El linchamiento de Mony de Swaan

El actual embate contra el expresidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) Mony de Swaan tiene historia y mensajeros. La primera tiene que ver con las posturas que asumió al impugnar las prácticas ventajosas del duopolio televisivo, y los segundos le mandan advertencias de parte del Grupo Televisa… Resulta que en los trabajos de auditoría que se realizan desde la Auditoría Superior de la Federación a la gestión de De Swaan aparentemente se introdujo un infiltrado que lleva consigna de linchamiento…

La red de tráfico de información, presión y cooptación del Grupo Televisa en los organismos reguladores del sector no se limita sólo a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) –ahora sustituida por el Instituto Federal de Telecomunicaciones–, donde se dedica a recabar información de funcionarios que no le son leales, sino que llega hasta la misma Auditoría Superior de la Federación (ASF).

El caso de la auditoría 1185, iniciada el 7 de junio de 2013 contra el excomisionado presidente de la Cofetel Mony de Swaan, revela que gracias a múltiples conexiones Televisa logró introducir en la ASF a un personaje que trabajó para el Grupo IUSA y para especialistas del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (Idet), claramente vinculado con Javier Tejado Dondé, director de Información de Televisa.

Se trata de Alfredo Zúñiga Hernández, subdirector de Auditoría A 2.1, quien fue contratado por la ASF en junio de 2013 para iniciar la investigación contra Mony de Swaan, derivada de una denuncia por irregularidades en contratos firmados en junio de 2011 y en mayo de 2012 –cuando presidía la Cofetel– con un organismo de la Universidad Autónoma del Estado de México y con la empresa Enapsys de México.

Zúñiga no era un consultor cualquiera. Se coordinaba desde la ASF con integrantes del Idet para avanzar en esa auditoría. Les pedía las preguntas, les adelantaba sus indagatorias. A principios de septiembre de 2013, al conocerse sus vínculos con una de las empresas o agentes regulados por la propia Cofetel, fue retirado del proceso de auditoría.

Pero una serie de correos electrónicos, cuyas copias obtuvo Proceso, revelan cómo Zúñiga filtró información, se reunió y recibió apoyo de integrantes del Idet, presidido por Gerardo Soria, y de la Sociedad Mexicana de Ingenieros (SMI), afiliada al PRI.

Tejado Dondé y Soria, desde que De Swaan llegó a la Cofetel, sostuvieron con el exfuncionario debates y disputas públicas por múltiples temas que afectaban los intereses de Grupo Televisa o de TV Azteca, como la licitación de los dos nuevos canales de televisión abierta, la banda de 700 Mhz para crear una red abierta de telecomunicaciones; incluso hubo acusaciones de corrupción contra el funcionario.

Soria, colaborador de El Economista, renunció en 2010 al Consejo Consultivo de la Cofetel cuando los integrantes del organismo decidieron que era importante publicar los contratos que ellos mismos pudieran tener con algunos de los agentes regulados. Soria se negó, culpó a De Swaan de corrupción y entre otros muchos litigios en marzo de 2013 presentó, junto con la diputada petista Ana Lilia Aguilar Gil, las pruebas de “una posible triangulación de recursos” contra el entonces presidente de la comisión.

Otros personajes implicados en esta trama son Ignacio Vera, miembro del Idet y quien trabajó en la Cofetel desde 2008 como director de Integración, Administración y Seguimiento a Planes.

Vera denunció a varios funcionarios de la comisión, incluyendo a De Swaan, ante el Órgano Interno de Control por “responsabilidad administrativa”, según su queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos del 16 de octubre de 2012, cuya copia obtuvo Proceso.

Vera fue dado de baja de la Cofetel ante evidencias de que el funcionario ofrecía servicios a regulados y filtraba y desaparecía información. En la trama descubierta en los correos que pudo consultar Proceso, ese personaje juega un papel fundamental.

