Uno de los personajes más debatidos de la historia de México es Hernán Cortés. Una vertiente histórica lo estima como un aventurero brutal, otra ha asumido una perspectiva variada y sin prejuicios, con la intención de comprender su personalidad, compleja y diversa, así como los actos de la conquista. Desde esta óptica aborda Francisco Manzo Robledo al conquistador en su libro Yo, Hernán Cortés. El juicio de residencia. (Pliegos; Madrid, 2013. 417 p.).
Para estudiar a Cortés el autor recurre al llamado Juicio de residencia que se le hizo al conquistador para evaluar sus acciones por parte del rey y la Audiencia. El “juicio” es un documento que está integrado por una sección de “Cargos”, en donde se recogen las acusaciones contra el colonizador. Otra de “Descargos” que recoge sus respuestas a 98 de las 101 imputaciones presentadas, y una última cédula llamada, “Interrogatorio general” formada por 380 preguntas, que plantean sus representantes legales, a las cuáles replica Cortés más libremente.
En el análisis de estos documentos lo primero que realiza Manzo es un ordenamiento de la información que aparece en el “Juicio” en cargos mayores y menores. Luego integra las respuestas contenidas en los “Descargos” de Cortés para formar un diálogo con sus detractores. Por último el “Interrogatorio general” es desprovisto de los cuestionamientos y presentado como una narración continua que es una relación de las intenciones y acciones de Cortés durante la conquista.
Los resultados muestran el empeño del conquistador por reconstruir su prestigio, rescatar la importancia de sus acciones y la honestidad en el obrar. La manera en que se concibe Cortés es la de un hombre leal al rey y a Dios, que actúa en ocasiones por medio de la violencia para ganar territorio y someter a la población rebelde. A la larga estima que sus actos tendrán consecuencias positivas por las riquezas obtenidas, la expansión del reino, la propagación de la religión católica y la salvación de las almas indígenas. La relevancia de los actos realizados, según Cortés, merecen el reconocimiento del rey con compensaciones económicas y de linaje.
Yo, Hernán Cortés… es un libro erudito que recupera la visión de los triunfadores y permite acceder a sus lógicas, valores y las maneras como justificaron sus acciones. Sin duda es un aporte importante para la comprensión de la conquista, así como para matizar el papel histórico de Cortés en el descubrimiento y conquista de México.








