Aristóteles Sandoval: Los compromisos olvidados

Tras el primer informe de gobierno de Aristóteles Sandoval, los más duros críticos de su gestión son los especialistas en temas sociales, quienes coinciden en señalar el incumplimiento de sus principales promesas de campaña: atenuar la inseguridad y la pobreza. Lo que sí ha conseguido, advierten, es fortalecer su imagen y restablecer el antiguo poder del PRI mediante el sometimiento de los medios de comunicación y del Congreso.

 

 

Aristóteles Sandoval Díaz llegó a su primer informe de gobierno –que rindió el martes 4 de febrero– con un notable descenso en su popularidad después de autorizar un aumento a la tarifa del transporte público que entró en vigor el mes pasado. De acuerdo con una encuesta del periódico Mural, en agosto de 2013 el 65% de la población aprobó la gestión del gobernador, pero en enero de este año esa proporción descendió a 54%.

Ante esa baja en su aceptación social, el mandatario tiene que recurrir a las cúpulas empresariales –que nunca osan discutirle nada– para legitimar su gobierno. Como antesala de su informe, el 29 de enero firmó con esos organismos privados el Acuerdo por la Competitividad, la Productividad y el Empleo Jalisco 2014.

Para enmarcar políticamente ese anuncio acudieron al acto presidentes municipales de la zona metropolitana de Guadalajara, industriales, líderes sindicales y el rector de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo Padilla. Ante ellos, Sandoval Díaz ganó aplausos con un método ya probado: hizo una promesa que se acumula a las de su campaña: poner en marcha el Instituto Jalisciense del Emprendedor.

Eduardo González Velázquez, investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), sostiene que esta es una muestra de que en el primer año de su administración, que se cumple el próximo 1 de marzo, han predominado las ocurrencias del gobernador priista, como su intento de parecerse al presidente Enrique Peña Nieto hasta físicamente. Comenta que su insistencia en reproducir programas federales también ha derivado en fracasos.

Ante la falta de un proyecto claro, puntualiza el académico, lo más fácil para Sandoval Díaz fue firmar convenios en apariencia trascendentes, pero que realmente carecen de contenido social. Así sucedió con el Pacto por Jalisco, réplica del Pacto por México y al que llamó a todas las fuerzas políticas, pero que tras unos meses reemplazó por la marca gubernamental Bienestar por Jalisco.

Y ni siquiera ésta se ha usado responsablemente. Recuerda González cómo ese lema se le pegoteó a las urnas fúnebres en las cuales la Fiscalía General del Estado entregó a familias de Lagos de Moreno los restos de unos jóvenes que habían desaparecido.

En efecto, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, encabezado por Marco Antonio Cuevas, entregó unas cajas de 30 por 30 centímetros con el escudo del gobierno estatal (Proceso Jalisco 459). Supuestamente contenían los restos de Marco Antonio Ramírez Cárdenas (19 años), José Gerardo Aguilar Martínez (18), Daniel Armando Espinoza Hernández (22) y Rodrigo Espinoza Aguayo (38).

Para el investigador, dos temas muy sensibles para la sociedad jalisciense están pendientes en la agenda del gobernador: el aumento de la pobreza y la inseguridad pública. “La inseguridad –enfatiza– no solamente no ha disminuido, sino que ha aumentado y se encuentra ya sobre los niveles más altos que tuvimos en 2012, el último año de Emilio González Márquez. Me refiero no sólo a la violencia de alto impacto, sino también a la llamada común”.

Especialista en migración y ciudadanía, González Velázquez recuerda que el gobernador insistió hasta el cansancio en la creación de un mando único e incluso sometió al Congreso local una iniciativa de reforma a la Constitución estatal para entregarle el mando de todas las corporaciones policiacas al fiscal general, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco. Sin embargo, considera que no se avanzó nada, pues en la reciente captura de Rubén Oseguera González, El Menchito, la autoridad federal ni siquiera informó a la estatal del operativo (Proceso 1944).

“Este mando único fue ignorado de principio a fin, con razón: hay uno y mil comentarios sobre la fuga de información que puede haber en él cuando se lleva a cabo un operativo de esta magnitud”, explica.

Al respecto, Bernardo Jaén Jiménez, investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara e integrante del Congreso Ciudadano, observa que, según los indicadores publicados en el portal de la Fiscalía General, de marzo a diciembre de 2013 la delincuencia se incrementó.

