MÉXICO, D.F. (apro).- Una invitación a observar, a través de un conjunto de imágenes artísticas, un país “que se ha ido o se está yendo con el tiempo…”, es el libro En alas de la mirada. El México que el tiempo se llevó, de Guillermo Rodríguez Morales, presentado la tarde del domingo 23 de febrero en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería por Rafael Rodríguez Castañeda, director de la revista Proceso, y el historiador Manuel Guerra.
En el Auditorio Bernardo Quintana del Palacio de Minería, Rodríguez Castañeda evocó la imagen de su padre el fotógrafo, excursionista y explorador Guillermo Rodríguez Morales, quien con su cámara recorrió buena parte del país, hasta el norte hacia San Luis Potosí, y en el sur, hasta Veracruz y Oaxaca.
Y comentó que el bello volumen de 253 páginas coeditado por Proceso y editorial Grijalbo, reproduce en blanco y negro una selección del acervo fotográfico de más de 2 mil imágenes de Rodríguez Morales, que enlazan tres siglos de la historia de México: el XIX pues el fotógrafo nació en 1887 en la Ciudad de México, el XX cuando se capturan esas imágenes y el XXI, cuando se publica el libro.
Destacó que no se trata de una producción fotográfica común, sino que tiene la particularidad de haber sido realizada con una cámara estereoscópica que permite ver, con un dispositivo especial en tercera dimensión. De hecho mostró un par de reproducciones fotográficas, un Paisaje del Pico de Orizaba y Una tarde de toros, para que con ayuda de unos lentes de cartón entregados previo a la presentación, el público pudiera observar su carácter tridimensional.
La familia Rodríguez Castañeda conservó este acervo durante varios años, hasta que se fue descubriendo su valor artístico se rescató y digitalizó.
Fue el recién fallecido historiador Guillermo Tovar de Teresa uno de los primeros en apreciar ese valor artístico del trabajo que Rodríguez Morales realizó como explorador y excursionista, nacido –se destacó– en la época de la paz porfiriana de finales del siglo XIX, a quien coloca en el misma tradición de fotógrafos como el alemán Hugo Brehme y el mexicano José María Lupercio.
Junto con Tovar de Teresa, autor del prólogo del libro, se acercó al arte de Rodríguez Morales el historiador Manuel Guerra quien contrastó cómo en medio de un país convulsionado por la lucha armada de la Revolución Mexicana, el fotógrafo y explorador lograba capturar las imágenes de tranquilos pueblos y paisajes inéditos.
Guerra leyó el prólogo de Tovar de Teresa, no sin poner en relieve que fue el último realizado por el cronista fallecido el pasado mes de noviembre. En ese par de páginas el historiador sostiene:
“La publicación de la presente obra viene a enriquecer el estudio de la fotografía mexicana del siglo XX, así como a contagiarnos del asombro que esa generación experimentó por su país, el cual quedó plasmado en revistas de la época como Mapa, cuyo contenido visual nos sitúa en esa visión, fundamental para comprender la que de nosotros mismos hemos ido formando a lo largo del tiempo.”
La selección de imágenes publicadas en el libro se separan en nueve temas: En el techo de México; Misterios de las montañas; El silencio de las peñas; Al filo del agua; Visión de las entrañas; Caminos, pueblos, gente; Dios en la tierra; Las huellas del pasado; y La Ciudad de México.
Además del prólogo de Tovar de Teresa, se incluyen sendos textos de los hermanos Rafael y Roberto Rodríguez Castañeda, titulados En alas de la mirada y La tradición de la memoria, así como uno más de José Raúl Pérez Alvarado, llamado La estereoscopía de Rodríguez Morales.
El volumen forma parte de una nueva etapa en la edición de libros que llevará a cabo el semanario Proceso (la primera fue inaugurada en su momento por el también fallecido escritor Federico Campbell), indicó su director Rafael Rodríguez Castañeda, quien cerró la presentación con un párrafo de su texto:
“Sin la mirada, sin la virtud de descubrir con ella las maravillas del juego de luces y sombras que forman el mundo exterior, no es posible el arte fotográfico, más allá del valor intrínseco de rostros, escenas y paisajes. Este libro es una invitación a levantar el vuelo en alas de la mirada del hombre y a observar imágenes artísticas de un México que se ha ido o se está yendo con el tiempo…”








