Lennon, una biografía total

En 728 páginas, Octavio Cavalli desarrolla su investigación sobre la vida de John Lennon, asesinado hace 33 años en el edificio Dakota frente al Central Park, en Nueva York. En su libro Bendito Lennon también da cabida a las teorías que han querido ver en el crimen de Mark Chapman un complot del grupo Operación 40 (promovido por la CIA para ejecutar a Fidel Castro), ya que el portero del Dakota, José Perdomo, que quizá pertenecía a él, nunca fue llamado a declarar. Señala Cavalli en entrevista que su papel no es juzgar…

Apareció Bendito Lennon, la primera biografía del mundo hispanoparlante que abunda con detalles inéditos en los 40 años de la existencia del exbeatle, escrita para Proa Amerian Editores de Sudamérica por el joven músico y abogado argentino Octavio Cavalli.

En el volumen recoge ahí las diferentes teorías según las cuales John Lennon fue víctima de un complot el 8 de diciembre de 1980 antes de la medianoche, cuando fue acribillado por tres balas expansivas disparadas por Mark Chapman, “el asesino solitario”.

“Yo traté de no ser tan simplista ni superficial con esas teorías que durante años recientes han venido apuntando una conspiración para matar a Lennon, para la quinta y última parte de las 728 páginas de mis memorias Bendito Lennon, intitulada 8/12. El crimen de la década. Me manejé conforme a los hechos de cómo se investigó y se condenó a Chapman, y de qué evidencia real hubo, la haya usado o no el fiscal que intervino en su momento”, afirma Cavalli desde Buenos Aires.

Bendito Lennon puede leerse como una emotiva historia de vida, gracias al estilo novelado de Cavalli, conteniendo al máximo su admiración por el músico que transformó a toda una generación para ofrecer objetividad en los capítulos terminales: el 18 (Los hechos), el 19 (Investigación y condena) y el 20 (Evidencia, dudas y teorías).

En éste, el autor profundiza sobre el crimen a través de lo que él personalmente pudo observar durante su visita al edificio Dakota, escenario donde ocurrió la tragedia hace 33 años en Nueva York.

“Por ejemplo, hay tres orificios de bala en la puerta interior que comunica a los cinco escalones hacia donde Lennon huyó para entrar a la recepción del Dakota con Yoko. ¿Estaba abierta o cerrada esa puerta? Recordemos que Chapman menciona que lo llamó y le dijo:

“–¿Señor Lennon?

“Después él se desdijo y señaló que no hubo intercambio de palabras previo a los disparos. Entonces, lo que la autopsia sí revela es que John Lennon fue atacado por la espalda y hay quienes refutan la trayectoria balística aceptada.

“Aquí la pregunta sería: ¿Lo atacó Mark Chapman? ¿O acaso fue el portero José Perdomo que se hallaba cuidando esa noche la entrada principal del Dakota que da a la calle y nunca fue llamado a declarar?”

El nombre de José Perdomo comenzó a revelarse más hacia finales de los ochentas. Supuestamente perteneció al grupo Operación 40 promovido desde 1960 por la CIA con apoyos del FBI, la mafia de Miami y el gobierno estadunidense para ejecutar a Fidel Castro.

 

En “la mentis lenoniana”

 

Bendito Lennon no está concebido como una seguidilla sistemática de hechos, sino como un análisis de esos sucesos y de su protagonista a través de sus declaraciones o, como dice Cavalli, de la mentis lenoniana.

“El fin de mi libro es que sea material de interés para quien desee conocer una parte del universo de John Lennon, de lo que ocurrió antes y después de su asesinato. Mi análisis como abogado está basado rigurosamente en documentos: el acta legal tras aquella noche en el Dakota, las declaraciones que el propio
Chapman dio, los testimonios de la prensa inmediatamente luego y la investigación propiamente dicha, tal como la llevó a cabo el fiscal y juez de Nueva York en su momento.”

Chapman era un tipo gris que había viajado a Nueva York desde Hawaii para matarlo y fue declarado culpable, si bien la idea de que lo odiaba por haber escrito Imagina cuando atesoraba millones en el banco, se divulgó mucho tiempo después. Lo agarraron con bastantes dólares en su haber y se hospedaba en buenos hoteles. Hoy se sabe no era fan de Los Beatles.

“El único indicio que puede referirse a la simpatía de él hacia el músico era la posesión de su último álbum con Yoko Ono Double Fantasy y la firma del autógrafo en el disco que le pidió horas antes de matarlo en el mismo Dakota donde platicó con el portero. No tenía nada en contra de Lennon, dijo.

