Música y escucha

Rupestre el libro (Conaculta-Asamblea por la Cultura y la Democracia; México, 2013, 159 p.) es una obra insólita en la cultura mexicana porque recoge entrevistas, ensayos, testimonios, fotografías y reflexiones de los integrantes que forman el movimiento musical llamado Rupestre, compilados por Jorge Pantoja.

El rock rupestre nació en 1984. El lugar: el Museo del Chopo. Los participantes:  Fausto Arrellín, Rafael Catana, Alejandro de la Garza, Nina Galindo, Roberto González, Rockdrigo González, Eblen Macari y Roberto Ponce. La intención: hacer mejor música y diferentes letras.

Los resultados fueron piezas intensas de gran aliento poético, que no olvidaron la crítica y muy lejanas de lo comercial. Las rolas no se difundieron en la radio, pero llegaron a conocerse a través de las tocadas y en los foros e influyeron a jóvenes y músicos. El movimiento fue la manifestación de cómo la calidad llega al público, a pesar de la negativa de los señores que controlan los medios. Muchos de los integrantes siguen creando sonidos y/o rascando las guitarras, cantando y aporreando los tambores. Así como se han integrado nuevos cantautores, que continúan con el espíritu reflexivo de la corriente, como: El Haragán, Gerardo Enciso, Arturo Meza, Armando Palomas e Iván Rosas, entre otros.

Leer Rupestre el libro lleva a percatarse de la fuerza de ese rock mexicano que poco le interesa el éxito y las ventas, pero sí inquietar a sus escuchas.