El Príncipe Mariachi: esquiador, cantante, videoasta, documentalista y fotógrafo

Hubertus von Hohenlohe, esquiador.
Foto: Tomada de Facebook

MONTERREY, N.L. (apro).- Hoy sábado 22, Hubertus von Hohenlohe entrará en acción en la prueba slalom en los Juegos Olímpicos de Sochi, los sextos en su historial deportivo.

Desde ahora, el Mariachi mexicano sabe que no tiene esperanzas de podio, pero lo único que busca es que México sea ubicado en el mapa.

El singular esquiador de padre alemán es honesto cuando señala que acudirá a la justa invernal para enaltecer la figura del país y está dispuesto a hacerlo con dignidad y estilo, dice, en entrevista.

Como sea, él ya dio de qué hablar con su extraño traje estampado de charro que usará en los descensos y el calendario con atletas que circuló en las redes sociales.

Rico de abolengo, autoproclamado ciudadano del mundo y con aires de socialité, Von Hohenlohe nació por accidente hace 55 años en la Ciudad de México. Es cantante, videoasta, documentalista y fotógrafo.

Trabaja por hobbie y es el único nacional que estará presente en las Olimpiadas de Invierno de Sochi que concluyen el domingo 23.

Von Hohenlohe intervendrá en la prueba del slalom el día 22 y más allá del resultado que obtenga se ve como una figura aspiracional para las generaciones futuras.

Estos serán sus sextos juegos olímpicos. Su mejor actuación histórica ocurrió en Sarajevo 1984, donde obtuvo la posición 26.

En entrevista telefónica señala que la Conade ha patrocinado, parcialmente, su preparación para la justa olímpica.
Pero a lo largo de toda su trayectoria como competidor olímpico él ha tenido que sufragar la mayoría de los gastos.

“Desde el año pasado he estado preparándome en los glaciares en Finlandia y de ahí me fui a Italia. Hasta que no esté ahí no te puedo decir hasta donde voy a llegar en la competencia, pero puedo meter en el mapa a México y ya estando ahí la gente va a hablar de nosotros”, dice.

En los pasados juegos de Vancouver 2010 terminó en la posición 46. En la cita canadiense, registró tiempo combinado de 2:07.78. El ganador, Guiliano Razzoli, de Italia, paró el reloj en 1:39.32.

Cuando termine su participación en Rusia se convertirá en directivo y buscará alrededor del mundo talentos mexicanos de deporte invernal.

Modelo inspiracional

En los numerosos apuntes biográficos que circulan en Internet, se detalla que su nombre completo es Hubertus Rudolph von Fürstenberg-von Hohenlohe-Langenburg, descendiente de la familia real de Württemberg, de Alemania.

Nació en la capital del país debido a la casualidad. Su padre, el príncipe español Alfonso de Hohenlohe-Langenburg, de ascendencia germana, fue invitado, como empresario, a impulsar las primeras plantas de la Volkswagen en México en los 50, y por eso él vio la luz en este lado del Océano Atlántico.

Su madre es la princesa y actriz italiana Ira von Fürstenberg. En su biografía se señala que ella es sobrina de Gianni Agnelli, magnate de la empresa automovilística Fiat.

Además, está rodeado de nobles potentados. Por eso no tiene necesidad de trabajar.

Vivió en el país hasta los cinco años. Sus padres después lo llevaron a Europa y fue a la escuela en Austria y Suiza. En esos países tuvo su primer acercamiento con el esquí. Desde entonces se ha dedicado a recorrer el mundo.

Actualmente, vive entre Austria y España, pero con frecuencia viaja a México por los intereses hoteleros que su familia tiene en destinos turísticos.

Todo él es un tipo pintoresco, lleno de detalles y colorido. Aunque en México ningún nacional usa títulos nobiliarios, todos lo llaman Príncipe Hubertus.

Días antes de partir a Rusia, presentó el traje que usará para la competencia. El atuendo térmico de la marca Kaeppa, orgullosamente diseñado por él, es una combinación de kitch y arte autóctono.

El estampado es un traje de charro en el que, dice, mezcla sus raíces mexicanas con su vocación de cantante.

Nunca ha ganado nada como deportista, pero ya es un histórico en los anales olímpicos nacionales.

Para estos juegos va a ser el segundo competidor más longevo. Fue el más viejo en la justa de Vancouver 2010, con 51 años cumplidos.

