Operación “Sí, señor”

Los diputados jaliscienses terminaron 2013 en el total descrédito. El sábado 14 convocaron a sesión extraordinaria con sigilo para burlar las protestas sociales y aprobar la reforma energética enviada por el Congreso de la Unión a fin de que fuera avalada y adquiriera el carácter de constitucional.

La noche del viernes 13, el presidente de la Mesa Directiva, el priista Héctor Pizano Ramos, convocó vía telefónica a sus huestes para que se presentaran a las ocho de la mañana del día siguiente para aprobar la reforma energética.

Aunque el coordinador de la bancada del Movimiento Ciudadano (MC), Clemente Castañeda, dice que a él otra persona le informó media hora antes de que iniciara la sesión, el líder parlamentario del PAN, Gildardo Guerrero, dice que todos fueron notificados en tiempo y forma.

Ante el albazo que pretendieron dar los legisladores, desde las siete de la mañana distintas organizaciones formaron vallas humanas para bloquear los tres accesos del Palacio Legislativo. El diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Jesús Palos Vaca tuvo que meterse al recinto como Santa Claus, por la azotea de un restaurante anexo, pues lo necesitaban para completar el quórum en la Comisión de Puntos Constitucionales para después turnar la reforma al pleno del Congreso.

El excandidato a gobernador por el MC, Enrique Alfaro Ramírez, convocó por Twitter a manifestarse públicamente contra la reforma energética a las 10 de la mañana: “Vamos a dar la última batalla en la defensa de lo que nos pertenece como mexicanos. Te invito a que nos acompañes. Después será muy tarde”.

A los que ciertamente no se avisó fue a los medios de comunicación. La periodista de La Méndiga Política, Eugenia Barajas, llegó puntual porque se enteró de la sesión extraordinaria por un tuit que a la medianoche escribió la diputada del PRD Celia Fausto Lizaola.

Además de ella, sólo pudieron ingresar un camarógrafo de Televisa, una reportera de MVS y otra de El Occidental. Barajas menciona que se percibía mucha tensión en el recinto legislativo porque los manifestantes amenazaban derribar la puerta de la calle Pino Suárez, por lo que los guardias tuvieron que apuntalarla con mesas.

Como a las 9:00 horas, la manifestación creció con integrantes del movimiento estudiantil #Yosoy132, miembros de MC, de Morena y del Frente Amplio de Jalisco contra la Privatización de la Industria Energética. Así empezaron a cercar el Congreso, custodiado adentro por un contingente antimotines.

Las protestas iniciaron: los inconformes cantaron consignas, leyeron pronunciamientos contra la privatización de Pemex y exhibieron en mantas su repudio a la reforma. Dieron las 10:00 y Alfaro no se presentó. Hora y media más tarde anunció en su cuenta de Twitter que se estacionó a cinco minutos del Congreso pero no bajó del coche porque llegaron “porros profesionales del PRI para generar un problema mayor”.

Cerca de las 10:30 de la mañana los guardias cerraron las puertas. No pasó nadie más. Los manifestantes intentaron entrar a la fuerza. Patearon la puerta de Pino Suárez y la de Independencia, derribaron una ventana del edificio con todo y herrería e intentaron entrar por ahí, pero policías estatales los desalojaron.

Una mujer alcanzó a colarse por la ventana, pero minutos después salió con la cara ensangrentada. La policía dispersó a los manifestantes arrojando gas lacrimógeno y una de esas granadas golpeó en el rostro a Jesús Plascencia, de casi 60 años, quien fue llevado a la Cruz Roja. En la gresca, Vladimir Virgen y Luis Ángel Rodríguez, de 17 y 15 años, respectivamente, cayeron en manos de los antimotines. Pasadas las seis de la tarde los diputados negociaron su liberación con el presidente de Morena Jalisco, Humberto Ortiz. Como resultado, sus bases se retiraron a cambio de que los agentes les dejaran libre el camino.

Los manifestantes ya habían raspado y pintado con aerosol las camionetas de seis diputados, estacionadas en las calles de Belén y Pino Suárez. Les poncharon las llantas y escribieron en la carrocería: “Traidor” y “Vendepatrias”. Los vehículos afectados pertenecen a los panistas Guillermo Martínez Mora, Alberto Esquer, Jaime Díaz Brambila y Víctor Sánchez Orozco, además del perredista Enrique Velázquez y el priista Miguel Hernández Anaya. Pero Esquer y Velázquez votaron contra la reforma.

Las protestas continuaron, pero ya sin intentos de irrumpir en el recinto. Las vialidades aledañas fueron bloqueadas y los manifestantes se quedaron afuera, a la espera de noticias de los jóvenes detenidos y del previsible resultado de la votación del pleno. Pánfilo Briseño de Ávila colocó junto a las puertas del Palacio Legislativo una cabeza de puerco, se quitó la camisa y con ella se vendó los ojos. “Estoy así porque están vendiendo a mi patria”, explicó.

Cerca de las 14:39 horas, la Mesa Directiva dio por terminada la discusión y puso a votación la reforma energética. El resultado fue de 33 sufragios a favor, todos del PRI y del PAN, y 10 en contra. Jalisco se sumó a la lista de nueve estados que hasta ese momento la habían aprobado en fast track.

Después, los diputados pidieron comida y la recibieron a través de las ventanas. Horas después en una tanqueta. l