Planea el GDF centralizar y semiprivatizar el deporte

Con la recuperación de la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, el Instituto del Deporte del Distrito Federal comenzó a retomar el control de instalaciones que a su juicio no son correctamente aprovechadas o administradas por las delegaciones. En entrevista, el director del IDDF, Horacio de la Vega, detalla sus planes de sustituir las actuales concesiones desventajosas por coinversiones, en las que participarán la iniciativa privada y dependencias gubernamentales.

A través de un esquema de coinversión con la iniciativa privada, el Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF) construirá, remodelará y operará instalaciones deportivas en las 16 delegaciones, con lo cual se pretende eliminar las concesiones de estos espacios que algunos empresarios obtuvieron de manera ventajosa.

En 2014 el IDDF tomará bajo su control los espacios deportivos que, de acuerdo al análisis que está realizando, no sean administrados correctamente por los titulares del deporte de cada demarcación. Con esta recuperación de las instalaciones quedará sin efecto el bando con el que Andrés Manuel López Obrador las descentralizó en 2001.

El director del instituto, Horacio de la Vega, dice en entrevista que gracias a un decreto del jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, ahora tiene incluso la facultad de vetar aquellas instalaciones que no operen de acuerdo con los criterios de la política deportiva de la capital o sean inseguras.

Añade que ante la ineficiencia con que las instalaciones deportivas de la ciudad han sido administradas por las delegaciones y por anteriores directores del IDDF, lo más viable para rescatarlas e incrementar la infraestructura es que la iniciativa privada invierta en ellas.

“No me interesa privatizar; dices ‘privatizar’ y todo mundo piensa en escándalos y en Pemex –ataja De la Vega–. Estamos pensando en hacer sociedades de inversión. Me interesa mucho hacer coinversiones porque no hay manera de que con recursos del gobierno se pueda generar lo que necesitamos para mejorar las instalaciones.”

A partir del decreto que se publicó en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el pasado 24 de septiembre, De la Vega entró en pláticas con casi todos los delegados y sus directores del Deporte para evaluar quién tiene programas de trabajo que permitan aprovechar las instalaciones deportivas, para apoyarlos.

Hasta ahora, el IDDF ha recuperado la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca. “¿Hay más instalaciones que recuperaremos, como la Magdalena Mixhuca? –plantea el funcionario–. La respuesta es sí. ¿Cuándo? En el transcurso del año. Hay muchas. Todavía no puedo decirte cuáles son porque estamos negociando y llegando a acuerdos. ¿Con qué tipo de inversión? Estaremos viendo esa coparticipación entre la delegación, el IDDF y la iniciativa privada”.

El origen de la recuperación de esos espacios deportivos en poder de las delegaciones se encuentra en el punto de acuerdo que el diputado del PRI Felipe El Tibio Muñoz –integrante del grupo del Comité Olímpico Mexicano, igual que De la Vega– presentó el pasado 11 de abril.

Muñoz exhortó al jefe de gobierno y a los delegados de Iztapalapa, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo, Tlalpan, Iztacalco, Venustiano Carranza, Xochimilco y Benito Juárez a transferir al IDDF la administración de instalaciones deportivas ubicadas en sus jurisdicciones.

Al respecto aclara De la Vega: “Sería ilógico pensar que quiero recuperar todas. No me interesa porque ni puedo (administrarlas). Las que me interesan son las más deterioradas, las que no tienen un proyecto de desarrollo ni una manera eficiente de operación. Estoy preparando un reporte que le voy a entregar a la Cámara de Diputados y a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, que estará terminado a principios de enero, para decirles cuáles son las condiciones de las instalaciones deportivas en la capital y si están operando bien o mal. A partir de ahí vamos a empezar a definir lo que vamos a hacer en cada una de estas instalaciones”.

–En este esquema de coinversión, ¿cómo quedarán las cuotas? ¿Cómo se alcanzará un equilibrio para que los ciudadanos puedan usar estas instalaciones donde la iniciativa privada va a invertir a cambio de una ganancia? –se le pregunta.

–Justamente es por eso la coinversión. Si lo hacemos todo privado, corremos el riesgo de que el privado vaya a querer recuperarse rápido y las cuotas serían altas. Si lo hacemos todo público, uno: no tenemos el recurso para invertir todo lo que se requiere, y dos: aunque sea una instalación pública o para la sociedad debes tener una cuota de recuperación. No queremos que sea impagable para la gente. Queremos un proyecto social, que sea accesible, pero que también empiece a generar recursos para reinvertirlos. Para mi gusto hay que reinvertir prácticamente todo lo que genere una instalación.