Su ingreso a citas olímpicas es impresionante, siempre en la disciplina de ski alpino. En la especialidad de slalom participó en Sarajevo 1984 (lugar 26, tiempo 2:08.17 minutos); Calgary 1988 (30, 2:07.93) y Vancouver 2010 (46, 2:07.78). En descenso de montaña compitió en Albertville 1992 (38, 2:08.98); y Lillehammer 1994 (48, 1:53.37).

Con su inminente participación en los juegos rusos será uno de los escasos competidores en haber calificado en tres décadas a las olimpiadas.

En sus apuntes biográficos se aclara que el Comité Olímpico Mexicano decidió negarle la acreditación para los juegos de Nagano 1998, Salt Lake City 2002 y Turín 2006, porque carecía de nivel.

México carece por completo de tradición de deportes invernales.

Por eso en 1981 fundó la Federación Mexicana de Esquí y en 1984 tuvo su primera incursión en competencias olímpicas de temporada gélida en Sarajevo, en la extinta Yugoslavia.

Ahora en Sochi, se calificó el año pasado después de una serie de cinco pruebas, con las que tuvo que dar un puntaje promedio requerido por las autoridades internacionales de esquí.

Para esta ocasión tiene una nueva cita con el hielo. Descenderá en la pista sintiendo que es un vehículo motivador entre la juventud mexicana, pues, asegura, demostró que ha podido avanzar sin contar con el apoyo total de las autoridades deportivas de México.

“No creo que vaya a mejorar mis marcas anteriores, pero es muy bonito representar otra vez a México. Esperamos llegar en un buen momento, para que la gente despierte y que se motive, que la gente joven participe, me gustaría crear sueños en ellos. También decirle a la gente mayor que puede hacer deporte, como yo a los 55, soy un ejemplo de que la vida ha cambiado mucho en los últimos años y somos una generación más joven”, dice, entusiasmado.

Cuando se le pregunta a qué va a unas competencias en las que tiene escasas posibilidades de triunfo, responde que ayudará a promocionar al país.

“La verdad es complicado obtener algo porque, si vemos, México es un país de 100 millones de habitantes y sólo uno va a participar calificado, significa que es un poco difícil, porque no hay apoyo suficiente de las autoridades deportivas. Pero esperamos que se hable bien de México, porque en Rusia hay mucha gente que pueden ser clientes para el país”, comenta.

A diferencia de sus participaciones anteriores, Hubertus siente que tendrá más oportunidad de proyectar su nación. La era de las redes sociales le da la oportunidad de que, por vez primera, la gente se interese masivamente en él.
Tiene tres décadas haciendo descensos y, en el pasado, por sus participaciones en las olimpiadas y en campeonatos internacionales, esporádicamente aparecían notas periodísticas citándolo. Ahora, en el ocaso de su trayectoria, por vez primera obtiene atención general.

“Es la sexta vez, hay más seguidores al deporte que antes, además hay más atención mediática. Pero voy a divertirme, estoy relajado. Me quitaré la tensión para ver qué es lo que resulta”.

El atleta explica que su empleo actualmente es de artista de la lente. Filma documentales y trabajos de ficción. Hace fotografía artística y además es cantante.

Los conocedores de deportes invernales en México saben que únicamente puede practicar competencias en la nieve la gente acaudalada. Por eso Hubertus suelta la carcajada cuando se le pregunta si él vive del dinero que obtiene por sus proyectos artísticos.

Dice que los recursos que gana por estas obras le han servido para hacer apenas de preparación en el slalom. Todo lo demás él se lo financia.

“Trabajo haciendo fotografía artística, documentales, comerciales, campañas para Red Bull, ficción, por el mundo entero. Todo el dinero es mío. El dinero que me pertenecía ya me lo quitaron estas aficiones del deporte. He estado con entusiasmo haciendo esquí por 30 años en invierno”, aclara.

Señala que actualmente en México no hay una tradición de esquí, ni de deportes de invierno, por lo que el deporte se lo toma como un atleta amateur. No puede dedicarse a esto, porque no tendría tiempo para desarrollarlo.

“No se puede tomar esto en serio. Yo entreno para la copa del mundo y lo hago por gusto. Es imposible hacerlo profesional, soy un amateur. No ha ganado medallas de invierno Chile, por ejemplo. No somos muy diferentes. Además, si no voy yo, no va nadie”, considera.

Él empezó a esquiar desde los 14 años y desde entonces no ha dejado de deslizarse. Siente que ha perdurado por una determinación, en la que mezcla pasión con entusiasmo. “Son esas ganas que he sentido siempre, esa pasión por querer estar ahí, esas ganas de querer pasar frío y estar junto a los jóvenes”.

