Acerca de La victoria de la derrota (Puebla, hace 150 años)

De Henoc Pedraza Ortiz

 

Señor director:

 

Soy un lector de su apreciable revista desde el primer número, y quisiera hacer unos comentarios sobre el interesante e importante Inventario del maestro José Emilio Pacheco titulado La victoria de la derrota (Puebla, hace 150 años) y publicado en Proceso 1934.

Se refiere allí al Sitio de Puebla (16 de marzo–17 de mayo de 1862), que efectivamente pasó inadvertido en el país ya que no hubo ninguna celebración nacional que recordara el sesquicentenario de esta gran gesta heroica del Ejército de Oriente, comandado por el general Jesús González Ortega. Él y sus acompañantes  lucharon fuertemente en defensa de nuestra soberanía y, por lo tanto, en favor del gobierno liberal–republicano del licenciado Benito Juárez.

Quisiera agregar que en esta férrea defensa de la nación y en contra de la intervención francesa en México, una brigada del Ejército Republicano de Michoacán luchó en el sitio de Puebla, y antes en la Batalla del 5 de Mayo y en la correspondiente a las Cumbres de Acultzingo. Expliquemos esto.

A las operaciones de Acultzingo y del 5 de mayo en Puebla acudieron las siguientes fuerzas Republicanas de Michoacán, comandadas por el general Mariano Rojo: la Primera Brigada, formada por el Batallón Fijo de Morelia, bajo el mando del teniente coronel Ramón Vega; el Batallón de Tiradores de Morelia, encabezado por el teniente coronel Luis G. Cáceres, y el Batallón de Cazadores de Morelia, comandado por el teniente coronel Pilar Rivera.

El contingente de michoacanos participó de manera destacada en la Batalla de las Cumbres de Acultzingo, Veracruz, para detener el avance del ejército francés hacia Puebla, bajo las órdenes del general López Uraga, y el 5 de mayo, en la gloriosa Batalla de Puebla, donde se logró la victoria sobre los franceses con el general Ignacio Zaragoza a la cabeza.

El 22 de mayo de 1862, la Brigada de Michoacán intervino asimismo en la Batalla de Barranca Seca, cerca de Orizaba, Veracruz, donde los cuatro cuerpos de la Brigada de Caballería Michoacana estuvieron a punto de derrotar a una parte del Ejército Conservador, bajo el mando del sanguinario Leonardo Márquez, pero a éste le llegó un refuerzo de 500 soldados franceses y finalmente logró la victoria sobre los michoacanos. Sin embargo, la mayor parte de la Brigada de Michoacán participó en el Sitio de Puebla comandada por el gran general michoacano Epitacio Huerta Solorio (liberal–republicano), quien fue nombrado en esta batalla, por el general Jesús González Ortega, inspector general del Ejército de Oriente.

El 17 de mayo de 1862 el general Jesús González Ortega escribió al general Frederic Forey, jefe de las fuerzas de ocupación francesa en México, una carta que entre otras cosas decía: “No siéndome ya posible seguir defendiendo esta plaza por falta de municiones y víveres, he disuelto el ejército que estaba a mis órdenes y roto su armamento, incluso toda la artillería. Queda, pues, la plaza a las órdenes de V.E. y puede mandar a ocuparla, tomando, si lo estima conveniente, las medidas que dicta la prudencia para evitar los males que traerá consigo una ocupación violenta, cuando ya no hay motivo para ello. El cuadro de generales, jefes y oficiales de que se compone este ejército se halla en el Palacio de Gobierno, y los individuos que lo forman se entregan como prisioneros de guerra. No puedo, señor general, seguir defendiéndome por más tiempo: si pudiera, no dude vuestra excelencia que lo haría…”

Atentamente

Henoc Pedraza Ortiz

Uruapan, Michoacán