“Es lo que ha pasado en muchas de las instalaciones deportivas de la ciudad: que se generan 10 pesos y se utilizan ocho para pagar otros deportivos, otras cosas, y se invierten dos pesos. Si se generan 10 pesos hay que invertir los 10 en deportes, no sé si en equipamiento o becas para atletas, pero tienes que hacer eso a fuerzas, porque si no estás exprimiendo las instalaciones y el resultado es lo que estás viendo hoy en día: en una década se deterioraron las instalaciones. Tenemos que hacer lo contrario: reinvertir para mejorar la calidad de los servicios.”

 

Concesiones problemáticas

 

El presupuesto que cada año recibe el IDDF es de alrededor de 58 millones de pesos, de los cuales después del gasto corriente sólo quedan 18 para operar el deporte capitalino. Por ello, dice De la Vega, es necesario ser “creativo” para generar propiedades deportivas, es decir, productos que generen ingresos para no depender sólo de los recursos gubernamentales.

El funcionario pone como ejemplo la última edición del Maratón de la Ciudad de México, cuyo costo de operación fue de entre 7 y 8 millones de pesos. Este monto fue pagado por los patrocinadores en efectivo y en especie, lo que le permitió al IDDF obtener ganancias de entre 5 y 8 millones de pesos.

“Este año hicimos 35 eventos, unos nos costaron y otros no. De esos obtuvimos equipamiento deportivo, como el de tiro con arco, que luego repartimos en las delegaciones. El próximo año vamos a hacer más actividades que no nos cuesten y nos dejen dinero. Vamos a tener patrocinadores corporativos o institucionales de largo plazo. Son ocho o 10 empresas, entre ellas Telcel, Deportes Martí y TVC Deportes, que nos van a patrocinar durante seis años para esas actividades y a fin de financiar las candidaturas a los eventos internacionales que pretendemos traer.”

–¿Cómo será ese esquema de participación del gobierno y la iniciativa privada en las instalaciones deportivas?

–Hay muchas formas: inversiones de infraestructura con un pago para operar las instalaciones, hay proyectos de construir instalaciones, otros para remodelarlas o equipar algunas instalaciones mediante la realización de algún evento deportivo. Ahorita tenemos los famosos PATR (Permisos Administrativos Temporales Revocables), que son las concesiones en las 16 delegaciones, pero también hay PPS (Proyectos para Prestación de Servicios), los proyectos de coinversión mixta, donde tú aportas un peso y yo otro, pero como gobierno soy el dueño.

“Lo que ocurre con los PATR es que las instalaciones se concesionan durante un tiempo. El privado explota la instalación, decide cuánto le mete; es su decisión porque le está pagando una renta a la delegación. La realidad es que el privado trata de explotarlo lo más que pueda con tal de sacarle recursos, y un mes antes de que se acabe la concesión sacan todo y le dejan las instalaciones pelonas al gobierno. Eso cambiará radicalmente con las sociedades de inversión. Un inversionista privado es socio, el gobierno es socio; entonces ya no decide sólo el privado si le va a meter lana o no. Como somos socios ya sabe si le mete y por cuánto tiempo.”

–¿Esas concesiones que existen actualmente van a desaparecer?

–Ojalá que muchas de ellas sí.

–Usted dice que ahora tiene las facultades hasta para vetar.

–Veto instalaciones, pero no tengo facultad sobre el inversionista privado.

–¿Qué pasará con esas concesiones, ya que algunas son hasta por 10 años?

–Las estamos revisando. Hay algunas que, según yo, se mantendrán; hay otras en las que estamos prácticamente rescindiendo (los convenios). Cuando asumí el cargo, en el deportivo Rosario Iglesias (que administra el IDDF) había dos convenios firmados hasta 2017 con Gino de Menecci (y las empresas) Fórmate a la Vida y Futbol a la Medida del Hombre. Dije: si ya están firmados los convenios, me voy a mi casa a descansar, porque son hasta 2017 y (están concesionados) de sol a sol. ¿Qué me queda por hacer?

