Una renovación poco atractiva

La renovación de los comités  del PAN en los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara programada para este domingo 3 carece de interés para muchos militantes del partido, que aún no se recupera de la derrota de 2012.  La mayoría de los aspirantes carecen de prosapia o bien son cartuchos quemados apadrinados por militantes de infausta memoria.

 

 

La jornada de renovación de sus dirigencias del PAN en los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara programada para este domingo 3 no tiene nada de atractivo. Hasta el cierre de edición, sólo se sabía que la mayor parte de los aspirantes tienen historiales turbios o son respaldados por liderazgos de fama pública dudosa.

Con fracturas internas, el partido se apresta a recuperar la capital tapatía (arrebatada por el PRI en 2012, luego de 15 años de panismo ininterrumpidos) e intenta hacerlo con “cartuchos quemados”.

Después de perder la gubernatura, diputaciones y las presidencias municipales, el PAN experimentó una sangría considerable en sus militantes pues sólo 59% de ellos se reafilió, incluso muchos panistas le dieron su voto al  Movimiento Ciudadano. Desde entonces se les llama “traidores”.

En Guadalajara se anotaron Irving Ávila, Susana Mendoza Morales, Carlos Salinas Osornio, José Antonio Cabello Gil y Juan José Sánchez Antillón para relevar a Carlos Tiscareño como presidente del comité municipal.

Ávila, secretario técnico de la Comisión de Seguridad en el Congreso local, es una cara nueva en el partido. Cuenta con el respaldo de Eduardo Rosales Castellanos, exdirigente estatal de partido.

Rosales Castellanos es famoso por “lucrar” con las posiciones y abrir la militancia a personajes non gratos, como Rodolfo Ocampo, exdirector del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), actualmente preso en Puente Grande por el desvío de 280 millones de pesos que otorgó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el programa “Todos con Agua”.

Ávila cuenta asimismo con el apoyo del diputado Juan Carlos Márquez Rosas, así como de los exdiputados Alfredo Argüelles Basave y Gustavo González Hernández; a este último se le acusa de autorizar de manera ilegal cambios de uso de suelo que permitieron la construcción de edificios de alta densidad en Guadalajara durante su gestión como síndico en el ayuntamiento entre 2004 y 2006.

A Argüelles Basave se le recuerda porque en septiembre de 2011 se fue a jugar a los casinos de Las Vegas, Estados Unidos, justo el día que en sesión plenaria el Congreso local debatió sobre la separación de Alonso Godoy Pelayo, entonces auditor superior del estado.

Como secretario general del Congreso, Argüelles manejó a su antojo el presupuesto en la pasada Legislatura con la compra a sobreprecio de formas valoradas. Pagó casi 11 millones de pesos a empresas fantasma.

En diciembre de 2011 Mural reveló que el panista adquirió una residencia con valor de más de 10 millones de pesos en Valle Real. A Argüelles y a Juan Carlos Márquez Rosas –un panista cercano al Yunque y que presuntamente daría apoyo a Cabello Gil– se les recuerda por el escándalo que protagonizaron en 2007 en un table dance al negarse a pagar la cuenta.

Márquez Rosas es de los 11 diputados locales que aun cuando no cuenta con una casa de enlace para sus gestiones legislativas cobra los más de 90 mil pesos mensuales etiquetados para ese rubro.

 

Los otros cartuchos

 

Susana Mendoza Morales, quien forma parte del movimiento Renovada Convicción que encabeza el exgobernador Alberto Cárdenas Jiménez, carece de fuerza entre los panistas tapatíos. Lo mismo sucede con Salinas Osornio, hermano de Jorge, el coordinador de los diputados en la LXIII Legislatura, cuya gestión se caracterizó por la opacidad y despilfarro de recursos y presuntos actos de corrupción.

A Carlos Salinas lo apoya el exalcalde Alfonso Petersen Farah, quien lo protegió cuando la Contraloría descubrió un desfalco por más de cuatro millones de pesos cuando estuvo al frente del Instituto Municipal de Atención a la Juventud. La auditoría realizada en esa época detectó gastos superiores a los 50 mil pesos en telefonía celular durante cuatro meses, así como compras inexistentes.

