Señor director:
Lamentamos mucho todo lo que está pasando en México, en todos los rubros. Duele que en nuestro país no exista seguridad. A pesar de los discursos con promesas de paz y tranquilidad, éstas no llegan.
El 25 de enero de 2009 desapareció nuestro hijo, el ingeniero José Antonio Robledo Fernández, cuando esta víctima inocente laboraba para ICA Flúor en Monclova, Coahuila.
Tiempo después, nuestra familia fue entrevistada en vivo por 24 Horas de TVE en Madrid, España. Tuvimos así la oportunidad de dar a conocer en otro país nuestro caso, y tuvo una amplia cobertura la lucha que habíamos emprendido para la localización de nuestro hijo.
Al regresar a nuestro país, nos encontramos con la muy desagradable sorpresa de que nuestro hogar había sido violentado, de que se invadió la intimidad del mismo. Al ver que sólo eran unos cuantos objetos de valor robados, comprendimos que la vil acción era un mensaje de intimidación cobijado por la impunidad que priva en México.
A pesar de todo, seguiremos exigiendo cumplir con nuestro derecho a la verdad y a la justicia, acompañados de las miles de familias que, al igual que nosotros, pululan por todo el país buscando incansablemente a sus desaparecidos.
Atentamente
María Guadalupe Fernández Martínez y José Antonio Robledo Chavarría








