Tres sonetos a Elena Poniatowska ante el primer tomo de sus obras reunidas *

1

Elena, medio siglo se ha cumplido

Del primer Lilus Kikus. Ya es la hora

De las obras completas y hoy se añora

El México que salvas del olvido.

Es demasiado México el vivido

Por nosotros y todo se atesora

En tus libros. Su luz más cegadora

Enciende nuestra noche y da sentido

 

A haber estado aquí por tantos años.

Sin ti este medio siglo quedaría

Sin brillo ni recuento de los daños.

 

Y si has hecho la crónica sombría

De Tlatelolco y el temblor, es cierto

Que hallaste el agua en medio del desierto

 

Y en la noche has sembrado luz de día.

 

2

 

En este primer tomo veo a otra Elena

Que introdujo en la prosa mexicana

El tema de la infancia. Gracia plena

Tuvo de nacimiento y no se ufana.

 

Más bien se esconde. ¿Será que le da pena

Ser tan buena escritora en la mañana

Y de noche también? Llena la escena

Hoy como ayer, y si le da la gana

Escribe un libro inmenso y otro breve

Con el mismo dominio, igual maestría,

Aunque pida perdón porque se atreve

 

A hacer la historia de lo que hemos sido,

Lo que nos estremece y nos conmueve

Y le da a la experiencia su sentido.

 

3

 

Hoy se prodiga a diestra y a siniestra

Un término gastado. Yo quisiera

Recuperarlo con su luz primera,

Decir que me parece obra maestra

 

Querido Diego porque la comparo

A Ovidio y a Mariana Alcoforado,

Sea quien fuere el autor del desolado

Epistolario de la monja. Es raro,

 

Si tanto abunda el desamor, hallarlo

Expresado con arte y tanta hondura

En un libro que, insisto en subrayarlo,

 

Me parece que es gran literatura.

Danos siempre la luz esplendorosa

Que brilla en el diamante de tu prosa.

 

 

* Leídos en la Feria del Libro de Guadalajara el 23 de noviembre de 2005 pero no publicados con anterioridad. En el acto estuvieron también Elena Poniatowska y Carlos Monsiváis.