El mayor y sus muchachos

PUERTO VALLARTA.– La Policía Municipal –dirigida por el mayor Rogelio Hernández de la Mata, un militar retirado procedente de Chiapas– apoyó el despojo de un predio de 9 mil metros cuadrados en la delegación de Ixtapa, aseguran los propietarios de la superficie valuada, dicen, en más de 25 millones de pesos.

El operativo se realizó al filo de la medianoche del 16 de diciembre último, cuando la compañía contratada por el ayuntamiento para realizar labores de conservación en el tramo de la carretera Las Palmas-Ixtapa introdujo maquinaria pesada en el predio sembrado de sorgo y causó daños al ejidatario José Muñoz Corona y a su familia, quienes aseguran ser propietarios de esas tierras desde hace medio siglo.

Don José, una de sus hijas y un nieto mostraron los títulos de propiedad en mano a los uniformados para decirles que se detuvieran. El supervisor general de la corporación, Ernesto Ojinaga Ruiz, les dijo que eran “órdenes superiores”.

El ejidatario y sus familiares fueron trasladados a las oficinas de la Policía Municipal, donde permanecieron dos horas. La hija de don José y su nieto presentaron al día siguiente una denuncia de hechos en las oficinas de la delegación de la Fiscalía General. Su declaración quedó asentada en la denuncia AP5656/3.

La familia afectada exige a las autoridades su intervención para recuperar su predio y que sancione a quienes intervinieron en el operativo.

 

Abusos y más abusos

 

El pasado 20 de noviembre, durante el desfile, un grupo de jóvenes se instalaron frente a la presidencia municipal. Llevaban pancartas con consignas en las cuales se pronunciaban contra la reforma energética. El comisario Hernández de la Mata envió a unos uniformados para que los retiraran del lugar.

Cuestionado por ese procedimiento, el mayor Hernández de la Mata, reiteró que él había dado la orden y que se encontraba dispuesto a comparecer ante la autoridad que lo requiriera.

El 23 de diciembre, según informó el diario Tribuna de la Bahía, el interno Héctor Jonathan Franco, de 25 años, perdió sus ojos en una riña registrada dentro de la celda en la cual estaba recluido.

Las autoridades vallartenses lo enviaron a Guadalajara para que recibiera atención médica. Sin embargo, en su reporte minimizaron los hechos. Escribieron que dos detenidos de liaron  a golpes y que Franco, apresado por robo y daños a un taxi, fue llevado al Hospital Regional ya “que presenta lesiones en distintas partes del cuerpo y en la región ocular”.

La población se queja de los policías porque nunca acuden cuando se les llama. Un vecino de la colonia Portales relata que los llamó por teléfono para informarles sobre el robo a su vivienda. Después de una hora llegaron dos uniformados en camión porque, dicen, no tienen patrullas para desplazarse.

Ajeno a esas críticas, Hernández de la Mata organiza simulacros para rescatar a un secuestrado, aun cuando la función de su corporación es preventiva y no reactiva.

Sin embargo los uniformados se quejan por la falta de equipo y porque no les pagaron su aguinaldo ni la segunda quincena de diciembre, por lo que preparan un paro de labores para exigir sus derechos. Algunos recibieron una octava parte de su aguinaldo. “Eso es una burla –aseguran–. Ya trabajamos y lo ganamos, deben entregarlo completo”.