Señor director:
Permítame hacer la siguiente denuncia pública sobre una serie de irregularidades cometidas en mi contra por parte del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
Después de un exhaustivo proceso de selección, y habiendo obtenido el primer lugar durante la etapa final –previo a la entrevista–, no fui seleccionado para ocupar la plaza 7-44716, denominada “Jefe de Departamento de Cooperación Multilateral”, adscrita a la Dirección General de Asuntos Internacionales de Conaculta. Sin embargo, obtuve la segunda posición.
Posteriormente, el 11 de septiembre de 2012, quien ocupó la plaza renunció. Dado que quedó como Reserva de Aspirante en la rama de cargo de Promoción y Desarrollo, soy yo quien debió ocupar la vacante. En lugar de ello, la presidenta del comité y directora de Cooperación Cultural Internacional emitió una nueva resolución de acuerdo con el orden de prelación, decidió ejercer su derecho de veto en contra de mi persona (12 de diciembre de 2012) y otorgó el puesto al tercer lugar.
Mi reacción fue interponer un escrito ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) y su Unidad se Asuntos Jurídicos, Dirección General Adjunta de Servicios e Innovación Jurídica, ante lo absurdo del veto (22 de enero de 2013), ya que debe ser razonado y no utilizado arbitrariamente.
Por su parte, la SFP resolvió revocar las resoluciones de veto y de candidata finalista ganadora (27 de marzo). Pues bien, a pesar del dictamen de la SFP, la presidenta del comité, empeñada en desobedecer los mandatos de la secretaría, así como en ignorar lo dispuesto por la Reserva de Aspirante, emitió una serie de descalificaciones sobre mi persona que denigran mis facultades laborales y sociales. Enlisto algunas de ellas: No tener sentido de institucionalidad; carecer de habilidades sociales como la empatía; dificultad para la construcción de relaciones sociales cordiales y nula habilidad diplomática, entre otras manifestaciones discriminatorias (27 de mayo de 2013).
Por si fuera poco, recibí un correo electrónico por parte de Trabajaen donde se me indicó que había sido yo el ganador de la plaza en concurso (4 de junio del 2013) mencionada, por lo que inmediatamente me presenté en Conaculta para ocupar el puesto logrado. Cuando llegué, los directivos me dijeron que cometieron un error, que la plaza no era para mí.
Luego, el 7 de noviembre la SFP me notificó que se archiva en definitiva el expediente en que se actúa. Por lo pronto, yo continúo en busca de justicia y del trabajo que obtuve gracias a mi esfuerzo.
Por ello me acerqué al presidente de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa (4 de diciembre), al igual que a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (día 13), al Órgano Interno de Control (día 16), a las comisiones de Justicia y Cultura del Senado de la República y de la Cámara de Diputados, respectivamente (día 17) y, por último, al señor presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto (17 de diciembre de 2013). Hasta la fecha espero resultados.
Atentamente
Iván Medina Castro








