Gobernador de NL, a favor de debatir sobre uso de la mariguana

Rodrigo Medina, gobernador de Monterrey.
Foto: Benjamin Flores

MONTERREY, N.L. (apro).- El uso de la mariguana en México es una realidad que no debe ser soslayada y por ello debe abrirse el debate para legalizar su consumo.

La declaración la hizo el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz, quien reconoció que si bien es un tema difícil de tratar, debe haber un debate serio sobre los posibles usos medicinales y las consecuencias que pudiera tener su comercialización en relación con el crimen organizado.

“Yo creo que es importante discutirlo y enfrentarlo, porque es una realidad, es decir, no es un tema que se debe quedar ahí olvidado, como un tema perdido que es difícil tocarlo o quizás no sea políticamente correcto. ¿Por qué?, porque existe y porque ahí está y porque tenemos que hacer cosas proactivas para poder atender a quienes padecen un vicio de esta naturaleza”, subrayó.

En su primer pronunciamiento en torno de ese tema, Medina de la Cruz propuso hacer un análisis sobre la relación que puede haber entre el abuso y la liberación de la venta de droga.

“Desde el punto de vista del crimen o de las consecuencias sociales que pudiera provocar el abuso de la mariguana, por ejemplo, habría que analizarse cómo atacarlas, independientemente de que haya leyes muy claras en relación al tráfico de enervantes, en este caso también la mariguana”, expuso.

El problema de la drogadicción, apuntó, debe ser observado como otra enfermedad similar a las relacionadas con sustancias adictivas, como el alcoholismo.

“Así como se trata, por ejemplo, a quienes son adictos a otras cosas: el alcohol, el juego, la ludopatía, nuestro país también tendrá que hacer un análisis profundo de cómo atender estas consecuencias sociales de salud pública en relación a la mariguana”, expresó.

Asimismo, consideró indispensable que el análisis lo haga la Federación en su conjunto, pues de nada sirve que el esfuerzo se haga en un solo estado, como Nuevo León, sostuvo.

El 24 de febrero de 2011, un grupo de empresarios e intelectuales regiomontanos publicó una carta abierta en la que pidió al entonces presidente Felipe Calderón que convocara al debate para legalizar las drogas, a fin de acabar con la violencia en la entidad.

Fue esa la primera vez que se dio un pronunciamiento de ese tipo en Nuevo León. La sociedad, por su parte, no respondió.