A su hermano Jorge Salinas se le menciona a su vez entre quienes apoyaron de manera subrepticia la campaña de Enrique Alfaro Ramírez, candidato a la gubernatura del Movimiento Ciudadano en 2012. En junio pasado la agrupación Alianza Ciudadana que preside Alfaro anunció su proyecto Ciudadanos con Lupa en el que presuntamente está Jorge Salinas.

Carlos Salinas también es apoyado por Fernando Guzmán Pérez Peláez, quien tuvo varios descalabros desde el comienzo de su campaña como candidato a la gubernatura. El pasado 29 de octubre por la tarde el exsenador Santiago Creel se sumó a Salinas durante la visita que hizo a Guadalajara.

Con respecto a Cabello Gil –considerado el representante del ala más conservadora del PAN, pertenece al grupo de El Yunque,  y es cercano al exgobernador Emilio González Márquez– tuvo un paso gris y efímero como titular de la Dirección de la Educación en Guadalajara en 2008.

Cabello tuvo que renunciar en medio de un escándalo interno en la administración municipal por la supuesta presencia de aviadores del PAN. En el sexenio de González Márquez fue titular del Colegio de Bachilleres del Estado (Cobaej); su administración estuvo caracterizada por el constante choque con los docentes que denunciaron irregularidades en el organismo. Algunos de ellos fueron demandados por Cabello.

Sánchez Antillón, otro de los aspirantes, fue coordinador jurídico en el SIAPA y es impulsado por el senador José María Martínez, quien tiene influencia en el Poder Judicial.

Hasta el momento se han renovado 65 comités directivos municipales. De acuerdo con el registro nacional de panistas, Guadalajara tiene 6 mil 340 militantes y Zapopan 3 mil 959.

Zapopan, sin futuro

 

En Zapopan, la disputa por la presidencia del comité es entre los integrantes del Grupo Zapopan o G-17, al que pertenece el exalcalde Juan Sánchez Aldana, y el denominado Los Cuatro Fantásticos, integrado por el regidor José Antonio de la Torre Bravo, el exsubsecretario de Gobernación Abraham González Uyeda, el secretario general municipal en Puerto Vallarta, José Antonio Pinto, y el también regidor Juan Ramón Ramírez.

Al último grupo se le reconoce por negociar las candidaturas en cada proceso interno. En la precampaña de 2012, el secretario de Vialidad, Diego Monraz, declinó sus aspiraciones a la presidencia de Zapopan a favor de la excontralora María del Carmen Mendoza.

Entre los otros candidatos del Grupo Zapopan aparece Óscar Mauricio Olivares, exfuncionario del Tren Eléctrico Urbano, quien goza del apoyo del exsecretario de Desarrollo Humano, Martín Hernández Balderas, a quien el actual gobierno del PRI le detectó un desvío de al menos 67 millones de pesos de los programas sociales.

Con menos posibilidades de llegar a la dirigencia de Zapopan se encuentran Cecilia Piñón, exdiputada federal y consejera nacional del PAN, quien ya fue candidata a la dirigencia en 2010. Ella tiene el respaldo de los tradicionales como Rocío Morgan y Arturo Villaseñor.

El Grupo de Los Cuatro Fantásticos cuenta con el respaldo del presidente del comité estatal, Miguel Ángel Monraz Ibarra.

Las fuentes consultadas mencionan que, por donde se vea, el Comité Directivo del PAN en Zapopan no tiene futuro. A los adversarios de Olivares les preocupa el apoyo manifiesto de Sánchez Aldana, de mala fama pública; y los rivales de Ramón Ramírez ponen énfasis en que, por  tratarse de un grupo en el que está metido González Uyeda, en caso de que gane la contienda, el que ganará en realidad será el partido de Enrique Alfaro.

En Tlaquepaque todo apunta a que el grupo de los hermanos Hernán e Isaías Cortés mantendrá el control del comité municipal como lo hace actualmente con el dirigente Francisco Javier González Fierros.

En Tonalá los aspirantes son Guillermo Mendoza Quintero y Álvaro Alatorre Rodríguez, ambos muy cercanos al expresidente municipal Jorge Vizcarra, quien a mitad de su mandato fue arrestado y enviado a prisión por su presunta participación en el homicidio de su colaborador Carlos Romo Guízar, director de Mejoramiento Urbano.