Escolta de Vallejo ejecutado libró un primer atentado en 2010

MÉXICO, D.F. (apro).-La ejecución del escolta Prudencio Ávalos Villa el pasado martes 18 a unas cuadras de la Casa de Gobierno de Michoacán, donde laboraba, no fue un hecho fortuito.

Según las primeras investigaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), a Ávalos Villa lo “cazaron” porque, de acuerdo con versiones de testigos, en el mismo lugar donde se cometió el crimen –la calle Nicolás Bravo del fraccionamiento Villa Universidad–, fue visto un sujeto sospechoso que llevaba un radio portátil.

El hombre estuvo ahí unos 45 minutos antes de las siete de la mañana, hora en la que Ávalos caminaba rumbo a la Casa de Gobierno.

De pronto, una Suburban blanca se le emparejó, inmediatamente descendieron dos hombres vestidos de manera formal y le dispararon a quemarropa por la espalda. De inmediato huyeron del lugar.
El cuerpo del escolta quedó tendido sobre la calle y su arma de cargo –una Pietro Beretta– desapareció, junto con su identificación.

Prudencio Ávalos Villa ya había librado un primer atentado en el 2010, cuando su entonces jefa, la secretaria de Seguridad Pública, Minerva Bautista, fue baleada.

Medios de comunicación locales –como La Opinión– lo identificaron como integrante del Grupo de Operaciones Especiales

Su ejecución en la capital de Michoacán se dio horas antes de la visita de trabajo del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.