“Quienes sostienen que Chapman pudo haber sido programado como chivo expiatorio para matarlo, relacionan esa aparente ausencia de motivos personales con el homicidio del presidente John F. Kennedy y su hermano Robert, pues sus atacantes nada tenían en contra de éstos.”

Escribe Cavalli al final del capítulo 19 que “la segunda hipótesis mayormente elaborada por el criminalista inglés Fenton Bresler en El asesinato de John Lennon, indica que Chapman obró bajo los efectos de un cuidadoso lavado de cerebro, tal vez con la ayuda de la hipnosis, como sugiere la película protagonizada por Frank Sinatra Manchurian Candidate. Y en el 20, opina que “en mi visita al Dakota me surgieron muchos cuestionamientos, pues la trayectoria balística que hallaron en la autopsia del cuerpo de Lennon no encaja bien con lo que declaró Chapman.”

–¿Quién cree usted que asesinó a Lennon?

–No soy yo quien tiene que dar esas conclusiones, éstas por ley le corresponden a un fiscal. En el cuerpo de Lennon se encontraron tres de las cinco balas disparadas por Chapman. Una pasó de largo sin ingresar a su cuerpo y la otra quedó en la campera (chamarra). La que lo eliminó dio en su arteria fundamental que va al corazón, eran balas expansivas que una vez que impactan al objetivo se hacen prácticamente añicos y una arteria así dañada ya es imposible de reparar. Lennon murió desangrado.

–Increíble que siguiera caminando hasta la entrada interior con Yoko.

–Apenas tuvo fuerzas de ir con ella y gritar: “¡Me hirieron!” Yo lo primero que pensé es que no es fácil matar a alguien ahí en el Dakota. Lo segundo me vino durante otro viaje: ¿quién vio el ataque? Tengo entendido que en la puerta principal que da a la calle y conduce al patio central, estaba de guardia José Perdomo.

–Pero él no declaró en el juicio.

–No aparece en la causa penal. La identidad de Perdomo se revela en 1984 tras de que un periodista de la revista People lo menciona, Fresler unió un par de cabos allí y más recientetemente, cierto pseudoperiodista ligó aquello para elaborar su teoría conspirativa con la declaración que hizo Chapman a su biógrafo Jack Jones sobre a aquel día.

“Mientras estuvo esperando a Lennon para matarlo, Chapman habló con José Perdomo sobre la invasión norteamericana a Cuba en Bahía de Cochinos. Creo que también se lo dijo a la policía…”

Aquel pseudoperiodista que Cavalli elude nombrar, firmó con el alias de Salvador Astucia dos libros a mediados de la década pasada, difundiendo sus teorías conspiratorias contra de la CIA y los judíos contra Lennon por internet.

“En su análisis (Astucia) dijo haber descubierto que el portero José Perdomo era el mismo señor llamado José Sanjenis Perdomo quien en 1963 había colaborado con el gobierno de EU, la CIA y el FBI para invadir Cuba. Dice que estuvo en Bahía de Cochinos. No son ideas mías e ignoro hasta qué punto Perdomo estaba enterado de lo que Chapman iba a hacer…

“Sin embargo, yo creo que Perdomo estaba al tanto. Si acaso el asesinato fue planificado, yo pienso que quien haya sido algo salió mal esa noche del 8 de diciembre de 1980. Por algo Perdomo se quedó. Chapman podría haber fallado en su programación del crimen y ser entonces Perdomo quien hizo los disparos a Lennon. Tengo la duda de quién jaló del gatillo.

“Bendito Lennon se basa en pruebas y pretende que el lector saque sus propias conclusiones, no hay ninguna mitificación mía, la portada de mi libro surgió cuando fui a Nueva York y vi rezando a una chica en el memorial Strawberry Fields de Central Park como si él fuera un santo. Y lo admiro, pues desde hace años llevo tocando con mi grupo uruguayo de rock sus canciones, y a Lennon lo odias o lo amas.”

–¿Existe la posibilidad de que se reabra el juicio?

–Ninguna. Se le ha venido negando la libertad condicional a la que tiene derecho Chapman desde hace años y quizá por una razón: que a alguien no le convenga ponerlo en libertad pues podía abrir la boca y hablar…

“Pero creo que ya tú y yo hemos platicado demasiado sobre el asesinato y yo investigué toda la vida de Lennon, entrevisté a su hermana Julia dos veces y a muchas personas que me proporcionaron material único acerca de su familia, su niñez musical tocando piezas de Beethoven al piano y detalles inéditos con Los Beatles o su terapia primal antes de Nueva York. ¿Por qué no me preguntas sobre todo eso?”