La administración de Horacio de la Vega en el Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF) está marcada por un hecho sin precedentes: ha conformado parte de su equipo con personal de estructura –así como de honorarios asimilados a salarios– asignados a labores que en realidad no desempeñan.
Marcela Guerrero Uribe es la subdirectora del Deporte Asociado y Estudiantil, de acuerdo a la nómina de personal de estructura del IDDF, aunque en realidad realiza tareas en el área de Comunicación Social y percibe un salario mensual bruto de 29 mil 325 pesos.
Guerrero Uribe formó parte de la comitiva que viajó el pasado 13 de octubre a Chicago para promocionar el Maratón de la Ciudad de México 2014. Estuvo acompañada por Astrid Novelo, directora de Planeación y Deporte Internacional; Diego Escudero, subdirector de Deporte Internacional, y Emilio Álvarez, director de Comunicación Social. Los funcionarios estuvieron también en Nueva York.
En el instituto no está claro quién realiza las actividades que corresponden al Deporte Asociado y Estudiantil.
El expentatleta Horacio de la Vega se ha inclinado por reciclar personal de la Conade de la administración anterior. De hecho, tiene como colaboradores a personal que, como no fue recontratado en esa dependencia, se acomodaron en el IDDF.
Desde el pasado 1 de julio, De la Vega sumó a su equipo a Carla Beatriz Román Navarro, quien fue asistente de Bernardo de la Garza cuando dirigió la Conade en el sexenio pasado. Román Navarro, alguna vez aspirante a presidir la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) impulsada por su jefe anterior, figura en la nómina de honorarios del IDDF. De acuerdo al listado, es la responsable de “revisar los procedimientos para la contratación de bienes y servicios que requiera el instituto, así como controlar la entrada y salida de dichos bienes y servicios”. Su salario mensual bruto es de 53 mil pesos.
Lo cierto es que ella no desempeña esa función, sino la de asistente personal del director del IDDF, aunque él dice que su trabajo consiste en “estrategia de desarrollo interinstitucional”. Román Navarro gana más que el propio director de Deporte de Alto Rendimiento del instituto, Pedro Martínez Balderas, cuyo salario mensual bruto es de 48 mil 472 pesos.
En una nómina de la Secretaría de Gobernación denominada “Ocupaciones Temporales” en términos del artículo 34 de la Ley del Servicio Profesional de Carrera en la Administración Pública Federal, Román Navarro figura como subdirectora de Protección, con código de puesto 04-N00-1-CFNA001-0000056-E-C-F, que justifica así el motivo de su contratación: “evitar poner en riesgo los servicios públicos como consecuencia de circunstancias que puedan provocar pérdidas o costos adicionales importantes”.
De acuerdo a la nómina del personal de honorarios asimilados a salarios, Katya López Cedillo, otra colaboradora del IDDF, tiene como funciones “desarrollar programas metodológicos para la capacitación, seguimiento y evaluación de programas de cultura física y el deporte”. Sin embargo, también trabaja en el área de Comunicación Social, amén que de acuerdo a su currículo carece de la formación académica que la faculte como metodóloga.
En agosto pasado esta servidora pública se ausentó durante ocho días del IDDF porque viajó a Rusia para cubrir el Campeonato Mundial de Atletismo para el portal de noticias de deportes Tiempo Real.
A través de una solicitud de acceso a la información la institución respondió que entre el 8 y el 16 de ese mes López Cedillo realizó las siguientes actividades para la Dirección de Seguimiento y Comunicación Social del IDDF: generó contenidos escritos de entrevistas e investigación y material fotográfico para el periódico Más por Más con motivo del XXXI Maratón de la Ciudad de México. Efectuó la misma tarea para la revista Maratón, que realizó la Editorial Equis. Elaboró el kit y el resumen de prensa del referido maratón. También dio “aviso de la solicitud de acreditación” para la cobertura del maratón y acreditó a los medios de comunicación al citado evento, “concertó entrevistas con los participantes destacados con los medios de comunicación, como los fondistas rarámuris con Televisa, o con Miguel Ángel Vargas, quien le ha dado cobertura a todas las ediciones de este evento”. Además se encargó de redactar los boletines del evento de atletismo y, para terminar, elaboró la logística de los medios.
