Llamen a la partera es la poco feliz traducción de la serie inglesa Call the midwife que Canal 22 programa todos los martes a las 10:00 de la noche. La dirige Sam Mendes, ganador de un Oscar. La historia tiene una base real, se apoya en las memorias de la enfermera Jennifer Worth.
El relato está situado en la primera mitad del siglo XX, en la Inglaterra pobre, insalubre, de casas arruinadas y en zonas sin servicios. Priva la suciedad, la ignorancia, el alcoholismo y la violencia. En esta atmósfera un grupo de mujeres enfermeras, algunas de ellas monjas de un convento situado justo en uno de los barrios miserables, se dedica a ayudar a sus congéneres.
Una joven de clase media es la protagonista; decidió dedicar su vida a la enfermería, y dentro de esta rama fue especialmente entrenada para atender partos. A su vocación añade la sensibilidad social, por lo cual ejerce su tarea en la parte más desheredada de la ciudad.
La serie se dedica a retratar las terribles condiciones de familias numerosas que aun sin recursos ni trabajo tienen muchos hijos. Los nacimientos suelen ser difíciles, los niños llegan con el mínimo de elementos, así que la partera debe traer sus instrumentos, a veces también medicinas y sueros. En cada uno de los capítulos se desarrolla un relato completo sin el suspenso final de las telenovelas que se resolverá al día siguiente.
Otro de los títulos recientes comprados por Canal 22 aborda la historia de París. Conformado por varias partes, el documental despliega la información que explica distintos tópicos de la Ciudad Luz. La primera abordó la formación de los asentamientos humanos primigenios, las construcciones primitivas, al rey fundador de dinastías Clovis I; el relato se monta sobre las evidencias de la arqueología. Le siguen otros capítulos que tocan distintas facetas, manteniendo siempre una línea de tiempo. La de esta semana describe las revoluciones que surgieron en la capital gala debido al despotismo de los reyes y la pésima condición económica de la gente. Asimismo reproduce escenas del mundo intelectual y político en el proceso de arribo a la modernidad. El televidente podrá conocer las dos caras de la urbe: por un lado el surgimiento de un mundo erudito, así como los lugares en donde se reunían filósofos, intelectuales y artistas; por otro se muestran las zonas miserables, llenas de basura y de niños famélicos.
El documental está armado con los relatos de los expertos en la historia, la arquitectura y la política, las vistas actuales del París antiguo que se han conservado y las recreaciones de lo que fue derruido, transformado, de lo que ardió. Estas reconstrucciones se hicieron mediante la tecnología Dassault Systemes que permite apreciar sitios y monumentos en su exacta dimensión. También se recrean con actores, fotos y trozos de películas las revoluciones que marcaron la historia parisina.