Por ejemplo, dice, el robo a transeúntes aumentó 274%; a casa-habitación, 14%; a negocios, 35%, y el de vehículos, 12%. “Esto a pesar de que se implementó a nivel estatal la Fuerza Única (…) y en el tramo de Aristóteles Sandoval todavía no se percibe una diferencia significativa. En conclusión, la población percibe un deterioro en su nivel de vida”.

A decir de González Velázquez, el presente año es crucial para el gobernador, pues si quiere mantener su fuerza política en 2015 (cuando habrá elecciones intermedias) debe realizar al menos algunas de sus promesas más importantes o mostrar que en su primer círculo hay repercusiones políticas por el incumplimiento.

En su opinión, Sandoval Díaz sigue colgado del proyecto de Peña Nieto y de su forma de vender su imagen a través de los medios de comunicación. Además, recuerda que el gobernador enfrenta disputas de poder en distintos frentes y desde el principio de su mandato, como lo mostró la imposición de Arturo Zamora Jiménez como secretario general de gobierno, en vez de su intención inicial de colocar en ese puesto clave a Francisco Ayón López, actual secretario de Educación.

De esa forma, continúa el investigador, la lealtad de Zamora está con el PRI nacional, que lo apoyó, antes que con el mandatario jalisciense, además de que su prioridad parece ser postularse de nuevo para gobernador, mientras que la pieza de Sandoval Díaz –Ayón López– sigue suspirando por la Secretaría General:

“Durante todo el año hemos visto cómo estos jaloneos en el gabinete son cada vez más frecuentes, más evidentes, más fuertes, entre el equipo de Francisco Ayón y el de Arturo Zamora.”

No obstante, el investigador del ITESM advierte que el gobernador logró desactivar a la oposición y, lo que es peor, el Poder Legislativo no ha sido un contrapeso real a sus decisiones: Para “lo que se ha generado y mandado desde Casa Jalisco, el Congreso en muchos casos ha sido solamente una oficialía de partes, pues lo que llega se autoriza”.

Otro de los aspectos negativos que objeta en la administración de Sandoval Díaz es la fuerte represión a los movimientos sociales que critican a su gobierno. Pone como ejemplo las órdenes de aprehensión contra algunos de los manifestantes que rompieron una ventana del Congreso el 14 de diciembre, cuando los diputados se encerraron ahí para aprobar la reforma energética. Lo cual, indica, “muestra que en Jalisco, actualmente por lo menos, las libertades para manifestarse no están del todo garantizadas”.

 

Sin libertad de expresión

 

En cuanto a la libertad de expresión, González llama la atención sobre el sometimiento de algunos medios de comunicación a Casa Jalisco mediante la compra de publicidad, al grado de que ya no ejercen la crítica y se limitan a difundir lo que el gobernador quiere.

“En parte esto explica por qué muchos días las cabezas de los periódicos prácticamente son las mismas y carecen de un señalamiento crítico hacia el gobierno del estado; es prácticamente la misma imagen, el mismo título, y esto lo podemos relacionar con los recursos que están llegando a los medios.”

Al respecto, José Bautista Farías –investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y miembro de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) y Ciudadanos por Municipios Transparentes (Cimtra)– considera delicado el caso del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión (SJRT), que en manos del exdirector de prensa del gobierno de Puebla, Sergio Ramírez Robles, sirve para hacer propaganda gubernamental y denostar a los críticos de la autoridad:

“Es preocupante la concentración de recursos del gobierno del estado y la línea editorial muy oficialista, y observamos que se están utilizando recursos públicos para favorecer la imagen del gobernador, pero también para atacar o desprestigiar a la oposición; esa no es la función de un medio público.”

Ya el oficial adjunto de la oficina legal de la Fundación Artículo 19 en México, Leopoldo Maldonado Gutiérrez, había advertido que Ramírez Robles no es apto para dirigir un medio de comunicación público (Proceso Jalisco 466). Bautista precisa que en la Amedi y Cimtra se está revisando el contenido del SJRT para rendir un informe.

El especialista en transparencia manifiesta asimismo la inquietud que provoca la permanencia de Alonso Godoy Pelayo durante nueve años como titular de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ), pese a que constantemente ha sido señalado por organizaciones civiles y políticos como corrupto, por recibir compensaciones adicionales a su salario.

