Regresa “La India María” en “La hija de Moctezuma”

De la mano de su hijo, el cineasta Iván Lipkies, María Elena Velasco, quien hiciera reír en la televisión y en el cine a toda la familia como La India María durante los setenta, vuelve ahora a la pantalla grande personificando a la bisnieta de Moctezuma Xocoyotzin, quien en el siglo XXI cuida el mágico espejo humeante del penúltimo rey azteca ante el acoso de dos malévolos que desean apoderárselo para adquirir poder y riqueza. En La hija de Moctezuma, aseguran el cineasta y la actriz, no se pretende humillar al indígena.

 

 

A diferencia de sus anteriores películas, la nueva comedia de La India María, intitulada La hija de Moctezuma, contiene mayor crítica sociopolítica y “todo está tomado de la realidad”, acentúa su director Iván Lipkies, hijo de la cómica cuyo verdadero nombre es María Elena Velasco. Ella destaca que en esta nueva historia “se resalta la situación del indígena”.

Se trata de un proyecto totalmente independiente rodado en 2011, donde se habla del tesoro perdido y del penacho del emperador azteca Moctezuma II, así como sobre los chinos que reproducen artesanías mexicanas, la emigración de los mexicanos, el despojo de las tierras a los indígenas, el narcotráfico, y también se recuerdan frases célebres de expresidentes, como: “Defenderé al peso como un perro”, de José López Portillo; “¡Comes y te vas!” y “¿Yo por qué?”, de Vicente Fox, o “Haiga sido como haiga sido”, de Felipe Calderón, entre otras.

Lipkies destaca en entrevista que el tema central del filme es la pérdida de identidad y las tradiciones mexicanas.

Velasco –que no protagonizaba a La India María desde Las delicias del poder (1998), cinta también dirigida por su hijo Lipkies– subraya que, como en todos sus largometrajes, “otra vez se observa cómo es marginado el indígena pues siempre ha sido así, y enfrenta las injusticias”, por lo cual “sí es un espejo sobre el indígena; pero sobre todo es un largometraje con el propósito de entretener”.

Se les recalca a madre e hijo si plasmaron un retrato del indígena actual, ya que en la película se ven los despojos de sus tierras y cómo los utilizan los políticos, y es Lipkies, quien contesta:

“La hija de Moctezuma no fue hecha pensando en eso; pero sí quiero destacar que a 20 años de la insurrección del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el 1 de enero de 1994, primero como movimiento armado y luego político para mejorar la situación del indígena mexicano, no ha cambiado nada, nada… Los indígenas siguen padeciendo injusticias, racismo o discriminación y muchas necesidades. Eso está en la película porque es parte de la realidad y hay que mencionarlo.

“La gente debe reír con una comedia, pero también hay que reflexionar con lo que pasa todos los días. El indígena siempre ha sido marginado y continúa esa situación en pleno siglo XXI. No tiene acceso a la salud, a la educación, en fin.”

Y recuerda situaciones ad hoc, por ejemplo, de cómo un hospital de Oaxaca obligó a una indígena a tener a su bebé en pleno pasto; la estudiante mixteca golpeada y sobajada en una secundaria de Tepito; el niño que vendía dulces humillado por un funcionario de Tabasco, o los casos sucedidos en diciembre pasado de la indígena con su bebé en brazos que el panista Alfredo Rodríguez Dávila echó del Congreso de Nuevo León “por dar mal aspecto”, y la estudiante de posgrado que por su atuendo fue expulsada de una cafetería universitaria en Chiapas tras ser confundida con una vendedora ambulante.

La famosa actriz de la pantalla chica y cine expresa que le encantó la historia del filme y acepta que todos los tópicos que se abordan “son muy vigentes y polémicos”; empero, apunta que “están tocados con un humor negro y con gran respeto”, pues “no es un documental, es un filme muy, pero muy divertido, y a mí me encantó recrear de nuevo a La India María”.

Hermana del realizador, Goretti Lipkies es la productora de La hija de Moctezuma, película centrada en el mito del poderoso espejo humeante que perteneciera a Moctezuma II, por donde le fue revelada la llegada de los españoles, y cuya posesión obsesiona en la época actual a un mafioso quien desea obtener el poder a través del hallazgo del famoso tesoro perdido de Moctezuma II, y a una gobernadora estatal que aspira a ocupar la presidencia de México. La India María, personificando a la bisnieta de Moctezuma Xocoyotzin, debe impedirlo, por lo cual debe encontrar el espejo y destruirlo, aunque su sueño sea ir a Estados Unidos a trabajar.

En la cinta actúan Rafael Inclán y Eduardo Manzano, el Polivoz.

 

Personaje de la picaresca

 

–¿La idea fue crear una comedia con crítica social desde el principio? –se le pregunta a Iván, quien también es el director de Huapango (2004), con guión de su mamá y él, un drama basado en el Otelo de Shakespeare (que no tiene nada que ver con La India María).

–Fue idea de mi hermana y mía, después de muchos años de que no encontrábamos una buena historia para La India María. Mi mamá es muy especial para los relatos del personaje y de alguna forma sentíamos que se había encasillado en algunas cosas; pero más que nada, no había algo que le gustara.

“El largometraje presenta algunos efectos especiales, porque se debe poner uno al día en esas cuestiones, pero son leves. Considero que es una película muy diferente a las que hacía mi mamá en los setenta y ochenta, porque esos elementos fantásticos y mágicos que lleva La hija de Moctezuma nunca los había manejado, sólo había utilizado su personaje como un ente social muy cotidiano en la ciudad, con sus aventuras y algunas peripecias que también podrían ser un poco ilógicas o surrealistas para una María. Ahora manejamos una comedia más atrevida y diferente.

