Señor director:
Contra viento y marea, desde 1997 los ciudadanos del DF hemos ido abriendo caminos de libertades y cambios hacia la democracia. Desde hace 50 años somos resultado de las gestas libertarias de los jóvenes del 68, la organización y la solidaridad ciudadanas en medio de la tragedia de 1985, la rebelión y el desafío de los jóvenes universitarios del CEU en 1987, las inmensas movilizaciones en contra del fraude electoral en 1988, el definitivo respaldo al alzamiento zapatista que en 1994 impidió un baño de sangre a la dignidad humana…
Sacrificios, represión y muerte de miles y miles de ciudadanos ha costado a la Ciudad de México ganarle un poco de terreno a la descomposición política y social que priva en todo el país. La libertad de expresión y el derecho a la manifestación de nuestras ideas, al disenso y la protesta social, son derechos humanos y constitucionales a los que no vamos a renunciar. Seríamos indignos de los que han luchado por un mundo mejor –y de nosotros mismos– si claudicáramos de los ideales y principios que nos impulsan.
Los integrantes de Morena en la delegación Cuauhtémoc rechazamos la política de represión y criminalización de la protesta social que se ha instalado en el Distrito Federal; repudiamos la sistemática violación a los derechos humanos que cometen los cuerpos policiacos y parapoliciacos, capitalinos y federales, y denunciamos la selectiva y discrecional aplicación de la justicia de que son víctimas las personas detenidas a causa de esta política represiva.
No aceptamos ni aceptaremos que un gobierno al que con nuestros votos le dimos la confianza y el poder para seguir intentando hacer de nuestra ciudad un espacio más justo, libre y progresista, se deje avasallar, o peor aún, suscriba y sea parte de las medidas impuestas por el régimen priista y su pacto contra México.
La represión del 1 de diciembre de 2012; las de 2013: 10 de junio, 1 y 13 de septiembre y 2 de octubre, así como la del 5 de enero de 2014, con todas sus secuelas de ignominia e impunidad, no son invenciones. Han sido cientos –sobre todo jóvenes– los agraviados por la política represiva que se ha puesto en marcha.
Para complementarla, desde la Asamblea Legislativa se emiten y aprueban normas y dictámenes que endurecen penas y sentencias, y se pretende condicionar el reclamo ciudadano a solicitudes por oficio para saber el día, la hora y el lugar en que la autoridad permita y crea conveniente que la gente se manifieste.
Nuestra lucha por el cambio y la transformación social en nuestro país, civil y pacífica hasta donde se pueda, si es necesario, también la llevaremos a las calles, colonias, pueblos, barrios y unidades habitacionales de nuestra ciudad.
¡Libertad inmediata a los jóvenes encarcelados por ejercer sus derechos humanos y constitucionales!
¡Alto a la represión y a la criminalización de la protesta social!
¡Rechazo a las contrarreformas laboral, fiscal y energética!
¡No al aumento a la tarifa del Metro!
Atentamente
Por el Comité Ejecutivo Delegacional y
Coordinaciones Distritales de Morena en Cuauhtémoc:
Armando Barreiro Pérez, presidente.