También está Eduardo Castañón, doctor en ingeniería en telecomunicaciones, exfuncionario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, integrante del Consejo Técnico de la SMI, presidente y director de su propia empresa, Inred, especializada en instalación de redes públicas de transmisión de datos telepac y quien trabajó para varias empresas del sector, como Telmex, IUSA o públicas, como Pemex e IFE, en 1994. Castañón sostiene correspondencia con Vera y es el principal enlace con Zúñiga.

La serie de correos electrónicos que a continuación se detallan formaron parte de las pruebas presentadas ante el Órgano Interno de Control de la Cofetel, por presunto conflicto de intereses de Vera.

 

“Tenebra macabra”

 

El primer correo, del 26 de marzo de 2012, es de Ignacio Vera, dirigido a Juan S. Minjares Ortega, pidiéndole ayuda y revelándole su red de contactos. Se respeta la redacción original:

“Hasta ahora la he capoteado con Cofetel más side jobs…¡Pero basta ya!

“Dos razones más: aposté por la caída de Mony y soy identificable como del grupo subversivo del comisionado Milo, que no ha querido capitalizar los quereres de Los Pinos y de la SCT. Mony no me echa por los proyectos de mi cartera, pero tampoco me dejará crecer bajo su férula.

“Allí coligo con Tejado. Como sabes, soy amigo de Soria. Entre los dos se traen una tenebra macabra Hamlet. Yo era su liason en Cofetel… El problema es que Soria le tiene un temor reverencial que le impide recomendarme. O no quiere quemar el cartucho.”

Desde su correo, Minjares le respondió en la misma fecha:

“En verdad, mi ‘pifia’ fue no llevarte a un lugar donde habrías estado medio desesperado; o desesperado y medio; más que en la Cofetel. Te podría recomendar con Javier Tejado Dondé, que es como agencia de colocaciones de la telebancada. No sé si eso lo llegarías a disfrutar o si me tendrías un rencor eterno. Es todo un dilema…

“¿Conoces a Luis Mancera de Arrigunaga? Porque yo muy poco; pero sería otra opción (lejana). Es vicepresidente jurídico de telecomunicaciones de Televisa. Es bastante mamila, pero podría pedirle a alguien que los contactara, para mantenerme al margen (en tu beneficio).”

Ignacio Vera trabajó al mismo tiempo para una empresa llamada Satec y ofreció sus servicios en planificación de redes, cloud (nube digital) y servicios avanzados para clientes corporativos. Su contrato fue rescindido el 8 de junio de 2012.

Un año después, el 6 de junio de 2013, cuando se inició la cuarta auditoría vigente contra la Cofetel, Vera le escribió el siguiente correo electrónico a Castañón:

“Hola Nacho:

“Alfredo Zúñiga ya tomó posesión en la ASF y me dice que ya está preparando la carta notificación de Auditoría a la CFT.

“Me pide que te pregunte si ya tienes las preguntas (tuyas y de G. Soria) que debe incluir en su escrito. Dice que le urge.”

Castañón le responde a Vera que contactará con Soria.

El mismo 6 de junio, en otro correo dirigido a Castañón y con copia para Gerardo Soria, Vera escribió:

“Gerardo Soria, copiado, tiene carpetas enteras con documentación que evidencia los manejos turbios –sin ambages– de toda una estructura de corrupción en la Cofetel.

“Intentará localizar y en su caso enviar a vuelta de correo el cuestionario que en su día MdS eludió responder impugnando al emplazamiento que le hiciera el Congreso para comparecer.

“Está positivamente dispuesto a compartir su información y sentarse a platicar para ayudar a orientar la urgente y apremiante auditoría a la ASF.”

En otro correo Zúñiga se queja del trámite tortuoso para auditar a la Cofetel. Dirigido a Eduardo Castañón y reenviado a Gerardo Soria e Ignacio Vera, el texto señala:

“No pensé que esto de auditar sería tan tortuoso, pagar como servicios, equipos a costos unitarios cuando se compraron millones de estos (antenas y convertidores, por ejemplo), eso sí con todo contrato y documentación ‘dentro de la legalidad’ así que encontrar ‘el entuerto’ se complica. Pero ahí la llevamos, discúlpame con ellos porque no puedo dar detalles, los del forense perderían argumentos y de eso no se trata…!”