López realizó esas funciones mientras cubría las jornadas del Mundial de Atletismo en Rusia. En promedio, las actividades de la competencia duraban entre ocho y 10 horas. La funcionaria cubrió al mismo tiempo las incidencias de la competencia, envió información a Tiempo Real sin descuidar sus ocupaciones, a larga distancia, en el IDDF.
“Mientras me cumplan”
Horacio de la Vega justifica las funciones de sus colaboradores Román y López porque, asegura, todo el personal por honorarios puede trabajar en otros lugares: “Es decir, Katya puede laborar aquí apoyándome en la parte de desarrollo de la comunicación del instituto y a la vez realizar otras funciones. Eso está permitido absolutamente, siempre y cuando yo esté de acuerdo y sea parte de lo que autorizo”.
Y añade que siempre y cuando “le cumplan”, los empleados por honorarios del IDDF pueden “estar en Timbuctú” y desde ahí aprovechar la tecnología para elaborar manuales y guías para el maratón. “No necesitas trabajar aquí en un escritorio”, puntualiza.
–Para viajar a Rusia recibió un permiso sin goce de sueldo? –se le pregunta a De la Vega.
–No. Ella estuvo trabajando en las tareas que le encomendé. Es como si te digo: entrégame un ensayo y un reporte para el próximo martes y ese día me los entregas, como te los pedí. Lo trabajaste y me lo entregaste en el tiempo que lo solicité. Para mí cumplió el trabajo. Así de claro.
“Es un tema de cumplimiento de proyectos y de responsabilidades. Lo anterior no quiere decir que no estén las personas aquí de nueve (de la mañana) a seis (de la tarde), porque muchas veces nos vamos a las ocho o a las nueve. Nunca salimos a las seis.”
–Se supone que aquí trabajan tiempo completo.
–Exactamente.
–¿Cómo pueden estas personas trabajar en otro lado al mismo tiempo? Si hay tanto trabajo en el instituto, no les queda tiempo para otras cosas.
–Habrá que preguntarle al otro empleador qué es lo que está haciendo; porque a mí me están cumpliendo. Los sábados y domingos son los días que más carga de trabajo tenemos. Estoy en todos los eventos, en toda la ciudad. Me invitan a todas las delegaciones, y ahí están Katya y Carla. Conmigo están cumpliendo y no tengo problemas en ese sentido, aun cuando es personal de honorarios y no de estructura, y siempre y cuando (su actividad laboral) tenga que ver con el deporte.
–En el caso de Román Navarro, ¿qué tiene que ver la Protección Civil con el deporte?
–Si otras personas hacen una cosa (fuera de sus actividades laborales) de la cual no estoy enterado, siempre y cuando cumplan con los proyectos que les asigno, para mí están cumpliendo con su trabajo. Si Emilio (Álvarez, el director de Comunicación Social) tiene un restaurante o una taquería y le permite cumplir con su trabajo, ¡qué bueno!
–Pero si Emilio trabaja en la taquería de nueve de la mañana a seis de la tarde, ¿a qué hora trabaja aquí?
–Habrá que preguntar a las otras instancias qué es lo que están haciendo en su trabajo, no a mí.
Otros dos exempleados de la Conade: Luz María Troche, quien fue secretaria de Román Navarro, y Óscar Saliva, asistente del entonces subdirector de Cultura Física, Manuel Portilla, también están en la lista de honorarios del IDDF.
Ambos son responsables de “apoyar en las campañas para prevenir y combatir el uso de estimulantes, sustancias o métodos prohibidos y restringidos en el deporte”, según la documentación del instituto. Aunque, en rigor, Troche es la secretaria de Román Navarro y devenga un salario de 24 mil 500 pesos; Saliva, a su vez, cobra 12 mil 700 pesos.








