Una nueva serie aparece en Canal 22 los viernes a las 9:30, se titula La mezcladora. Aborda temas de diseño y artes visuales. La autoría se debe a la entidad Sopa de Pato Producciones, equipo que ha realizado documentales para la emisora desde hace varios años.
El dibujo animado de un furgón de juguete, mezclador de cemento, avanza los créditos. Eligieron el nombre que indica las intenciones de los capítulos: mirar, describir un asunto cultural desde una perspectiva múltiple, de ingredientes varios que reunidos y combinados van a dar un producto diferente y más sólido. Así por ejemplo se aborda Oaxaca, un estado cuya riqueza cultural es local y por lo mismo se ha convertido en patrimonio mundial.
El programa selecciona una parte del arte contemporáneo, muestra la obra de artistas gráficos, de pintores, de músicos. Existen innovaciones nutridas de una tradición de arte popular, llamado por algunos artesanía, así como de pintores como Rufino Tamayo y Francisco Toledo, entre muchos otros, que han llevado la pintura mexicana al ámbito internacional en donde son reconocidos y valorados.
La artesanía y el arte se encuentran entreverados también con objetos destinados al mercado, por ejemplo las joyas. Entrevistan y muestran el trabajo de una diseñadora inspirada en esquemas de las culturas indígenas de la región que ella transforma en delicadas piezas, todas originales y distintas unas de otras.
En este recorrido por la cultura oaxaqueña no puede faltar la comida, se busca a los chefs y a las cocineras tradicionales que muestran variantes para elaborar platillos típicos con ingredientes sólo presentes en la zona. La rica variedad contribuye a enriquecer la oferta nacional de coloridos sabores con olor a tierra fresca, hojas secas y hierbas culinarias.
Para preservar su cultura, Oaxaca ha contado con la enorme fortuna de ser hogar de Toledo, quien con enorme generosidad ha buscado por todos los medios que la capital del estado conserve sus valores arquitectónicos, su atmósfera, sus costumbres. A la vez ha rescatado de su propio peculio lugares como una casona en Etla que hoy es taller de papel y de artes gráficas para los pobladores de la región. Toda empresa renovadora ha sido protegida, alentada por el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca fundado por el pintor. Los jóvenes encuentran inspiración en las tareas que se llevan a cabo en el instituto y aprenden de exposiciones, conferencias o de su acervo de libros. El compromiso con los valores y el orgullo de pertenecer, de tener una identidad ha hecho multiplicarse los talentos y las vocaciones.