“Nos metimos y les dijimos que estamos dispuestos a firmar, pero bajo otras condiciones. El convenio anterior se rescindió. Algo que no haré es firmar convenios días antes de irme del IDDF para los siguientes siete años (como hizo su antecesor, Javier López). Con los legisladores estoy viendo cómo le hacemos para revisar todos estos PATR de todas las delegaciones.”

–¿La idea es que no se vuelva a firmar un convenio de esa naturaleza?

–Sí y no. Si tienes un proyecto de inversión de millones de pesos, el periodo de recuperación no es de dos o tres años. Hay que hacer que el privado quiera aportar recursos. Por eso se hacen convenios como el del segundo piso (del Periférico), que son a 30 o 50 años. Como la Arena Ciudad de México, que tiene un periodo de concesión de 99 años. Ahora sí que depende del sapo es la pedrada. En inversiones menores no puedes firmar un convenio a 10 años. Tenemos un montón de variables, desde la inversión pública y privada, que si son concesiones o no, si son coinversiones, en fin. Cada caso lo tenemos que ir evaluando. Es algo que ya estoy viendo con los diputados de la Asamblea Legislativa.

–¿Cuándo sabremos con cuáles instalaciones se va a quedar el IDDF y cuál proyecto se va a desarrollar en cada una?

–En 2014 vamos a definir todas las que queremos recuperar y las que queremos construir, porque hay muchos espacios que queremos levantar. Por ejemplo, ¿hay muchas albercas en la Ciudad de México? Puedes decir que sí. El reporte que tenemos es que hay más de 110 albercas, entre privadas y públicas, pero la demanda es impresionante. En la Alberca Olímpica se quedan miles de personas sin lugar, en Iztacalco igual. En todos lados hay una demanda importante, y la oferta no está cumpliendo.

“Estamos viendo cómo le hacemos para que las inversiones que se están gestionando en la Cámara de Diputados (los recursos etiquetados para infraestructura deportiva) vayan de acuerdo con los proyectos de la ciudad. Habrá un número importante de instalaciones que va a operar el IDDF directamente para meter todo lo del desarrollo de talentos y después el alto rendimiento. Muchas delegaciones seguirán operando deportivos, porque hay más de 300 en la ciudad. Donde ya estamos abocados es en el proyecto de modernizar y equipar la Magdalena Mixhuca.”

 

Otros participantes

 

De la Vega señala que en el proyecto de la nueva Ciudad Deportiva está tomando en cuenta a otras dependencias del gobierno capitalino, como la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda.

No se aventura a confirmar que los trabajos de remodelación cuestan mil millones de pesos, como lo planteó el diputado panista Orlando Anaya –monto equivalente a la inversión de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en la construcción del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (Cnar)–, pero tampoco plantea otra cantidad porque, dice, aún no ha revisado números. El proyecto preliminar, con todo y costos, estará listo en febrero.

También planea que la Conade aporte una porción de los recursos necesarios, igual que los inversionistas privados, a muchos de los cuales ya se acercó el funcionario. Comenta que a éstos les expuso la idea, que incluye el equipamiento de las instalaciones y el desarrollo de programas deportivos.

Con la recuperación de la Ciudad Deportiva, De la Vega descarta la opción de recibir mediante un convenio las instalaciones del Cnar, como lo planteó el director de la Conade, Jesús Mena, quien ha ignorado por completo este centro y ha concentrado sus esfuerzos en remodelar el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM), una instalación privada que se sostiene con recursos públicos.

“Entre administrar el Cnar o remodelar la Ciudad Deportiva, prefiero estar del lado de la Ciudad Deportiva. Si tenemos recursos prefiero invertirlos ahí porque beneficiarán a cientos de miles de personas. En el convenio que hicimos con la Conade, a mí me toca invertir en los dos primeros pasos de la pirámide del deporte, que es el de recreación y la detección de talentos, y si resulta que de ahí sale algún talento, ya se lo mandaré al Cnar”, explica.

Horacio de la Vega se dice convencido de que los empresarios confían en él porque es “transparente”, y por lo tanto conseguirá las inversiones que se requieren para infraestructura y operación de sus programas.

No obstante, no ha cumplido su promesa de publicar en la página del IDDF los nombres de los patrocinadores, los montos y apoyos en especie, así como los detalles sobre el destino de esos recursos. Hasta hoy, en el sitio web no aparecen esos datos, a pesar de que, como dijo De la Vega, tan sólo por el maratón el instituto ganó entre 5 y 8 millones de pesos.