en la Escuela Normal Rural Lázaro Cárdenas del Río Tenería, dijeron, desde el mediodía del 3 de marzo el normalista David Moreno había sido “retenido en contra de su voluntad” y “golpeado por decenas de desconocidos dentro del Auditorio Che Guevara, ubicado a un costado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en la Ciudad de México”.
También informaron que el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo denunciaba que Carlos Damián Martínez Ramírez, integrante de la organización, también habría sido detenido “al acercarse al auditorio Che Guevara para informarse de lo que ahí acontecía”.
Los denunciantes dijeron que serían múltiples los casos de heridos y aseguraron que las acusaciones en su contra eran parte de una campaña de desprestigio a su organización, “defensora de derechos humanos” y al movimiento estudiantil en su conjunto.
“No recurrimos a la violencia, todo nuestro trabajo es público y ha sido reconocido en México y a nivel internacional. En ese sentido, desde esta mañana todos los integrantes de nuestra organización han sido víctimas de un nuevo ataque que busca deslegitimarnos y preparar el escenario para disfrazar un ataque en nuestra contra como un problema de riña entre particulares, por lo que responsabilizamos al Estado de cualquier ataque, hostigamiento, estigmatización o acto de criminalización que podamos sufrir”, se lee en su posicionamiento.
“Es evidente que el ambiente está fuertemente enrarecido, también es evidente que las acciones que han ocurrido ahora sólo benefician al Estado y a las autoridades universitarias y que el hecho de que haya retenidos, heridos, golpeados y lastimados puede ser un hecho montado y provocado bajo el objetivo de justificar la detención de integrantes del movimiento estudiantil y de organizaciones sociales así como la toma del Auditorio Che Guevara”, dice el texto.
De la violencia, las autoridades universitarias determinaron el cierre de la Facultad por el resto del día y todo el martes 4.
Por la noche, la UNAM emitió un comunicado en repudio a los hechos violentos consumados. Exigió la entrega inmediata del auditorio Justo Sierra, “ocupado en forma ilegal” y reconoció sin más datos de que habría “algunos lesionados”.
La Universidad anunció que levantará la denuncia correspondiente ante las autoridades, pero aclaró que existe una denuncia previa ante la Procuraduría General de la República (PGR), la PGR/DF/SZS-II/3550/2013 por la ocupación ilegal de dicho espacio desde el diciembre del año pasado.












