MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Dos etarras considerados los miembros de la banda terrorista ETA con el mayor número de asesinatos cometidos y quienes eran buscados desde hace 22 años, fueron detenidos en Puerto Vallarta, Jalisco por autoridades mexicanas y la Policía Nacional Española.
Juan Jesús Narváez Goñi, Pajas y a Iciar Alberdi Uranga, María fueron detenidos durante una operación conjunta de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional de España y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) de México.
Los etarras, considerados los más sanguinarios de la organización, formaron parte del “comando de liberados EKAITZ” que cometió 18 asesinatos en un año.
Su captura ocurrió este domingo a las 16:00 horas.
Según el diario español El País, Narváez Goñi, de 53 años y Alberdi Uranga, de 50, vivían al margen del colectivo “conocido” de refugiados de ETA (que cuenta con una amplia colonia en México), sino que residían en la clandestinidad, dentro de un llamado “colectivo cerrado”.
La Policía indicó que fueron localizados en el marco de la campaña de investigación que ha permitido dar con numerosos etarras dispersos por Reino Unido, Bélgica, Italia, Francia, Venezuela, Brasil y México, agrega el rotativo.
A inicios de los años 80, Narváez Goñi, reclamado por la justicia en 10 ocasiones, fue integrante del comando legal X-1, que colaboró con el “comando de liberados Nafarroa” en varios asesinatos y acabó con la vida de un agente de la Policía y de un capitán de la Guardia Civil en Pamplona. En abril de 1987 y, tras pasar a la clandestinidad, fue detenido en Marsella (Francia) y expulsado a España, donde ingresó en prisión.
Alberdi Uranga en tanto fue reclamada por la justicia en siete ocasiones. Pasó a la clandestinidad en noviembre de 1986, tras la liberación del industrial español secuestrado, Lucio Aginagalde. Esto supuso la desarticulación del “comando Araba” para el que Alberdi realizaba labores de apoyo e infraestructura.
En 1990, los ahora detenidos integraron el “comando de liberados Ekaitz”, liderado por José Luis Urrosolo Sistiaga, con infraestructura en las ciudades españolas de Barcelona, Tarragona, Zaragoza y Valencia. Este grupo armado tenía instrucciones de atentar en la costa mediterránea para boicotear los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, indica El País.
Hasta la desarticulación del comando, el 21 de marzo de 1992 y en solo un año, cometió numerosos atentados con explosivos y armas de fuego, con un total de 18 asesinatos y numerosos heridos graves, indica un comunicado del Ministerio del Interior Español.
Con estas detenciones, la Policía española busca recabar elementos que permitan esclarecer las acciones terroristas cometidas por ETA.