Bautista considera que el gobernador aprovechó la falta de contrapeso legislativo para devolverle al PRI la concentración de poder que tuvo en décadas pasadas. Por eso, añade, no se debe menospreciar el hecho de que la línea editorial del SJRT se reproduzca en los medios de comunicación privados.

“Por eso es importante la iniciativa de Ley de Fomento a las Actividades de las Organizaciones de la Sociedad Civil. Con esta ley se busca establecer criterios y que un consejo ciudadano norme el manejo de los recursos públicos hacia las organizaciones.”

Propaganda y realidad

 

El especialista Bernardo Jaén Jiménez considera que la actual administración generó grandes expectativas entre los ciudadanos luego de los escándalos de corrupción, opacidad e ineficacia en el manejo de los recursos públicos que caracterizaron a los gobernantes panistas durante sus tres sexenios, sobre todo en el de Emilio González.

Sin embargo, este semanario ha recibido testimonios de que el Instituto de Transparencia e Información Pública (Itei) está resolviendo los recursos de los peticionarios de información a favor del sujeto obligado, es decir, del gobierno y sus dependencias.

El investigador del CUCEA indica que la imagen de Sandoval Díaz “se ha ido desgastando, en el sentido de que muchas de sus promesas (de campaña) no las ha cumplido, y varias de ellas él mismo se encargó de ponerlas en la agenda pública. Por ejemplo, dijo que no iba a vivir en Casa Jalisco; también anunció que iba a dar transporte gratuito a todos los estudiantes de Jalisco, pero sólo le dio a alrededor de 200 mil”.

Otra promesa de campaña del ahora gobernador fue que los funcionarios permanecerían cercanos a la gente, pero ellos “no rinden cuentas, no explican qué están haciendo ni cuáles son las políticas que van a impulsar en sus dependencias”, expone Jaén.

Identifica otra falla peligrosa en los indicadores de salud, sobre todo ante el incremento de contagios de influenza (hasta el cierre de esta edición se contabilizaban 44 fallecidos y 477 casos confirmados). Lo peor, enfatiza, es que “no se percibe una estrategia clara de la Secretaría de Salud para organizar a la población contra este mal”.

Por eso cuestiona el eslogan del Ejecutivo: “Bienestar, mereces estar bien”, ya que en diciembre pasado Jalisco “tuvo uno de los niveles más altos de desempleo en relación con el promedio nacional: tuvimos 5.4% de desempleo abierto, y eso habla de que no se han generado los empleos que la población requiere”.

No son las únicas cifras reveladoras: “La meta estatal en 2013 fue crear alrededor de 52 mil empleos formales, eso no se cumplió. Sin embargo, la meta es muy baja si la comparamos con la Población Económicamente Activa (PEA) que tiene el estado. Cada año ingresa una PEA de 130 mil personas; la meta del gobierno representa 40% de la generación de empleos formales; del resto, 55% se va al sector informal y 5% se queda en el desempleo”.

Pero además, continúa Jaén, en el cuarto trimestre de 2012 la población que recibía entre uno y dos salarios mínimos era de 23.4%, mientras que la que obtenía de dos a cinco salarios mínimos era de 47%. Sin embargo, en el tercer trimestre de 2013 las cifras de la población que percibía entre uno y dos salarios era 21%, y de dos a cinco, 44%. “Es decir –explica el investigador–, se deterioraron muy rápidamente los niveles de ingresos”.

En contraste con esta situación, “vemos una abundante campaña publicitaria del gobierno de Aristóteles Sandoval previo a su informe (…), donde hace alarde de que Jalisco ha aumentado sus niveles de bienestar, pero esto solamente existe en los discursos, porque en la vida real los datos duros hablan”.

Por último comenta que el gobierno de Sandoval Díaz maneja discrecionalmente los recursos públicos: “Por ejemplo, este gobierno siguió transfiriendo recursos al Congreso de forma abundante, tal como lo hizo el gobernador panista Emilio González; la pregunta es: si el Poder Legislativo aprueba un presupuesto anual en el que cada peso va debidamente etiquetado, ¿de dónde salen más de 200 millones de pesos adicionales que entregó Aristóteles Sandoval al presupuesto del Congreso?”.