“Nueva Secretaría de Compras”

 

En varios de los mensajes que el auditor contratado por la ASF, Alfredo Zúñiga, le dirige a Soria, Castañón y Vega, presume su experiencia en Grupo IUSA y les informa sobre cómo podrían funcionar los negocios en el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

El 21 de agosto de 2013 Zúñiga les reportó:

“Pues nada que la nueva secretaría de compras quedó integrada: le dicen IFETEL que no es otra cosa que un clon de la CFT, sólo que ahora sí, libre de comprar lo que quieran sin tener que justificarlo ante la SCT, como era el caso de CFT. Te doy un dato: el cableado del nuevo edificio se pagó en razón de 5 mil pesos por nodo, pero como la construcción del edificio fue un proyecto ‘llave en mano’, pues los proveedores tuvieron la puerta abierta para cobrar lo que se les dio la gana por las tareas, instalaciones, equipos, etc. Y todo ‘legal’…

“Nunca en mi vida profesional compré ‘servicios’ sin que me explicaran en qué consistían, si incluían equipos cuyo precio debió ser resultado de un estudio de economía de escala sobre todo si voy a comprar millones. Tampoco compré proyectos ‘llave en mano’, por ejemplo, para el grupo IUSA, cuando compramos equipos para redes de datos, etc.

“El caso es que el nuevo Instituto de compras (principalmente) y las otras funciones de regulación y normatividad en el área, será igual. El espectro radio eléctrico seguirá en manos de quien está y se dará a los cuates con la debida $$$$. El periodicazo de ayer, te dice por qué se perdieron datos del mercado, una empresa china que empieza su nombre con H, es el cliente en las sombras.”

Al parecer Zúñiga se refería a la empresa Huawei, el gigante chino de telecomunicaciones.

El 30 de agosto, poco antes de que la ASF prescindiera de sus servicios, Zúñiga le envió a Castañón uno de sus últimos mensajes:

“Estamos por terminar la primera fase en la secretaría de compras, llamada Cofetel, y dos cosas están por reventar: no hay justificación de pagos millonarios y lo de la fuga de información, deben entregar la base de datos y su padrón de operadores de radiodifusión, sino se abre otra bronca con la cámara (de Diputados).

“Lo de Nacho, creo que me entendió mal, la denuncia a que me referí es sobre asuntos bajo sospecha de fraudes en organismos de gobierno. La ASF acepta incluso los periodicazos. Su asunto es personal y lo único que puedo indagar es si aún lo consideran empleado en la CFT, si lo encuentro te aviso. Eso es todo lo que me es posible hacer.”

En este último párrafo Zúñiga respondía a la petición de Vera para que le resolviera “su asunto” y la presunta retención de su fondo de retiro.

El 16 de octubre de 2013 Castañón les dirigió correos a Vera y Soria refiriéndose al noticiario matutino de Televisa:

“Vi el ‘Hoy’ del lunes, donde se critica fuertemente a los nuevos comisionados e incluso dicen ‘que les quedó grande el paquete’.

“Yo coincido. ¿Y ustedes?

“Un saludo desde un crucero en El Caribe. Hoy en Aruba.”

El 13 de noviembre de 2013 la ASF presentó ante el IFT las conclusiones preliminares de la auditoría 1185 con una larga lista de observaciones y un pliego de responsabilidades que se le envió a la Secretaría de la Función Pública (SFP).

Cinco días después la diputada Aguilar les pidió a la SFP y a la ASF que dieran a conocer las conclusiones de la investigación contra De Swaan y otros funcionarios por presunto uso irregular de recursos públicos.

A la misma demanda se sumó el senador panista Javier Lozano Alarcón, presidente de la Comisión de Comunicaciones, uno de los legisladores que dictaminarán la reforma a la ley secundaria en telecomunicaciones. Lozano Alarcón también pertenece al Idet.