MMÉXICO, D.F. (apro).- A cuenta gotas y sin precisar detalles, el delantero mexicano Carlos Vela continúa dando pistas sobre su negativa a formar parte del representativo nacional. Ahora dijo que su decisión es “de muchos años, desde 2011, la última vez que jugué con la selección”. Y reiteró categóricamente: “no quiero estar ahí”.
Indicó que ha preferido no involucrar nombres en sus explicaciones, porque no pretende echarle la culpa a nadie.
“Ha sido duro porque es mi país, pero creo que he hecho lo correcto. Si veo algo que no me gusta prefiero no ser partícipe de eso, decir: yo los dejo, desearles suerte, apoyarlos en lo que tenga que apoyar, pero no quiero estar ahí”, aseguró el futbolista mexicano al programa Espacio reservado de Canal Plus, de España.
El jugador de la Real Sociedad, con el que lleva anotados 10 goles en la presente liga española, abundó: “simplemente es respetarme y no buscarle el lado malo y decir que soy un traidor a mi país, porque eso no tiene nada que ver”.
Carlos Vela fue uno de los 11 jugadores sancionados por la Federación Mexicana de Futbol en septiembre de 2010 como resultado de la polémica fiesta que organizaron en Monterrey con prostitutas y travestis durante la concentración del equipo mexicano.
La Federación Mexicana de Futbol determinó que los 11 seleccionados involucrados pagaran una multa de 50 mil pesos cada uno. Entre ellos Guillermo Ochoa, Carlos Salcido, Andrés Guardado, Gerardo Torrado, Giovani Dos Santos, Rafael Márquez, Efraín Juárez y Carlos Vela.
Además, en el caso de Vela y Juárez fueron suspendidos medio año para las convocatorias a las selecciones nacionales ya que “existieron faltas a cuatro artículos del reglamento interno de Selecciones Nacionales”, informó en conferencia de prensa el entonces director general de Selecciones Nacionales, Néstor de la Torre, el 21 de septiembre de 2010.











