Cuestiona la viabilidad del Centro de Energía Solar

Señor director:

 

México está definiendo políticas públicas orientadas al uso irracional de nuestros recursos humanos, financieros, energéticos y naturales. Tal es el caso de los resultados de la convocatoria hecha para conformar el Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar (Cemie-Sol), para el que se otorgaron 452 millones de pesos por medio de lobbies y arbitrajes a modo (cosa usual en licitaciones del sector público). Así, la integración del mencionado Cemie-Sol y la cartera de proyectos estratégicos que fue aprobada por el Fondo Sectorial Sener-Conacyt resultarán onerosas e improductivas.

La mencionada cartera de proyectos tiene un profundo sesgo hacia la ciencia aplicada en celdas fotovoltaicas, soslayando mayoritariamente las actividades tecnológicas. El monto de la inversión que se dirigirá a esta línea de investigación es desproporcionado respecto de los pírricos resultados que se esperan y por su muy improbable asimilación en el mercado.

Aunado a esto, los mencionados proyectos resultan un esfuerzo desarticulado si se pretende dar coherencia a la investigación en esta área, pues se adolece de duplicación de infraestructura, una desfocalización de la investigación y ninguna directriz económica o académica.

Por otra parte, se marginó la participación de los proyectos de mayor envergadura y alcance en el área fototérmica, que es el principal nicho de oportunidad en ingeniería solar en México, campo en el que hay oportunidades reales de iniciar la curva de aprendizaje en las diferentes tecnologías solares y de lograr la innovación, definida por la Real Academia Española como la creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado. Un aspecto esencial de la innovación es su aplicación exitosa de forma comercial.

Así, la cartera de proyectos que define las actividades y productos primarios del Cemie-Sol quedó fuertemente distorsionada y hace previsible que ninguna innovación pueda generarse en un horizonte de 10 años. Esto es, la inversión en energía solar más grande de la historia del país producirá solamente un conjunto de productos académicos que no redundará en un aprendizaje directamente aplicable a la generación de energía solar a gran escala, que es el principal objetivo del país. Esta inversión tan sólo permitirá producir unos 600 watts de energía fotovoltaica (para encender seis focos) totalmente producida en México, pero con base en insumos extranjeros costosísimos, impidiendo su implementación a escala industrial.

Si se hubiese optado por construir una central FV de 35 megawatts (450 millones de pesos), vendiendo la energía a CFE, se formarían centenares de ingenieros en centrales FV, generando más de 90 millones anuales para financiar la investigación del Cemie-Sol, lo que resultaría en un financiamiento continuo y libre del capricho del Conacyt o de la Sener.

Con base en lo anterior, denuncio que la política que representa este proyecto es ineficaz. Esto es, el gobierno federal ha pagado una campaña publicitaria a las agencias de investigación científica para justificar ante la opinión pública que realiza una reforma integral, cuando en la praxis esto no es así.

Atentamente:

Dr. Yuri Nahmad Molinari

Instituto de Física, Universidad Autónoma
de San Luis Potosí