Pese a que no ha cosechado éxitos, afirma que no es un turista olímpico, pues ha demostrado que sabe esquiar y espera confirmarlo en estos juegos de Sochi.

Durante las eliminatorias, buscando calificarse en slalom gigante, el príncipe mariachi tuvo una fuerte caída que, además de dejarlo fuera de la especialidad, le provocó una dolencia en la pierna derecha. Para su fortuna, él saldrá al escenario helado hasta un día antes de que concluya la fiesta deportiva, por lo que, dice, tendrá más días para recuperarse.

Por su parte José Luis Aguilar Urzaiz, presidente de la Federación de Deportes Invernales, adscrita a Conade, aplaude la participación de Hubertus en sus sextos juegos pues, sostiene, acumuló el puntaje necesario para estar en Rusia, un mérito que no es sencillo para ningún competidor del mundo.

“Hay que seguir haciéndolo mientras se pueda. Un atleta de cualquier disciplina, si obtiene los puntos para calificar, tiene todo el derecho de ir. Además México en estos deportes tiene muy pocas oportunidades y Hubertus, como mexicano tiene todo el derecho. Y hay que ver que él compite contra gente que no usa el esquí como deporte, sino como medio de transporte”, destaca.

Reconoce que la tradición de deportes invernales en México es minúscula, aunque resalta que en el pasado tuvo una digna participación en Albertville y Calgari el compatriota Ricardo Olavarrieta. La defeña Reyna Hamui también tuvo un destacable quinto lugar en los juegos internacionales de patinaje artístico en Gadena, Italia, en el 2012, aunque no dio el puntaje para estar en Rusia.

Cuando termine su participación en las olimpiadas de invierno el príncipe mariachi se convertirá en buscador en el extranjero de compatriotas que puedan representar al país en competencias sobre la nieve, informó el dirigente.

“Se está haciendo un plan que se va a desarrollar, a partir del caso de Hubertus, y él se va a acercar a la Federación para ayudarnos en el aspecto de la promoción en Europa y en Estados Unidos. Ya hay algunos talentos detectados en algunos países, pero la mayoría lo hace como diversión”, dijo.

El 29 de enero Jesús Mena Campos, presidente de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) abanderó a Von Hohenlohe y a Arly Velázquez, atleta paralímpico, que también viajó Sochi.

El dirigente del deporte nacional reconoció que México tiene atraso en los deportes en el frío, aunque en la presente administración buscarán incorporar a los nacionales que viven en el extranjero, como Hubertus, para que representen a México.

“Debemos reconocer que en nuestro país no se cuentan con las condiciones para practicar las disciplinas invernales como en otros lados, por eso es tan loable el esfuerzo que hicieron para clasifica. Queremos retomar algunas ideas que se nos han manifestado para que a través de esfuerzos focalizados, en particular con mexicanos que vivan en otros países, los podamos integrar en un proyecto para los siguientes ciclos olímpicos e incrementar nuestras representaciones y aspirar a mejores resultados”, dijo.

Durante el abanderamiento, Carlos Pruneda, jefe de la delegación mexicana en Sochi, señaló que esta será la última olimpiada del aristócrata austromexicano.

El año siguiente habrá un campeonato mundial en Vali, Colorado, tras el cual von Hohenlohe colgará los esquíes.

El esquiador paralímpico Arly Velásquez participará en slalom supergigante y gigante, los días 8, 9 y 15 de marzo. Esta es su segunda aparición en olimpiadas especiales, después de su incursión en los juegos de Canadá del 2010.

Un día antes del abanderamiento, los dos aprobaron el examen antidoping al que se sometieron en la Dirección de Medicina y Ciencias Aplicadas de Conade.

Ciudadano del mundo

En Youtube aparece un video de Hubertus cantando en un resort su gran éxito pop Higher than mars, una canción electrónica interpretada en inglés y alemán. Viste un saco amarillo y un pantalón anaranjada y actúa en un escenario colocado en medio de una alberca, a la vista de los bañistas.

En otro, es entrevistado en alemán mientras filma lo que parece una campaña para un exclusivo club de golf.

Un videoclip muestra a Hubertus luciéndose en una sesión de fotografías en Estambul.

Tiene su propia página donde muestra una sesión completa de fotos donde él mismo se incluye en las imágenes. Tiene una carpeta con fotos de bellas modelos desnudas en escenarios en la nieve.

Presume ocho grabaciones de su discografía.

Su pareja es una señora con la que tienen 20 años de relación. Ella tiene dos hijos que él los quiere como propios, dice.