“Además, mi hermana tenía la inquietud de hacer algo sobre Moctezuma; no del tesoro de Moctezuma II en sí, sino de las tradiciones y la identidad, nuestros mayores tesoros que estamos perdiendo los mexicanos, y ella deseaba realizar la cinta antes de que la filmaran los gringos.”

Así que se pusieron a escribir durante tres años:

“Al principio, a mi mamá no le pareció lo del abuelo inmortal que aparece, pero bueno, finalmente le gustó el guión, el cual también es sobre lo que vamos perdiendo y lo que nos han ido quitando como cultura. Aquí combinamos la comedia y la aventura.”

Velasco recalca que lo novedoso es que sea un largometraje de aventuras (“me divertí y goce mucho”). A la pregunta de si fue difícil combinar los dislates de políticos con la comedia, los dos niegan argumentando “porque los políticos de ahora nutren fácilmente una película, una obra de teatro y los chistes”. Iván Lipkies, nacido el 17 de noviembre de 1963 en la Ciudad de México, agrega:

“Los políticos son los que dan el absurdo, el ridículo diario; no lo hace un comediante. No creo que Jesús Martínez Palillo tuviera que pensar mucho o escribir demasiado, sólo leía el periódico y repetía todo aquello. En la película es lo mismo, aquí se repite lo que uno escucha y lee. ‘¿Y yo por qué?’ siempre la usábamos los mexicanos; pero con Fox cambió la connotación, igual el “Haiga sido como haiga sido”, con Calderón.

“No puede uno cerrarse a esas frases. Es la mayor fuente de inspiración. Y se habla en el filme de Hola, porque es la revista donde aparecen los políticos y les gusta estar ahí.”

Aunque muy sutil, aparece el problema del narcotráfico.

–Increíble que este tópico se aborde en una comedia de La India María.

–María debe viajar a la montaña, al monte. En una lluvia de ideas para escribir, nos preguntábamos qué hay en el monte, y decíamos: ‘Existe esto y lo otro, y por supuesto, ¡un plantío de los narcos!’, eso te encuentras realmente en el país. Es la realidad de México.

María Elena Velasco, nacida el 17 de diciembre de 1940, en la capital de Puebla, inició su carrera como vedette en el teatro Blanquita. Hacia 1967 presentó aquel personaje icónico suyo en el teatro, bautizándose La India María en el canal 8 de la televisión un año después, y en 1970 lo llevó al cine.

“Me inspire en las marías que venían al Distrito Federal a vender fruta, sobre todo las que estaban afuera del teatro Blanquita. De ahí tomé la idea. La presenté en el Blanquita, y le gustó mucho a la gente”, rememora la actriz. Iván Lipkies niega que el director puertorriqueño Fernando Cortés le haya propuesto el personaje a su mamá, como se ha informado por televisión:

“Es un personaje del cual se podía echar mano siempre en el teatro de revista. Mi mamá lo presentó y gustó. Estos personajes populares nunca llegan a sus sueños u objetivos, de lo contrario no existirían. Ni siquiera en el paraíso soviético los desposeídos llegaron a cumplir su meta de vivir bien, por eso echamos mano de estos personajes tanto los escritores, cineastas, como dramaturgos. El peladito que hizo Cantinflas nunca obtenía lo que quería…

“Estos personajes vienen de la literatura picaresca, un género literario narrativo en prosa que surgió durante el llamado Siglo de Oro de las letras españolas. Extraía la sustancia moral, social y religiosa del contraste cotidiano entre dos categorías: de los nobles y de los siervos, así tenemos a Don Quijote y al Lazarillo de Tormes.”

–Ha habido críticas al personaje de La India María, porque se cree que con sus chistes o situaciones denigra al indígena, ¿qué opina?

–Hay esta tendencia de por qué mi mamá hace eso –reconoce– … Ella no es Tin Tan ni Cantinflas, porque no se pueden llenar esos espacios; pero es una comediante importante en cierta época del cine nacional. No denigra a nadie. Entonces, ¿el cómico Madaleno denigró también al indígena?, pues ¡no! O Cantinflas ¿denigró al “peladito”?, ¡no, por Dios!

“La India María es un personaje que la gente conoce, con el que convive y se le tiene que dar cierto humor… ¿A poco Daniel El Chino Herrera también denigró al yucateco? ¡Pos claro que no…! Quizá la gente se ha tomado muy en serio el personaje de mi mamá y sólo es una señora comediante que hace el papel de una indígena, el cual siempre ha sido usado en la comedia teatral.”

Igual ella se defiende:

“No es ni burla; ni yo denigro ni frivolizo. María vive en la pobreza, pero trata de ser feliz con lo poco que tiene. Es alegre y muy ingeniosa; pero claro, por ser indígena la subestiman y se aprovechan de ella, pero… La India María siempre se da cuenta de todo. Y habla náhuatl y no pronuncia bien el español porque no ha tenido acceso a la educación, ¡como todos los indígenas! En fin, que yo he cuidado que sea un personaje querido, pero es como todo: existe a quien le gusta y a quien no.”

La hija de Moctezuma estrenará en marzo próximo, conlcuye Lipkies sonriendo:

“Me ha costado mucho trabajo encontrar quién distribuya la película porque quizá hay algunas opiniones entre los distribuidores de que este tipo de personaje ya caducó, o que La India María ya no sirve. Lo extraño es que sus películas se siguen proyectando mucho en la televisión y creo que a la gente les gusta bastante.”