La nueva directora de la galería del Club Puerta de Hierro, la pintora Elpidia Morales, tiene un doble reto: abrir ese espacio privado a la diversidad artística y de convertirlo en sede de algunos de los festivales culturales más importantes del país.
Cuando Elpidia Morales Mendoza le dijo a sus padres que quería ser pintora, casi la echan de casa.
Nacida en el municipio de Concepción de Buenos Aires, su familia se dedicaba a la producción de quesos artesanales y querían que ella se dedicara al mismo oficio.
Después se fueron a vivir a Teocuitatlán de Corona, donde Elpidia vivió gran parte de su infancia. Ella narra que la mandaban en una camioneta a recoger leche en rancherías aledañas para hacer los quesos, pero lo que realmente disfrutaba desde entonces era el arte.
“Me decían que dejara de pintar porque tenía que hacer las cosas, que no me estuviera haciendo tonta”, recuerda.
A los 15 años empezó a pintar de manera espontánea, atraída por una acuarela que había en su casa, pintada por un señor del pueblo al que llamaban Chuyote. Pilla, como le decían sus amigos, prefería pintar estampas del pueblo: el kiosco, la plaza, el mercado municipal, las bandas de música.
Pero fue al pintar un mural para el templo de San Miguel Arcángel, en Teocuitatlán, cuando dimensionó los alcances de su vocación artística. Recuerda que realizó esa obra en una manta dentro del mercado municipal y que contó con el apoyo del entonces presidente municipal, Eduardo Sahagún Miranda. Su dedicación provocó la curiosidad de la gente, que le preguntaba por su labor.
Una vez montó una exposición de ocho cuadras en una calle del pueblo y logró vender un Mickey y una Minnie Mouse. De ahí en adelante le hicieron encargos y comenzó a cobrar por sus cuadros.
Hasta la fecha su carrera continúa en ascenso y recientemente fue llamada para hacerse responsable de la galería de exposiciones del Club Puerta de Hierro, en Guadalajara.
La pintora, que fue alumna del maestro Armando Anguiano Valadez, se dice muy emocionada por dirigir el proyecto, pues se trata de una nueva faceta de su carrera.
Relata que a su maestro le fascinaban pintar Quijotes, y cuando le prestó el un ejemplar de la novela de Miguel de Cervantes a ella no le gustó la idea porque “era un librotote que de sólo verlo daba flojera”, pero al leerlo encontró inspiración: “Estoy encantada. A Don Quijote lo juzgaron de loco y yo estoy haciendo proyectos de loco”.
La artista conserva la imagen de Anguiano como un excelente motivador, con “buen ojo para los nuevos talentos”, lo cual cobra importancia actualmente porque –en opinión de la entrevistada– las universidades se quedan cortas en su sistema de enseñanza.
Por su parte, está empeñada en ser “una artista completa, porque, como decía el maestro, a los 93 años todavía puedes seguir aprendiendo”.
“Queremos ser opción cultural”
Jaime Ulises Morales, el director del Club Puerta de Hierro, dice que éste cuenta con un amplio espacio para exposiciones que no ha sido bien aprovechado, por lo que decidió nombrar a Elpidia al frente de la galería para darle un nuevo impulso, porque ella está bien relacionada con artistas locales.
Agrega que en el club siempre hay manifestaciones culturales, pero antes se exhibían sobre todo obras de los residentes del fraccionamiento del mismo nombre, mientras que ahora tienen el proyecto de ofrecer al menos tres exposiciones fuertes al año. La idea, dice, es que sea una nueva opción de arte para la zona metropolitana de Guadalajara.
“Estamos trabajando a la par con el ayuntamiento de Zapopan porque le faltan sedes para la presentación de arte y nosotros nos abrimos, ofreciendo esta oportunidad para que nos conozca también la gente que no conoce el club”, resalta.
La primera quincena de diciembre Elpidia Morales encabezó la segunda exposición de la galería, que incluyó 10 pinturas suyas y una muestra de alto diseño en mosaico a cargo de Sergio Hernández Madera, dueño de la compañía Herma. También la maestra Judith Orozco mostró parte de su obra.
La exposición incluyó 15 cuadros de bordado en terciopelo realizados por artistas de la India, a quienes representó en la inauguración el cónsul de ese país en Cancún, Quintana Roo, Pradeep Agarwal.
Ulises Morales informa que pretenden abarcar más, y por eso durante la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara invitaron a algunos escritores a presentar sus obras y que el próximo año participarán en algunas actividades del Festival Internacional de Cine.
Explica: “Queremos ser sede de ellos como patrocinadores. También se acercaron unos estudiantes independientes, con quienes queremos incursionar en el apoyo a la realización de cortometrajes porque sabemos que Guadalajara tiene muchos artistas renombrados, pero de repente no es algo que los políticos apoyen, y menos aún los empresarios”.
Todo ello, a fin de “trascender en el ámbito cultural dentro del club”, para lo cual organizarán asimismo diversas muestras de escultura y música.
A su vez, Elpidia Morales adelanta que la siguiente exposición de la galería está planeada para la segunda quincena de enero y ya trabaja en las siguientes.








